Archivo - Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un excompañero de piso de uno de los dos acusados por el asesinato de un hombre de un tiro en la cabeza en Getafe ha declarado ante el jurado que el procesado portaba una pistola "pequeñita" en el tobillo el día de los hechos y que mantenía negocios relacionados con el tráfico de droga.
El juicio por los hechos ocurridos el 23 de noviembre de 2021, continua en la Audiencia Provincial de Madrid con más testigos relacionados con el suceso. El crimen podría estar relacionado con un asunto de drogas, según se desprende de las declaraciones de los testigos.
El testigo ha relatado además varios episodios que, a su juicio, evidenciaban que el acusado "no estaba bien", así como supuestas entregas de dinero y paquetes vinculadas a actividades presuntamente ilícitas.
A preguntas de la fiscal, ha manifestado además que el acusado no tenía un trabajo estable y que mantenía supuestos vínculos con el tráfico de drogas. En este sentido, ha relatado que durante un viaje le llamó la atención como un hombre le entregó una pequeña cartera que Tony guardó inmediatamente en el coche sin revelar su contenido y de la que sacó dinero.
Ademá, ha señalado que el día de los hechos acudió junto a él a Getafe y que le dejó varias horas esperando en un parking después de que se subiera a un coche, entre cuyos ocupantes estaba la víctima.
Seguidamente, ha dicho que portaba una pistola de pequeño tamaño porque decía necesitar protección, indicando que llevaba el arma escondida en el tobillo el día de los hechos. El excompañero de piso sostuvo igualmente que el acusado mantenía negocios relacionados con las drogas.
Los investigadores del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional orientaron inicialmente sus pesquisas hacia un posible ajuste de cuentas como principal hipótesis del crimen, dada la forma en la que se produjo el ataque y las circunstancias que rodearon la muerte de la víctima.
Sin embargo, el móvil del asesinato sigue sin haber quedado plenamente esclarecido, ya que ninguna de las pruebas practicadas hasta el momento ha permitido determinar con certeza qué motivó el disparo mortal que acabó con la vida de Adil junto al estadio Coliseum Alfonso Pérez de Getafe.
La pasada semana, agentes de la Policía Científica detallaron qeu hallaron huellas dactilares y restos de ADN de los dos acusados del crimen. Según detallaron los peritos, en el coche donde apareció gravemente herido el hombre se localizaron cinco huellas dactilares correspondientes a uno de los acusados.
Además, los análisis genéticos realizados sobre unos guantes negros encontrados a escasos metros del vehículo permitieron identificar ADN del otro procesado. Tmbién se hallaron restos de pólvora en estos guantes.
Las defensas mantienen que sus clientes no participaron en el crimen y rechazan la interpretación incriminatoria de estos hallazgos, mientras que las acusaciones consideran que los vestigios científicos sitúan a ambos en escenarios directamente vinculados con el homicidio.
En las sesiones anteriore también declaró una enfermera que atendió a la víctima en los instantes posteriores al hallazgo del vehículo. La testigo relató al jurado que el hombre se encontraba consciente y pidiendo ayuda cuando llegó al lugar, aunque presentaba un estado muy grave.
Según explicó, la víctima estaba vomitando y tenía abundante sangre en la cabeza. La sanitaria indicó que fue ella quien le ayudó a salir del coche mientras intentaba tranquilizarle y hablar con él.