La URJC suprime un centenar de títulos de postgrado que se impartían mediante convenios con empresas

Edificio de Rectorado de la Universidad Rey Juan Carlos
URJC
Publicado 12/11/2018 13:17:48CET

MADRID, 12 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha procedido a extinguir 28 convenios de colaboración con instituciones y empresas en este curso académico que implican la desaparición de 106 títulos de postgrado (másteres y cursos de experto) al entender que "no aportaban el valor añadido que persigue la universidad".

Así lo indica la propia universidad, tras la información adelantada por la Cadena Ser, para explicar que en materia de títulos propios de gestión externa de postgrado se han revisado los 51 convenios existentes de colaboración.

De los 23 convenios restantes que no se han suprimido, la URJC ha fortalecido sus procedimientos de "seguimiento y calidad" de los mismos durante este curso.

Tras las presuntas irregularidades en el Instituto de Derecho Público, que ya está clausurado, en relación al conocido caso Máster, la universidad ha iniciado un proceso de "regeneración" que incluye nuevas medidas de control y procedimientos.

Dentro de ese proceso, subraya la URJC, se procedió a modificar el Vicerrectorado de Postgrado para "reforzar la calidad" de los títulos que ofrece la universidad. Para ello puso al frente del mismo a la catedrática Isabel Martínez.

La Universidad ha creado, también, la figura del Delegado del rector para títulos propios con el objetivo de apoyar al vicerrectorado en esa labor de revisión y reestructuración de los postgrados.

Desde mayo, el vicerrectorado está revisando todos los convenios de títulos propios de gestión externa para "garantizar que cumplen con los estándares de calidad" que persigue la Universidad Rey Juan Carlos.

Desde el Vicerrectorado se han empezado a examinar los convenios de mayor a menos peso académico, y por ello también se están revisando los cursos de formación y se está reorientando el Centro Integral de Formación para "garantizar, más si cabe, la calidad de las enseñanzas no oficiales, que se abra a la comunidad universitaria y se potencie principalmente la formación impartida por los profesores de la universidad, abandonando la certificación de formación impartida por terceros".

NUEVO CÓDIGO ÉTICO

Entre las medidas tomadas para garantizar las buenas prácticas, destaca también la creación del nuevo Vicerrectorado de Calidad, Ética y Buen Gobierno, que en estos momentos está elaborando un Código Ético para implantar en la universidad en el próximo curso.

Dentro de este vicerrectorado se creará una Oficina de Transparencia, Participación y Buen Gobierno que se pondrá en funcionamiento el próximo curso académico. Esta oficina se asemejará a las que ya tienen algunas universidades estadounidenses como la Universidad de Iowa, la de Utah o la de Ohio.

En este sentido ya se han realizado auditorías de procedimientos en todos los institutos y centros adscritos a la universidad y ya se están aplicando las recomendaciones que nos han hecho.

La Universidad cuenta, además, con el 'WCopyFind', sistema antiplagio que ya está disponible para Trabajos de Fin de Máster (TFM) y Trabajos de Fin de Grado (TFG) y se extenderá el próximo curso a doctorado.

GARANTÍAS TAMBIÉN PARA LA CALIFICACIÓN DE LAS ACTAS

El próximo curso también la URJC comenzará a implantar un protocolo para la calificación de actas con el objetivo de garantizar su "autenticidad" que incluye la firma electrónica.

"Con este sistema no sólo se quiere garantizar el principio de autenticidad sino también el de confidencialidad y trazabilidad, es decir que desde que el documento se genera hasta que llega a su fin, se conoce en todo momento quién ha actuado sobre él", ahonda la URJC.

Este nuevo procedimiento va dirigido especialmente a los procesos de firma y modificación de actas en los que se implementará un mecanismo de firma electrónica y un segundo factor de autenticación en el proceso de identificación, es decir que, además de que cada docente utilice su usuario y contraseña de la universidad, necesitará "una segunda vía" de acreditación de identidad.

Por último, la universidad está elaborando un nuevo reglamento de inspecciones. Tendrá un programa de 'compliance' que incorporará procedimientos y buenas prácticas para identificar y clasificar los riesgos y establecer mecanismos internos de prevención, gestión y control.