Archivo - Imagen del inteerior de la factoría de Renault en Valladolid. - EUROPA PRESS - Archivo
VALLADOLID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
Renault y los sindicatos volverán a la mesa de negociación del convenio colectivo este martes después de que en la última reunión la dirección de la empresa presentara su propuesta para los próximos tres años, que los representantes de los trabajadores calificaron de "desorbitada" y un "jarro de agua fría".
La nueva cita, la tercera tras la de constitución de la mesa negociadora, se celebra después de que el pasado 12 de febrero la empresa planteara lo que los sindicatos consideran "recortes salariales y sociales" acompañados de un incremento de la jornada.
En concreto, la empresa presentó una propuesta de negociación en la que contemplaba subidas salariales desligadas del IPC de 1,5 puntos para los dos primeros años y uno para el último de vigencia del convenio, además de una jornada de 220 días (tres más que hasta ahora), que las factorías de Palencia y Valladolid se consideraran un único centro de trabajo o que el turno de tarde tuviera carácter obligatorio frente a la voluntariedad actual.
Los sindicatos calificaron de "desorbitada" y "jarro de agua fría" la propuesta e incidieron en que también la empresa propuso una bajada de los pluses del 15 por ciento y criticaron que planteara eliminar los periodos generales de disfrute de vacaciones colectivas (preferencia de su disfrute en verano y Navidad).
Respecto a estas propuestas, los representantes de los trabajadores coincidieron a la hora de señalar que se perdería poder adquisitivo, se perderían posibilidades para la conciliación de la vida familiar y laboral al hacer obligatorio el turno de tarde o el hecho de que la empresa pudiera imponer las vacaciones cuando le pareciera.
MENOS CONCILIACIÓN
En cuanto a la consideración de ambas factorías como un único centro de trabajo, los sindicatos también han mostrado su oposición, al suponer que la Dirección podría destinar a los empleados "a su antojo" a una u otra fábrica sin preaviso, sin plus de desplazamiento e incluso sin transporte, lo que a juicio de la parte social también es una merma en la conciliación.
Otras medidas que Renault puso sobre la mesa para la "asegurar" el futuro de las plantas españolas, que a su juicio pasa por "reducir el absentismo, incrementar la flexibilidad y contener costes", son la consolidación de los días de antigüedad sin generar nuevos derechos o la contratación a través de empresas de trabajo temporal (ETT), algo que los sindicatos recordaron que no es la primera vez que se plantea.
Los representantes de los trabajadores, que ven "muy alejadas" las propuestas de las necesidades de los trabajadores y critican que no se les reconozcan los esfuerzos realizados en fábricas que se sitúan entre las mejores del Grupo Renault, también rechazaron que se intenten eliminar al menos otros seis beneficios sociales como el sorteo de vehículos del parque, el dinero destinado a becas, etcétera.
Con estas posturas, que tienen un carácter inicial después del intercambio de propuestas por ambas partes, se volverán a sentar en la mesa para tratar de empezar las conversaciones que permitan un acercamiento, aunque los sindicatos ven un "retroceso" en lo que propone Renault e incluso han llegado a referirse a posibles movilizaciones si se observa un "inmovilismo" y "encabezonamiento" de la empresa, a la que ya han advertido de que no van a aceptar estas condiciones "bajo ningún concepto".
Además, reclamaron no sólo hablar de "números o cláusulas" sino de "justicia, equilibrio y reconocimiento" para las personas que "sostienen la empresa", algo que creen demostrado sobre todo en momentos difíciles, por lo que incluso consideran una "falta de respeto" las propuestas basadas en las palabras "reducción" y "eliminación".