MADRID 19 May. (EUROPA PRESS) -
El Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid ha registrado una Proposición no de Ley (PNL) en la que pide a la Comunidad de Madrid que inste al Gobierno central a derogar el decreto 16/2012 de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud, y que le inste a dialogar con las fuerzas políticas, agentes sociales y comunidades autónomas para alcanzar un acuerdo que permita garantizar la sostenibilidad del sistema.
En concreto, desde el PSM reclaman solicitar la derogación del Real Decreto Ley 16/2012, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones, e instar al Gobierno de España a dialogar con las fuerzas políticas, agentes sociales y comunidades autónomas para alcanzar un gran acuerdo que permita garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud manteniendo los principios establecidos en la Ley General de Sanidad de 1986.
Y es que, a juicio de los socialistas, el Sistema Nacional de Salud, creado con la Ley General de Sanidad de 1986, es "una conquista de la sociedad española", que ha dado lugar a que el modelo de Sanidad creado a partir de entonces esté basado en los principios de "universalidad, equidad, calidad, cohesión y lucha frente a las desigualdades en salud".
En su opinión, una clave que explica el avance del sistema sanitario público español radica en su carácter de sistema ampliamente descentralizado, que ha permitido que las comunidades autónomas desarrollen servicios regionales de salud que han respondido de manera satisfactoria a las necesidades sanitarias de la población.
Tras destacar la labor de los profesionales sanitarios, los socialistas indican que el Sistema Nacional de Salud es "el servicio público mejor valorado por la población" y afirman que entre 2010 y 2011, el Gobierno de España adoptó conjuntamente con las comunidades un conjunto de acciones que permitieron rebajar de manera importante los gastos sanitarios en ámbitos que no afectaron ni la calidad de las prestaciones ni los derechos de la ciudadanía.
"Fueron medidas de control del gasto farmacéutico, medidas de gestión centralizada de compras, medidas de coordinación institucional y otras que permitieron asegurar austeridad sin afectar derechos ni calidad", remarcan.
A renglón seguido, señalan que, sin embargo, el acceso del PP al Gobierno de España ha tenido como consecuencia "la caída de la confianza de la población española sobre la sanidad pública y su aparición como una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos".
Además, afirman que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, "ha generado una enorme preocupación social al afirmar que la Sanidad española no es sostenible y plantear una reforma del Sistema Nacional de Salud, que ha tocado elementos esenciales del modelo al acabar con la universalización de la sanidad por razón de ciudadanía y sustituirlo por un modelo de aseguramiento ligado a la Seguridad Social".
A su juicio, con este modelo "quién no esté incluido, tendrá que demostrar no disponer de ingresos suficientes para adquirir la condición de asegurado" y con él la "Sanidad deja de ser pública, universal y gratuita para todos los ciudadanos y se convierte en una Sanidad sólo para los asegurados y la beneficencia".
"Esta modificación retrotrae al sistema sanitario a un modelo de aseguramiento similar al vigente en los años setenta y principios de los ochenta antes de la aprobación de la Ley General de Sanidad de 1986. Se vuelve a una situación similar al sistema insolidario que existía en España en los años 70", afirman para decir que "la decisión de romper la cartera de prestaciones con carteras complementarias abre la puerta al copago de muchas prestaciones por las que hasta ahora no había que pagar".
Frente a esto, consideran que "una sanidad pública de calidad es un bien irrenunciable y una política fundamental para la equidad y la cohesión".