El reasentamiento de refugiados en Londres podría inspirar a Madrid con la regulación de la cooperación público-social

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MINISTERIO DEL INTERIOR
Actualizado 02/11/2017 20:15:43 CET

MADRID, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El modelo de reasentamiento de refugiados en Londres, con el acuerdo entre la ciudad, tejido social y el Ministerio del Interior para obtener fondos adicionales, podría servir de inspiración y llegar a Madrid con la regulación de la cooperación público-social de la mano de la futura ordenanza municipal.

También pueden servir de inspiración los jardines comunitarios de París, que dan la posibilidad a sus vecinos de convertirse en campesinos urbanos, el mapeo de los comercios locales de Nueva York o las visitas no anunciadas a comisarías de Glasgow para comprobar el tratamiento que se da a los detenidos.

El Ayuntamiento de Madrid ha abierto este jueves el proceso de consulta pública previa de la futura ordenanza de cooperación público-social con la que, siguiendo la estela de ciudades como Londres, Nueva York, París, Ontario o Bolonia, además de iniciativas que ya se dan en la ciudad, incorpora al tejido social en la gestión de las políticas públicas.

La ordenanza podría pasar por Pleno en abril para su aprobación, ha avanzado el delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público-Social, Nacho Murgui. Este modelo de gobernanza pública participada es un viejo conocido en otras partes del mundo, como demuestra el área de gobierno con decenas de ejemplos. Así, en Nueva York viene funcionando desde los años 80 el programa de recuperación de espacios verdes degradados 'Take Back Your Park'.

VISITAS A COMISARÍAS PARA VERIFICAR EL TRATO A DETENIDOS

Saltando a Londres se puede encontrar cooperación público-social en el programa de Visitantes Independientes de Custodia, hasta 300 miembros de la comunidad local que se ofrecen como voluntarios para visitar las estaciones de policía sin previo aviso para verificar el tratamiento y el bienestar de los detenidos.

La Alianza por la Resiliencia de Londres es una coalición de más de 170 organizaciones que garantizan que la ciudad esté preparada para responder y recuperarse ante las emergencias. Una novedad en materia de cooperación público-social de este año es la Alianza Estratégica por la Inmigración, un acuerdo del Ayuntamiento de Londres con el Ministerio del Interior para obtener fondos destinados al reasentamiento de refugiados sirios en Londres.

El plan de trabajo 2017-2018 está actualmente en desarrollo e incluirá la creación de un comisionado para la coordinación estratégica con instituciones y tejido asociativo, el análisis de las tendencias demográficas y políticas y el trabajo por la integración.

Lo hará incluyendo a las comunidades y la sociedad civil, empresas y empleadores, financiadores y filántropos que aspiren a crear vínculos con negocios interesados y organizaciones benéficas para involucrarse en un modelo de patrocinio comunitario. Además pretende establecer
una red de funcionarios del municipio que dirijan a los coordinadores de reasentamiento.

Otra alianza en Londres es la del árbol. En marcha desde 2011, esta iniciativa busca la protección de las zonas verdes alentando a londinenses, empresas y organizaciones a plantar más árboles aumentando la cobertura arbórea en un 5 por ciento, del 20 al 25 por ciento. A destacar la plantación de dos nuevos bosques con un total de 8.000 árboles en los condados de Croydon, Barking y Dagenham. De la mano de esta acción se ha puesto en marcha la aplicación Tree-Routes para iPhone e iPad para dar con árboles de interés en Londres por la ciudad o línea de Metro.

Otro caso de cooperación público-social fuera de las fronteras españolas es la Bristol Food Network, que apoya, informa y conecta a individuos, proyectos comunitarios, organizaciones y negocios que comparten una visión para convertir Bristol en una ciudad de alimentos sostenible. ¿Cómo lo hacen? Enseñando a cocinar y comer alimentos frescos cultivados orgánicamente, defendiendo las tiendas de alimentos locales o apostando por el compostaje del desperdicio de productos.

En Nueva York ha empezado a funcionar este año la iniciativa de desarrollo de tejido comercial 'Love your local', con la que el departamento de Servicios para Pequeños Negocios de la ciudad facilita que los dueños de negocios y los ciudadanos compartan sus negocios favoritos para elaborar un mapeo de Manhattan, Queens, Brooklyn, Bronx y Staten Island.

NUEVA VIDA DESDE 1987 PARA PARQUES DE NY PELIGROSOS

Pero sin duda uno de los decanos de la cooperación público-social es el Recupera tu Parque neoyorquino. Desde 1987 impulsa la recuperación de parques considerados peligrosos con las actividades de jóvenes y vecinos de la comunidad para dar otra vida a espacios invadidos por la delincuencia. Este proyecto se ha expandido a otras ciudades como Atlanta y Los Ángeles e incluso a Toronto.

Precisamente en la ciudad canadiense de Toronto está en marcha desde 2005 un plan de comida segura y saludable a cargo de organizaciones e individuos que trabajan en conjunto. Desde el mismo año en Ontario se invita a las juntas escolares a interconectarse para compartir instalaciones o dar nueva vida a espacios desocupados de las escuelas.

Volviendo a Europa, en la ciudad escocesa de Glasgow están en marcha los diagnósticos sociales compartidos de acuerdo a indicadores aportados por entidades para ofrecer servicios públicos mejores y más integrados en la ciudad. Así, el informe de la Comisión de Salud de Glasgow incorporó en 2009 una veintena de recomendaciones sobre lo que era necesario cambiar para que la ciudad tuviera un futuro más saludable. Los indicadores servían para controlar la eficacia de las recomendaciones.

Siguiendo en Glasgow, otro ejemplo de cooperación público-social estaría en la Asociación de Viviendas de la ciudad, por el que en 2010, junto a policías y bomberos, decidieron abordar el comportamiento antisocial de algunos inquilinos adscribiendo a un inspector de policía y comandante de estación para reforzar la sensación de seguridad.

Sin salir de Escocia, en la ciudad de Inverness está en marcha una intervención comunitaria con la que organismos públicos clave y organizaciones del tercer sector trabajan en la planificación y dotación de servicios que reduzcan las desigualdades con un plan para niños, otro para adultos y planes locales.

LOS CAMPESINOS URBANOS DE PARÍS

Los Jardines Comunitarios de París también pueden servir de inspiración a Madrid de la mano de los espacios verde cultivados y mantenidos por los habitantes de la capital francesa. Son gestionados por residentes locales agrupados en asociación. El cultivo debe ser respetuoso con el medio ambiente, es decir, se evita el uso de fitosanitarios, fertilizantes u otros productos químicos, y debe presentarse como un espacio abierto al barrio para servir de vínculo social.

Si el jardín propuesto es viable, la Dirección de Espacios Verdes y Medio Ambiente de la Villa de París se encarga hasta de proporcionar el sustrato vegetal y una toma de agua para regar. Este programa es similar al de los huertos urbanos de Madrid, otro ejemplo de cooperación público-social.

La ciudad italiana de Bolonia aprobó en 2014 el reglamento de cooperación entre la ciudadanía y la Administración para el cuidado y la regeneración de los bienes comunes urbanos. Regula desde la gestión compartida de espacios públicos, la de espacios privados de uso público o la regeneración de edificios.

Actualmente se están llevando a cabo 139 proyectos de un total de 245 propuestas, como trabajos de limpieza integrativa de las calles y pequeño mantenimiento en zonas verdes, la regeneración del puente Libio o un proyecto de lectura animada.

En Sudáfrica cuentan desde 2009 con el consejo consultivo comunitario para el control de la tuberculosis, asentado en Inanda, Ntuzuma y KwaMashu para fortalcer la sensibilización y la investigación.