Archivo - Botellas, móviles y aerosoles, los objetos que los expertos recomiendan no dejar dentro del coche - CHRIS RIHA / ZUMA PRESS / EUROPA PRESS - Archivo
MADRID 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El aumento de las temperaturas durante los meses de verano puede convertir el interior de un vehículo estacionado al sol en un entorno potencialmente peligroso para determinados objetos de uso cotidiano, según ha advertido la compañía de seguros de automoción Prima.
Así señala que el habitáculo de un coche puede alcanzar temperaturas muy superiores a las del exterior cuando permanece aparcado sin ventilación, una circunstancia que puede afectar tanto a la seguridad de los ocupantes como al estado de algunos productos y dispositivos habituales.
En este contexto, Prima recomienda revisar el interior del vehículo antes de dejarlo estacionado durante largos periodos de tiempo, especialmente en jornadas de calor intenso.
Entre los objetos que no deberían permanecer expuestos al sol dentro del coche figuran las botellas de agua de plástico. Según explica la entidad, además de calentarse y alterar su contenido, pueden deformarse y, en determinadas circunstancias, concentrar los rayos solares sobre una superficie concreta.
Asimismo, advierte sobre los riesgos para teléfonos móviles, tabletas y baterías externas o 'powerbanks', cuyos componentes pueden verse afectados por las altas temperaturas, reduciendo su vida útil o provocando fallos en su funcionamiento.
Las gafas de sol también pueden sufrir daños cuando se dejan sobre el salpicadero o en zonas muy expuestas al calor, ya que las lentes podrían deformarse o perder parte de sus propiedades de protección.
Por otra parte, la aseguradora recuerda que numerosos medicamentos requieren conservarse a temperatura ambiente y alejados de fuentes de calor, por lo que dejarlos en el interior del vehículo podría alterar su composición o reducir su eficacia.
La compañía también pone el foco en los aerosoles y sprays, como desodorantes, ambientadores, repelentes de insectos o protectores solares, al tratarse de envases presurizados cuya exposición prolongada al calor puede incrementar la presión interna y favorecer fugas o deformaciones.
En la misma línea, señala que las cremas solares y otros productos cosméticos pueden deteriorarse cuando permanecen durante horas dentro de un coche caliente, comprometiendo su efectividad y modificando sus características.
Finalmente, Prima destaca el riesgo asociado a mecheros, cerillas y otros objetos inflamables, que podrían llegar a inflamarse o explotar debido a las elevadas temperaturas alcanzadas en el interior del vehículo.
Para minimizar estos riesgos, la compañía aconseja aparcar en zonas de sombra siempre que sea posible, utilizar parasoles, ventilar el coche antes de iniciar la marcha y retirar del habitáculo cualquier objeto sensible al calor.
Además, recomienda revisar el estado general del vehículo antes de emprender desplazamientos largos y comprobar que la póliza de seguro incluye coberturas como la asistencia en carretera para afrontar con mayores garantías los viajes estivales.