MADRID 15 Mar. (EUROPA PRESS) -
La región cuenta con la tercera unidad de madres presas del país, con capacidad para 36 mujeres y sus hijos, a la que acudirán fundamentalmente reclusas procedentes de los centros penitenciarios Madrid V y Madrid VI.
Todas las internas tienen un perfil bajo de peligrosidad, como ha detallado el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, tras inaugurar la Unidad de Madres Jaime Garralda. De este modo, Madrid contará con esta unidad, como la que tiene Mallorca y Sevilla.
Se trata de una infraestructura novedosa que elimina los elementos negativos de la prisión y garantiza las mejores condiciones para el desarrollo de los niños. Lleva el nombre de Jaime Garralda, fundador de Horizontes Abiertos, una ONG que trabaja desde hace 30 años por la integración social de las mujeres reclusas y sus hijos.
Tres de las habitaciones están equipadas para ser compartidas por dos internas, una de las cuales necesite apoyo, como es el caso de las embarazadas de gestación avanzada, internas que han dado a luz recientemente o que están convalecientes de alguna enfermedad.
Además de la de Madrid inaugurada este martes, está prevista la construcción de otras tres unidades de este tipo en Tenerife, Alicante y León.
Dado que su finalidad primordial es mejorar las condiciones de desarrollo físico, madurativo y psicológico de los menores, se procura normalizar al máximo posible su vida. Por ello se potencian, de forma gradual las salidas de las madres acompañando a sus hijos en las actividades ordinarias que sean precisas para su plena integración en la comunidad.
También se facilita la asistencia de las madres a recursos sociales externos de inserción laboral, cursos formativos y actividades culturales. Las mujeres que no pueden acceder al exterior por sus condiciones penales o penitenciarias participan en programas educativos y terapéuticos que se imparten en la propia Unidad
Tanto el ingreso como la permanencia en estas unidades implican un alto nivel de exigencia para las madres, ya que su estancia en ellas está sujeta al cumplimiento de las condiciones de un contrato terapéutico y formativo previamente establecido. La convivencia con los niños está sometida a autorización administrativa y se condiciona siempre a la ausencia de riesgo para los menores.
La seguridad está basada en sistemas de control de vigilancia electrónica, mediante cámaras, alarmas y detectores de presencia a lo largo del perímetro, de forma que no constituyen una vigilancia agresiva para los menores, a la vez que mantiene toda su eficacia, han explicado.
Camacho ha estado acompañado por la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Amparo Valcarce y el presidente de la Fundación Jaime Garralda-Horizontes Abiertos, Jaime Garralda, quien ha recibido los elogios de todos los allí presentes "por su amor a los presos y a los niños de los presos".
En estos términos se ha explicado Mercedes Gallizo quien ha señalado que hoy se "está haciendo realidad una utopía y es que los niños de las madres presas puedan vivir con ellas", al tiempo que ha señalado que el padre Jaime Garralda "supo sembrar la semilla que el Gobierno recogió e hizo realidad".
El sacerdote, por su parte, ha agradecido que la Unidad de Madres lleve su nombre y ha manifestado su deseo de que los ciudadanos se den cuenta en esta vida de que "vale la pena tener oídos humanos" para escuchar a las personas en situación de desventaja.