Juicio por el crimen de un joven en Fuenlabrada - EUROPA PRESS
MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
Una testigo del asesinato de un joven de 21 años a las puertas de la discoteca CañaBrava de Fuenlabrada en octubre de 2022 ha relatado este lunes en el juicio que los menores ya condenados como autores materiales huyeron en una furgoneta que fue abierta desde dentro, lo que reforzaría la tesis de la acusación particular que sitúa a otras personas en la escena además del conductor.
La vista oral por estos hechos se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid contra cuatro acusados miembros de los Dominicans Don't Play (DDP), considerados dos de ellos los supuestos autores intelectuales del crimen.
El fiscal y el abogado de la familia del fallecido apuntan a que los procesados se encontrarían en el interior de la furgoneta que trasladó a los ejecutores materiales del asesinato al lugar de los hechos a pesar de que no hay prueba directa que sostenga esta hipótesis.
En la sesión, un agente del Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional ha señalado que la víctima tenía en su posesión dos teléfonos móviles. En uno se hallaron capturas de pantalla de la red social Instagram en la que una cuenta llamada 'La Fabrica' le amenazaba con darle "70 filazos".
En cuanto a la testigo, la joven ha relatado que el día de los hechos se encontraba en la citada discoteca ya a altas horas de la madrugada con un grupo de amigas cuando escuchó varias disparos. En ese momento dice que vio a más de una persona con ropa oscura, el rostro cubierto y en posesión de un machete y una pistola que se dirigía hacia una furgoneta blanca que se abrió desde dentro "de una patada".
Esta declaración respaldaría la tesis de la acusación particular, que defiende que en el interior de la furgoneta en la que huyeron los autores materiales del asesinato --la cual fue identificada como robada-- viajaba no solo el conductor, sino otros miembros de la banda DDP.
La furgoneta utilizada en la huida supuso uno de los principales avances de la investigación. El vehículo había sido sustraído en la zona de Colonia Jardín y fue recuperado posteriormente en un taller del distrito de Latina el 5 de octubre. Además, en una plaza de matrícula localizada en la zona se halló una huella, y los investigadores comprobaron que también había sido robada en el mismo barrio.
AMENAZAS A LA VÍCTIMA POR REDES SOCIALES
Por otro lado, uno de los agentes de Policía del Grupo V de Homicidios que intervino en el suceso ha relatado que la víctima tenía en su posesión dos teléfonos móviles en los que, si bien es cierto no había documentos de interés, sí había capturas de pantalla de la red social Instagram en la que una cuenta llamada 'La Fabrica' le amenazaba con darle "70 filazos".
Otra captura de conversaciones por redes sociales recogían las amenazas de otra cuenta llamada 'La Mafia 333' que amenazaba a la víctima diciéndole que estaba "ubicado" y adjuntaba una fotografía de él mismo en la que aparecía haciendo un gesto con las manos vinculado a la banda Trinitarios, rival de DDP.
PERTENENCIA DE LOS ACUSADOS A DDP
Por la sala también han pasado varios agentes de Policía, especialmente del Grupo XXI y del XXIII de Homicidios, encargados de la entrada y registro, y posterior detención, de alguno de los cuatro acusados. Los agentes han confirmado que en las casas de estos se encontraron objetos que les vinculan a DDP.
Además, en el análisis de los teléfonos móviles de los acusados se han encontrado fotografías de estos realizando gestos relacionados con la banda, portando prendas de ropa típicas o complementos como pulseras y collares con los representativos colores azul y negro.
De hecho, los agentes que participaron en la entrada y registro, y posterior detención del acusado al que otros agentes sitúan como el 'Suprema' del Coro de Campamento de los DDP, han relatado que en la vivienda localizaron una bandana de color azul que, cuando fue a ser intervenida, provocó una respuesta alterada del acusado.
Según estos agentes, durante el registro se incautó dinero en efectivo, sustancias estupefacientes e incluso una libreta con anotaciones. Durante estas incautaciones el sospechoso no reaccionó, si bien fue cuando los agentes se hicieron con la bandana cuando el presunto 'Suprema' se "sobresaltó".
DOS CONDENADOS Y CUATRO SOSPECHOSOS
Los hechos que se juzgan se produjeron en la madrugada del 3 de octubre de 2022 en las inmediaciones de la discoteca Caña Brava, tras un concierto vinculado al entorno de bandas juveniles. Según la invesigación, el ataque se produjo como represalia por un tiroteo anterior atribuido a miembros de los Trintarios.
En el banquillo se sientan los supuestos autores intelectuales, entre ellos el considerado 'Suprema' del Coro de Campamento de los DDP, así como otros miembros intermedios de la banda. Por estos hechos ya fueron condenados dos menores de edad como autores materiales de los disparos.
Los procesados, que declararán cuando concluya la prueba del juicio, niegan su intervención en el asesinato al asegurar que no se encontraban ese día en el lugar del crimen. Sin embargo, la acusación particular sostiene que las cámaras de seguridad de la zona los captaron un día antes en el mismo escenario, presuntamente planificando el ataque.