Actualizado 08/11/2011 12:40

El tsunami y la fortaleza del yen reducen un 72% el beneficio semestral de Toyota

Toyota España
TOYOTA

TOKIO, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

El grupo Toyota, primer fabricante mundial de automóviles, cerró su primer semestre fiscal (abril-septiembre) con un beneficio neto de 81.500 millones de yenes (unos 760 millones de euros al cambio actual), lo que supone una caída del 71,8% respecto al mismo período del ejercicio precedente.

Este fuerte retroceso del beneficio se explica por el impacto del terremoto y del tsunami del pasado 11 de marzo en Japón, por los gastos de marketing, que alcanzaron 220.000 millones de yenes (unos 2.000 millones de euros) y por el efecto negativo derivado de la fortaleza del yen, que la empresa cifra en 130.000 millones de yenes (1.200 millones de euros).

El vicepresidente ejecutivo de Toyota, Satoshi Ozawa, reconoció que el impacto de la catástrofe de Japón provocó una fuerte caída de las ventas en los mercados japonés y norteamericano. No obstante, destacó que la compañía logró elevar sus entregas en Asia, gracias a la aportación de India, Indonesia y Tailandia.

La cifra de negocio de la corporación nipona se situó en 8,01 billones de yenes (74.700 millones de euros) entre los pasados meses de abril y septiembre, lo que representa una reducción del 17,2% en comparación con el mismo período de 2010, mientras que el resultado operativo arrojó unas pérdidas de 32.600 millones de yenes (unos 300 millones de euros).

Las ventas mundiales de Toyota sumaron 3,026 millones de unidades en el primer semestre del año fiscal, lo que se traduce en una fuerte reducción del 18,5% en comparación con el mismo período del ejercicio precedente.

En Europa, las ventas de la multinacional japonesa se situaron en 361.000 unidades, lo que representa una leve disminución del 1,9% o 7.000 matriculaciones menos en valores absolutos. No obstante, la empresa logró reducir sus pérdidas operativas en un 78,6%, hasta situarlas en 1.900 millones de yenes (17,7 millones de euros).

Toyota, que pagará un dividendo de 20 yenes por acción, ha decidido no facilitar previsiones para el conjunto del ejercicio fiscal 2011-2012, que concluirá el próximo 31 de marzo, toda vez que está evaluando el impacto sobre sus operaciones de las inundaciones de Tailandia.

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