El Supremo ordena repetir un juicio contra un hombre que asesinó a su mujer y tiró su cadáver a un contenedor

Tribunal Supremo de España
EP - Archivo
Actualizado 25/10/2018 12:46:13 CET

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El Tribunal Supremo ha ordenado repetir el juicio a un hombre que fue condenado a quince años de prisión por asesinar a su mujer en junio de 2012 al entender que se vulneró su derecho a un proceso con todas las garantías al no ser ratificada en sede judicial la declaración policial que prestó tras ser detenido y que sirvió de prueba de cargo para ser condenado.

   Así consta en una sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, en el que la Sala de lo Penal estima el recurso del condenado y anula la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que confirmó el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid que penó con quince años al acusado por un delito de homicidio.

   Los magistrados de la Audiencia consideraron probado que el 11 de junio de 2012, el hombre acabó con la vida de su mujer y luego se deshizo del cadáver tirándolo a un contenedor de basura.

ACCIDENTE DOMÉSTICO

   En el juicio, que se celebró en junio de 2017, el Jurado Popular que enjuicio los hechos no creyó la versión del hombre acerca de que su mujer había tenido un accidente doméstico. De igual modo, lo entendió el TSJM, ya que ratificó la condena.

   Edwin O.C. sostuvo que la muerte se produjo de forma accidental después de que la mujer se cayera de espaldas desde un taburete y se diera contra un armario.

   En su recurso, el condenado alegó diversas infracciones procesales, que habrían generado su "indefensión" y vulnerado su derecho a un proceso con todas las garantías.

   Una de esas infracciones se basaba en que la prueba para sustentar la condena fue las declaraciones que el hombre prestó en comisaría y que después no fueron ratificadas ante el juez.

   "El hecho de que el juicio girará en sus aspectos sustanciales sobre una declaración policial no ratificada judicialmente, conlleva necesariamente la vulneración de una garantía procesal que adultera y distorsiona el resultado probatorio", señala la sentencia.

INTERROGATORIOS

   Después de haber interrogado al acusado sobre sus declaraciones policiales, la acusación pública interrogó durante más de dos horas sobre esas declaraciones a los dos funcionarios de policía que participaron en el interrogatorio al detenido, que fue así reproducido oralmente.

   En el curso de esos interrogatorios y también en el del Jefe del Grupo 1 de Homicidios de Madrid, se les preguntó en diferentes ocasiones sobre opiniones y conjeturas y no sobre hechos percibidos o datos observados por los testigos.

   De tal forma que se les interrogó incluso sobre su criterio acerca de la posible autoría del acusado, respondiendo el Jefe de Grupo que "estaba plenamente convencido de que el acusado era el autor de la muerte".

   Además, el tribunal, después de haber visionado la grabación digital del juicio concluye también que se han vulnerado las garantías del acusado en relación con la última pregunta que le formuló la acusación pública durante el juicio: "¿Se arrepiente de haber matado a su esposa".

   Según la Sala, esa pregunta era "capciosa" y "tendenciosa" y además la respuesta del acusado fue alterada y tergiversada por la acusación pública en el informe oral ante el Jurado. La respuesta que realmente dio el interrogado expresaba lo contrario de lo que se le apuntó al Jurado.

   La sentencia, con ponencia del magistrado Alberto Jorge Barreiro, concluye que el juicio pivotó sobre "una declaración policial que no puede operar como prueba de cargo" por lo que sólo cabe concluir que se ha vulnerado el derecho a un proceso con todas las garantías probatorias, "infracción cuya influencia en el resultado probatorio no puede excluirse, una vez que se constata su presencia repetida en los momento cruciales del proceso".

   La anulación de la sentencia y del juicio conlleva la retroacción de las actuaciones al momento anterior al señalamiento de la vista oral, que se celebrará con un magistrado presidente y un Jurado diferentes a los que intervinieron en la causa.

VOTO PARTICULAR

  El magistrado Julián Sánchez Melgar firma un voto particular discrepante con sus compañeros porque considera que debía confirmarse la condena por homicidio doloso.

   Este magistrado califica de "sumamente razonables" las conclusiones a las que llegó el Jurado, partiendo de hechos anteriores, coetáneos y posteriores, para no creer la versión del accidente doméstico ofrecida por el acusado tanto en sus declaraciones policiales como durante el juicio.