MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
La renovación de 1,3 millones de coches en España --la cantidad necesaria para cerrar la brecha de casi dos años de la edad media de 14,5 años de los turismos de España frente a los 12,7 años en Europa-- permitiría reducir hasta un 17% las emisiones contaminantes del parque automovilístico español.
Así lo recoge el informe 'El desafío de la movilidad sostenible en España: entre la ambición y la realidad', elaborado por BIP Iberia. La simulación estima que sería necesario sustituir todos los vehículos Euro 0 y aproximadamente el 75% de los Euro 1 para aproximar la edad media del parque español a la europea.
El impacto ambiental sería relevante incluso sin una electrificación completa de esos vehículos. Sustituirlos por modelos Euro 6 reduciría las emisiones contaminantes analizadas un 13%, mientras que reemplazarlos íntegramente por eléctricos puros elevaría la reducción hasta el 17%
La importancia de actuar sobre estos vehículos se explica por su contribución desproporcionada a la contaminación. Según los datos de Anfac y la DGT analizados por BIP Iberia, los turismos anteriores a la normativa Euro 5 representan el 48% del parque, pero generan alrededor del 66% de las emisiones contaminantes estudiadas. Sólo los Euro 0 y Euro 1 concentran el 20%.
En el informe se plantean tres escenarios de sustitución de esos 1,3 millones de turismos. En el primero, todos los vehículos retirados se reemplazan por modelos de combustión Euro 6, lo que permitiría reducir un 13% las emisiones analizadas.
En un escenario intermedio, que combina eléctricos puros para sustituir los Euro 0 y vehículos Euro 6 para los Euro 1, el recorte alcanzaría el 15%. Si todos los coches retirados se sustituyeran por eléctricos puros, la reducción llegaría al 17%.
La comparación muestra que la renovación con modelos de combustión modernos permitiría alcanzar aproximadamente tres cuartas partes de la reducción máxima estimada, mientras que la sustitución por eléctricos aportaría una mejora adicional de cuatro puntos porcentuales.
"La electrificación es fundamental para avanzar hacia una movilidad más sostenible. Retirar los vehículos más contaminantes permitiría obtener mejoras importantes en la calidad del aire a corto plazo, incluso antes de alcanzar una electrificación generalizada", ha resumido Queralt Grané, director de Estrategia y Operations de BIP Iberia.
Las reducciones estimadas corresponden a emisiones de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno e hidrocarburos, y no incluyen el CO2. El cálculo es teórico y se basa en los límites de emisiones de la normativa europea, sin tener en cuenta factores como el kilometraje o las condiciones reales de conducción.
UN COSTE PÚBLICO TEÓRICO DE HASTA 5.700 MILLONES
El informe también analiza el esfuerzo económico que supondría impulsar una renovación de esta magnitud mediante ayudas públicas. Si todos los vehículos sustituidos fueran eléctricos y recibieran una subvención equivalente a la máxima prevista en el Programa Auto+, de 4.500 euros por turismo, el coste público máximo teórico ascendería a unos 5.700 millones de euros.
Esta cifra multiplica por más de catorce los 400 millones de euros asignados al Programa Auto+ para 2026. Aunque un plan de renovación de estas características se desarrollaría previsiblemente durante varios ejercicios, la diferencia evidencia el reto de financiar una sustitución acelerada del parque.
BIP Iberia considera que completar una operación de esta escala en un horizonte de tres años difícilmente podría depender exclusivamente de los presupuestos públicos. Para lograrlo, sería necesario combinar financiación pública y privada con medidas específicas que incentiven la retirada definitiva de los vehículos más antiguos.
"No podemos plantear una renovación de esta magnitud apoyándonos únicamente en las ayudas públicas. Es necesario diseñar mecanismos que movilicen también recursos privados y que incentiven de forma efectiva la retirada de los coches más antiguos", ha explicado Queralt Grané.