Archivo - Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid recalca su oposición al Estatuto Marco - SIME/CSIT UNIÓN PROFESIONAL - Archivo
MADRID 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en Csit Unión Profesional, ha trasladado este lunes su rechazo al Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad con algunos sindicatos y ha reclamado un nuevo texto que incorpore un régimen específico para estos profesionales y negociado con representantes propios del colectivo.
La organización ha presentado ante el Ministerio de Sanidad sus alegaciones al Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, dentro del trámite de audiencia e información pública abierto por el Gobierno central.
Esta organización sindical considera que esta reforma supone una "oportunidad decisiva" para actualizar el marco jurídico del personal estatutario sanitario y subraya que el texto debe contemplar las particularidades propias de médicos y facultativos.
"Desempeñan una labor con características propias, marcada por la formación sanitaria especializada, la responsabilidad clínica, la autonomía técnica, la continuidad asistencial, la docencia, la investigación, la gestión clínica y la exposición a jornadas prolongadas, nocturnas, festivas o localizadas", ha alegado.
Por ello, ha reclamado que el nuevo Estatuto Marco se adapte "a la responsabilidad clínica, la carga asistencial, la formación exigida y el impacto directo que sus condiciones laborales tienen sobre la atención a los pacientes". Todo ello, ha alegado, "con el objetivo de mejorar sus condiciones profesionales, reforzar la seguridad del paciente y garantizar una asistencia sanitaria segura, suficiente y de calidad".
En este marco, las alegaciones presentadas por SIME se concretan en propuestas jurídicas con redacción normativa alternativa, ha explicado, "para reforzar la seguridad jurídica del colectivo médico-facultativo, mejorar sus condiciones profesionales y laborales, garantizar la calidad asistencial y corregir déficits estructurales del Sistema Nacional de Salud (SNS)".
En este sentido, reclama el reconocimiento legal de la singularidad médico-facultativa, mediante un capítulo específico o disposición adicional que abra una negociación propia con sus organizaciones representativas. También ve necesario una mesa de negociación específica, tanto en el ámbito estatal como autonómico, para abordar materias como jornada, guardias, descansos, retribuciones, carrera profesional, formación, docencia, investigación, movilidad, incompatibilidades, salud laboral y residencia, "sin relegarlas a mesas técnicas sin capacidad real de acuerdo".
Igualmente, reclama una clasificación profesional ajustada a la responsabilidad clínica. "La clasificación profesional debe revisarse para incorporar, además de los criterios académicos generales, la titulación universitaria, la formación sanitaria especializada, la autonomía técnica, la responsabilidad clínica y las competencias reales desempeñadas, diferenciando adecuadamente entre facultativos especialistas y aquellos sin exigencia legal de especialización", ha apuntado.
Una planificación "real de plantillas y recursos humanos" es otra de sus reivindicaciones, con planes de ordenación de recursos humanos "obligatorios, publicados, evaluables y negociados, con mapas de necesidades por categoría, especialidad, centro y nivel asistencial, e incluir jubilaciones, temporalidad, vacantes, puestos de difícil cobertura, captación y fidelización, salud laboral y tiempo protegido para actividad no asistencial, formación, docencia, investigación y gestión clínica".
Respecto a la jornada, guardias y trabajo extraordinario, desde SIME se propone superar las guardias como fórmula estructural para cubrir déficits de plantilla, computar, registrar y retribuir todo tiempo trabajado (presencial, localizado, digital, docente, investigador o de continuidad asistencial).
Ve necesario un reconocimiento de la actividad complementaria como extraordinaria, voluntariedad de la jornada complementaria, eliminación de las guardias médicas de 24 horas y sustitución por turnos racionales, con límites efectivos de jornada, descansos reales y plantillas suficientes.
Las retribuciones deben ser, en su opinión, "suficientes, homogéneas y vinculadas al trabajo real". "La adecuación retributiva debe reconocer formación, responsabilidad clínica, especialización, penosidad, nocturnidad, festividad, docencia, investigación, dedicación a la sanidad pública y exceso de jornada, con una base común homogénea en todos los servicios de salud, complementos autonómicos justificados y pagas extraordinarias que incluyan los complementos fijos y habituales", ha apuntado.
La organización sindical también ha abogado por una carrera profesional que "debe ser homogénea y reconocida en todo el Sistema Nacional de Salud, prolongándose a lo largo de toda la vida profesional", así como por un régimen específico para residentes y reconocimiento de tutores.
"El personal en formación sanitaria especializada necesita una regulación homogénea que garantice derechos laborales, calidad formativa, supervisión efectiva, límites de jornada, retribuciones proporcionales, representación propia y cómputo del tiempo formativo como jornada efectiva y retribuida, reconociendo además que los tutores de Formación Sanitaria Especializada deben contar con tiempo protegido, reducción de carga asistencial, acreditación formal, valoración profesional y compensación económica", ha indicado.
SIME reclama igualmente una política específica de salud laboral para médicos y facultativos que evalúe cargas de trabajo, riesgos psicosociales, burnout, fatiga asistencial, nocturnidad, guardias, presión asistencial, responsabilidad clínica y exposición a agresiones. La misma, ha apuntado, debe incluir prevención, vigilancia de la salud, adaptación de puestos, apoyo psicológico y protocolos homogéneos frente a agresiones externas.
En su lista de alegaciones ha marcado además el derecho a la esconexión digital y teletrabajo médico-facultativo. "La desconexión digital debe regularse para evitar disponibilidad informal no reconocida por historia clínica electrónica, mensajería clínica, plataformas corporativas, teleconsultas o avisos fuera de jornada, computando como tiempo efectivo todo trabajo digital requerido, autorizado o tolerado, y permitiendo un teletrabajo voluntario, reversible, planificado y compatible con la asistencia.
Entre sus reivindicaciones también ha exigido reforzar los derechos colectivos del personal médico y facultativo mediante representación propia, crédito horario, delegados específicos y participación efectiva en la negociación; protocolos frente al acoso laboral, sexual, por razón de sexo o jerárquico, con especial protección para residentes, temporales y profesionales vulnerables; y planes de igualdad que analicen brechas retributivas, carrera profesional, guardias, maternidad, conciliación, acceso a jefaturas, docencia, investigación y puestos directivos.
En sus alegaciones, ha subrayado que estas reivindicaciones no responden a una reivindicación corporativa, sino "a la necesidad de corregir déficits estructurales que afectan al Sistema Nacional de Salud: sobrecarga asistencial, temporalidad, insuficiencia retributiva, falta de tiempo para formación, ausencia de planificación real de plantillas y falta de interlocución específica".
"El futuro Estatuto Marco debe servir para fortalecer el Sistema Nacional de Salud, proteger a los pacientes, mejorar la asistencia y garantizar un modelo sanitario público seguro y sostenible", ha zanjado.