los servicios municipales inmovilizaron 4,3 millones de kilos de fruta, pescado y carne y destruyeron 36,1 millones

En las inspecciones en bares, discotecas y terrazas se comprobó que los licores son los adecuados y no se da bebida "de garrafón"

Europa Press Madrid
Actualizado: viernes, 18 agosto 2006 15:20

MADRID, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Salud Pública, organismo perteneciente a Madrid Salud, realizó en el primer semestre de 2006 10.001 controles de alimentos y bebidas, el 71,4 por ciento de las inspecciones programadas para todo este año. En total se inmovilizaron 4,3 millones de kilos de frutas, pescados y carnes, y se destruyeron 36,1 millones de kilos. Por lo que se refiere a los bares, bares, discotes y terrazas se comprobó que no se sirve bebida "de garrafón".

Estos datos fueron aportados por el director de Salud Pública y Drogodependencias, José Manuel Torrecillas, que presentó hoy los resultados de las inspecciones alimentarias que este organismo del Ayuntamiento he realizado en este periodo de tiempo.

Según Torrecillas, "el incremento del número de inspecciones coincide con un descenso de las irregularidades, que en su mayoría son de carácter leve". Esto se debe, en su opinión, a que los empresarios y los trabajadores son cada vez más conscientes. En este sentido, las deficiencias más frecuentes se refieren a la falta de lavamanos no manual en las cocinas y de indicadores de temperaturas en equipos de frío, así como la inadecuada construcción de los cuartos de basura y de la instalación de dispositivos contra los mosquitos.

El director de Salud Pública se refirió a Mercamadrid como uno de los centros alimentarios "más seguros del mundo" debido a que los productos que salen de aquí tienen un doble sistema de control: en el propio mercado y posteriormente en el punto de venta. Así destacó el incremento del número de inspecciones en colaboración con la propia empresa, dando lugar a un 56,8 por ciento de cumplimiento acumulado e incidencias de carácter leve.

Para garantizar la calidad de los alimentos, se llevaron a cabo 1.011 inspecciones, con 348 tomas de muestras y 249 informes de venta ambulante. En total se inmovilizaron 4,3 millones de kilos de frutas, pescados y carnes y se destruyeron 36,1 millones de kilos. En estos casos, Torrecilla apuntó que la destrucción se lleva a cabo "cuando no consta el origen del alimento para evitar riesgos, aunque esto no quiere decir que el producto este en mal estado".

El 84 por ciento de las muestras de alimento analizadas para comprobar su estado resultaron 'conformes', dijo Torrecilla, quien destacó que una de las actuaciones del Laboratorio de Salud Pública fue identificar genéticamente varias especies de pescado para verifica que no se produjeran sustituciones por otras de menor calidad. En este sentido, de las 42 muestras de pescado tomadas, 15 fueron 'no conformes' siendo el fraude más común la sustitución de mero por perca del Nilo o por cherna aunque esto "no pone en peligro la salud pública sino que es sólo un fraude para el consumidor".

NO HAY GARRAFÓN

En el programa de control de bebidas espirituosas se realizaron inspecciones en bares, disco-pubs, discotecas y terrazas para comprobar si se ofrecía "garrafón" en ellos. De las 112 muestras tomadas de whisky, ron y ginebra sólo una resultó 'no conforme' y únicamente se refería a la sustitución de un whisky por otro más barato, lo que supone un fraude pero no un peligro a la salud pública. Torrecilla afirmó que "no existe 'garrafón' en los bares, lo que ocurre es que se abusa de la bebida en verano, nos sienta mal y se achaca al 'garrafón'".

En el primer semestre del año se registraron 28 brotes alimentarios, una cifra "muy pequeña para una ciudad como Madrid", la mayoría de ellos en restaurantes. Por otra parte, se notificaron 576 alertas alimentarias, procediéndose posteriormente con 47 búsquedas de alimentos y 7 inmovilizaciones.

Torrecilla precisó que, además de las campañas precisas y de los programas anuales, cualquier ciudadano puede hacer una reclamación o denuncia cuando detecta alguna irregularidad para la salud pública. Para ello, puede llamar al 010 o dirigirse a las Oficinas de Atención al Ciudadano, a las Juntas de Distrito o realizarla a través de la página web del Ayuntamiento de Madrid. Aunque el porcentaje de éstas es sólo de un 1 por ciento, "siempre que se recibe una reclamación particular, se procede a la inspección".

DETENCIÓN DE UN INSPECTOR

En cuanto a la detención de un inspector de Medio Ambiente por exigir 3.000 euros para emitir una licencia a un pub de Madrid, Torrecilla declaró que "es un delito y deberá ponerse a disposición judicial". Y añadió que "un funcionario que exija dinero fuera de las tasas legalmente establecidas, no es una irregularidad administrativa sino delito recogido en el Código Penal".

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