Trabajadores de Equipo de Calle durante una concentración frente al Área de Políticas Sociales del Ayuntamiento. - EUROPA PRESS
MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
Medio centenar de trabajadores de Equipos de calle se han concentrado este miércoles frente al Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad para reclamar una mejora en sus derechos, sus condiciones laborales y la calidad del servicio que prestan y denunciar lo que consideran una situación de "maltrato" y "abuso" por parte de la empresa adjudicataria y del Ayuntamiento de Madrid.
Al grito de "Madrid en calle, Madrid en lucha" o "Almeida escucha la plantilla está en lucha", los trabajadores, acompañados por representantes de los sindicatos CNT y co.base, han afirmado que no descartan iniciar una huelga si no se atienden a sus reivindicaciones para revertir unas condiciones que ahora mismo son "insostenibles".
En declaraciones a los medios, los sindicatos --que afean al Consistorio que no se hayan reunido aún con ellos-- han criticado "el maltrato" que sufren los trabajadores por parte de la empresa que, aseveran, les quita "todos los derechos" que ya tienen firmados por parte del Ayuntamiento que es, según apuntan, quien realiza los pliegos.
"Tenemos compañeros que realizan una serie de funciones que vienen en el pliego y que no se corresponden con su categoría real, un sueldo muy cercano al salario mínimo interprofesional", han explicado.
Además, reclaman la evaluación de los riesgos psicosociales del puesto, tanto desde un punto de vista cuantitativo como cualitativo, así como el reconocimiento de la función de conducción. En este sentido, han explicado que trasladan a personas sin hogar en vehículos identificados con la imagen del Ayuntamiento y que asumen responsabilidades sin una compensación específica.
"Damos gratis nuestro carnet de conducir para utilizar unos vehículos que, si tienes un problema, es tu problema", han afirmado, reclamando que esta función sea valorada dentro de sus condiciones laborales.
Los trabajadores han puesto el foco además en las dificultades para la conciliación familiar. "Cuando solicitamos un desplazamiento de horario para poder atender a los menores se nos indica que es imposible, a pesar de que el servicio está cubierto", han remarcado, para luego añadir que el Ayuntamiento les dice que para pedir esos permisos tienen que "reducir" su salario.
MÁS TELETRABAJO PARA LABORES ADMINISTRATIVAS
Según han indicado los trabajadores, otro punto en su reivindicaciones es la posibilidad de realizar parte del trabajo administrativo fuera de la sede. La plantilla ha aclarado que no solicita teletrabajo para las intervenciones en calle, sino un "trabajo a distancia" o un plan piloto para aquellas tareas burocráticas que podrían realizarse fuera de las instalaciones.
"Tenemos una carga burocrática enorme que no quieren ver", han señalado, defendiendo que un proyecto piloto podría servir para modernizar la organización del servicio.
Los sindicatos han criticado que tanto la empresa adjudicataria como el Ayuntamiento se atribuyan mutuamente la responsabilidad sobre estas cuestiones. "Nos tienen como una pelota", han resumido, reclamando que ambas partes se sienten a negociar.
"NOS SENTAMOS EN PAPELERAS"
Por otro lado, los representantes de la plantilla también han denunciado problemas en la sede de trabajo, donde aseguran que el espacio es insuficiente tras la incorporación de nuevos trabajadores y funcionarios. "Hay compañeros que se quedan sin un sitio real donde sentarse. Nos sentamos en las papeleras", han afirmado.
En otro orden de cosas, piden una mampara para la recepción del centro para poder trabajar con mayor seguridad y más equipos de ordenadores porque, según han manifestado, muchos días tienen que compartir equipos entre trabajadores.
También reclaman recuperar determinados medios de trabajo, como teléfonos de empresa, y revisar las condiciones recogidas en el convenio de intervención social.
Además, han pedido un espacio más adecuado para poder realizar las entrevistas. "Es un espacio muy pequeño al lado de la escalera que no da ninguna intimidad", ha explicado uno de los trabajadores.
Todo ello, recalcan, forma parte de una actitud de "maltrato" hacia la plantilla y al trabajo que desarrollan. "Cada vez que intentamos levantar la voz, nos intentan castigar con reducción de la zona de descanso y sin mobiliario para sentarse", protestan.
MÁS MADRID Y PSOE SECUNDAN A LOS TRABAJADORES
A esta concentración también han acudido las concejalas Pilar Sánchez (Más Madrid) y Meritxell Tizón (PSOE) para trasladar su apoyo a la platilla y secundar sus reivindicaciones.
Pilar Sánchez ha criticado a la empresa concesionaria por "no respetar" las condiciones de trabajo de unos trabajadores que sufren "una situación de indignidad" que, en palabras de la edil, se traduce también "en las condiciones de las personas que viven en los centros".
Por su parte, Meritxell Tizón ha mostrado su apoyo a estos profesionales que "trabajan en primera línea" viviendo "situaciones muy complejas a nivel y social humano".
La socialista ha señalado que, ante esta situación, el Ayuntamiento no puede seguir "lavándose las manos". "Tiene que intervenir porque no se están cumpliendo los pliegos, no se están cumpliendo el convenio marco, no se les pagan los complementos salariales que les corresponden, tienen problemas con los turnos y un largo etcétera", ha subrayado Tizón.
AYUNTAMIENTO SEÑALA A LA EMPRESA COMO RESPONSABLE DE RECLAMACIONES
Por su parte, fuentes del Área de Gobierno de Políticas Sociales, Familia e Igualdad han defendido que los trabajadores de los Equipos de Calle mantienen relación laboral directa con la empresa adjudicataria del servicio y no con el Ayuntamiento.
"Las condiciones laborales están establecidas en el convenio colectivo y la negociación del mismo corresponde a patronal y sindicatos", han aclarado. En este sentido, el Consistorio ha trasladado que es la empresa la que debe estudiar las reclamaciones que le plantean los trabajadores.
Por otro lado, sobre el teletrabajo, las mismas fuentes aclaran que "es incompatible con un servicio de proximidad y atención directa", que persigue el objetivo de "crear un vínculo con las personas en situación de calle y facilitar el acceso a recursos socioresidenciales".
Además, desde el Área liderada por el delegado José Fernández señalan que los trabajadores también reclaman un permiso retribuido por asistencia al veterinario, que no está reconocido en la legislación laboral y un reconocimiento del riesgo al que "supuestamente" se exponen en su trabajo. "Pero, la única justificación que aportan es que atienden a población en riesgo de exclusión social, lo que constituye una estigmatización profundamente injusta de estas personas", han zanjado.