MURCIA 30 Dic. (EUROPA PRESS) -
La compañía Iberdrola ha puesto en servicio las instalaciones necesarias para dotar de suministro eléctrico a las nuevas naves e industrias de la primera fase del polígono industrial de La Asomada, ubicado en Cartagena, que cuenta con una potencia instalada de más de 14.000 kilovatios (kW).
De este modo, ha puesto en funcionamiento dos nuevas dobles líneas de media tensión a 20 kilovoltios (kV) que suministrarán energía al área desde la subestación eléctrica de La Asomada.
La actuación se ha completado con la entrada en servicio de 13 nuevos centros de transformación y un centro de reparto, según informó Iberdrola en un comunicado.
En total, ha habilitado 9,7 kilómetros de líneas aéreas de alta tensión, 25 kilómetros de líneas subterráneas de media tensión, y más de 22 kilómetros de líneas subterráneas de baja tensión.
Además, la empresa ha adecuado la línea eléctrica aérea de media tensión que parte desde la citada subestación de La Asomada y discurre en paralelo a la laguna artificial de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Cabezo Beaza en dirección al polígono industrial.
El objetivo de esta actuación es proteger a la avifauna y, en concreto, las especies amenazadas, entre las que destaca la malvasía cabeciblanca.
La actuación ha consistido en la instalación, por parte de la compañía, a lo largo de más de 1.500 metros del tendido eléctrico, de dispositivos anticolisión que permiten reducir al máximo la posibilidad de impacto y electrocución de la avifauna presente en la zona.
El proyecto desarrollado por Iberdrola, y que ha supuesto una inversión de más de 13.000 euros, responde a la petición oficial cursada por la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) para que adoptara medidas tendentes a minimizar el riesgo del tendido eléctrico construido junto al humedal artificial de la EDAR de Cabezo Beaza, considerado como una de las principales zonas húmedas para aves acuáticas en la Región y en la que se han censado hasta 44 especies.
Esta señalización visual del tendido aéreo contribuirá a reducir el riesgo para las aves en la zona y, especialmente, para la mencionada malvasía cabeciblanca, "una anátida globalmente amenazada y protegida por la legislación nacional y comunitaria, cuya presencia en este humedal artificial es abundante".