Imagen de archivo de la factoría de Renault en Valladolid. - EUROPA PRESS
VALLADOLID 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
Renault y los sindicatos volverán a sentarse este jueves en la mesa de negociación del convenio colectivo después de la última reunión en la que la empresa valoró ciertos "avances" y la representación de los trabajadores calificó de "tibio" el acercamiento.
Ambas partes retoman la negociación en la que supone la quinta reunión para abordar el convenio --después de la de constitución de la comisión negociadora-- tras la celebrada el 5 de marzo, en la que la Dirección de Renault aceptó algunos aspectos sociales planteados por los sindicatos, pero pidió medidas y herramientas para reducir el absentismo que, junto a incapacidades temporales y licencias, impiden una organización "racional".
Renault, que señaló la necesidad de seguir acercando posturas para poder optar a las futuras adjudicaciones de vehículos, explicó que quiso demostrar su "voluntad de avanzar" con la aceptación de algunos de los aspectos sociales, pero también expresó su preocupación en las dificultades organizativas y solicitó acordar para aprobar herramientas y procedimientos que atenúen sus consecuencias.
En concreto, la empresa manifestó que podría acordar las propuestas sindicales de un aumento en un 10 por ciento de las condiciones económicas de los contratos de teletrabajo, con una disposición a mejorar las condiciones de adquisición de vehículos y renting y eliminar así los sorteos de vehículos, incrementar el préstamo para adquisición o reforma de vivienda de 9.000 a 12.000 euros y continuar avanzando con la implementación de la escuela de mayores de 50 años.
De la misma forma, considera viable la elaboración de un Plan de Movilidad sostenible en el que tratar la ampliación de puntos de recarga para coches eléctricos, así como otras solicitudes contenidas en la plataforma relacionadas con este tema y la modificación de los artículos 57 y 58 del convenio colectivo sobre la penalización en los expedientes disciplinarios.
También, además de otras cuestiones, se mostró dispuesta a conservar la venta de piezas sobrantes (almacenillo) con la revisión de las normas de uso de las mismas, seguir con la igualación de la aportación mínima a la Mutua, que en el año 2026 ascendería a 456 euros al año por trabajador, así como mantener el premio de antigüedad en las condiciones del actual convenio y conceder una ayuda de 500 euros a las victimas de violencia de género por cambio de centro de trabajo en caso de traslado de domicilio.
Sin embargo, la Dirección de la empresa insistió en que no puede dar respuesta afirmativa a ninguna de las peticiones que impliquen una ampliación de los permisos debido a los "elevados" niveles de absentismo en la empresa, que aseguró había aumentado en un 97,95 por ciento desde el año 2019, mientras las horas horas de incapacidad temporal lo hicieron en un 142 por ciento y el disfrute de licencias ha crecido un 88,46.
Debido a esto, solicitó a las organizaciones sindicales su compromiso para establecer herramientas, normas y procedimientos que "minimicen" los efectos del absentismo en la organización diaria y que ayuden a disminuir los niveles que existen hoy en día.
"CRIMINALIZACIÓN" Y ANÁLISIS "PARCIAL"
Por su parte, los sindicatos calificaron de "tibio" el acercamiento que se produjo pero rechazaron que se culpabilice a los trabajadores del absentismo y el análisis que hizo la empresa del mismo, ya que consideran que debe estudiarse en su conjunto y ver también sus causas en el ámbito laboral, además de tenerse en cuenta la presión y los ritmos que se exigen a los trabajadores.
UGT censuró un análisis "parcial" de la Dirección sobre el absentismo al considerar que no se han tenido en cuenta factores "fundamentales" como las condiciones de trabajo y los ritmos a los que los trabajadores están sujetos. El sindicato, tras la retirada de algunos aspectos sociales para tratar de avanzar en la negociación, advirtió de que "el pilar indispensable" es conocer el Plan Industrial de la marca.
En la misma línea, Comisiones Obreras, que también ve fundamental conocer dicho plan, valoró un "primer acercamiento" en algunos puntos, que calificó de "muy tibio" y "claramente insuficiente" para avanzar de forma "significativa". También expresó "de manera tajante" que la empresa vinculara parte de estas cifras al comportamiento de los trabajadores y expresó su oposición a utilizar el término "absentismo" para señalar o responsabilizar a la plantilla por situaciones de enfermedad o incapacidad al tiempo que reclamó estudiar el fenómeno "en su conjunto".
También el Sindicato de Cuadros y Profesionales (SCP) destacó un "posible espíritu negociador" hasta el momento "ausente" aunque con posturas "muy alejadas" y coincidió con el resto de organizaciones en el "incompleto" análisis del absentismo al omitir factores "determinantes" como las condiciones de trabajo y los ritmos de producción.
Por su parte, CGT, que también calificó de "muy tibios" los movimientos realizados por la empresa, calificó de "lamentable" la intervención sobre el alto porcentaje de absentismo y de bajas que hay en las factorías sin analizar el porqué y culpabilizando a los trabajadores, cuando considera que hay ritmos de trabajo "abusivos". Así, vio la negociación "prácticamente en el punto de inicio".
Finalmente, CSIF lamentó el "engaño" que aseguró había tratado de hacer la Dirección de Renault, criticó que se intentara "arrebatar" derechos de carácter social ya "consolidados" y acusó a la empresa de "criminalizar" con el absentismo.