Actualizado 19/10/2009 15:35

Innova.- Una investigación identificará las diferencias genéticas del chato murciano con el objetivo de lograr su D.O.

Servirá para mejorar y conservar esta raza, de la que quedan 250 hembras reproductoras en la actualidad

MURCIA, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

El departamento de Producción Animal de la Universidad de Murcia (UMU) y la Consejería de Agricultura y Agua desarrollarán una investigación conjunta para tratar de identificar los patrones genéticos del chato murciano, con el objetivo de determinar su pureza respecto a otras razas de cerdo españolas, lograr su mejora, conservación y conseguir, a medio plazo, su denominación de origen.

El chato murciano "es el clásico cerdo que se ha criado en la huera de toda la vida, atado debajo de la higuera para aprovechar las brevas que se caían y así convertirlas en proteína animal, como era tradicional en una economía de subsistencia", según apuntó el investigador principal del proyecto, Guillermo Ramis, quien recordó que las primeras referencias a esta raza en la literatura se remontan a dos o tres siglos atrás.

Sin embargo, esta raza de cerdo ha experimentado una tasa de natalidad negativa hasta el punto de encontrarse en peligro de extinción, con apenas 250 hembras reproductoras vivas en la actualidad, repartidas en explotaciones de los municipios de Lorca, Bullas, Puerto Lumbreras y Murcia", según informó en rueda de prensa el consejero de Agricultura y Agua, Antonio Cerdá, quien compareció junto al rector de la UMU, José Antonio Cobacho.

La población de chato murciano, que posee un crecimiento "muy lento" y unas características "muy grasas", comenzó a decrecer como consecuencia de que, a principios de la década de los años 80, se extendió la idea de que la grasa era negativa y cambiaron los hábitos de vida, con una menor necesidad de aporte calórico, por lo que se fomentaron razas más precoces, que son mucho más magras.

Fue un fenómeno "universal" que ocurrió en casi toda Europa, cuando se importaron razas más precoces y con un engorde más acelerado para responder a una producción intensiva, con el objetivo de producir más producto a un precio más barato. Esto llevó a que razas autóctonas de siempre, de ciertas zonas de Europa, fueran perdiendo importancia, apuntó Ramis.

No obstante, "en la actualidad se trabaja para no perder el valor genético de razas muy concretas que, si bien en una época muy concreta no se ajustaban a la demanda, hoy el público ha aprendido a valorar sus productos derivados, con más grasa pero una calidad diferenciada y un aporte de características organolépticas que no poseen otras".

Precisamente, la investigación que pondrán en marcha la UMU y la Consejería de Agricultura pretende "poner en valor" el chato murciano y revertir la evolución negativa de su natalidad, según Ramis. Y es que los investigadores murcianos tienen claro "que es un producto diferente a otro, sólo hay que dotarlo de todos los valores y diferenciarlo estrictamente y darle una catalogación como tal".

INTERÉS DEL SECTOR PRODUCTOR

Para ello, el consejero y Cobacho, firmaron hoy un convenio de colaboración para la realización de este estudio, que lleva por título 'Caracterización genética de la raza porcina chato murciano mediante marcadores moleculares', y cuyos resultados se transferirán al sector productor con el objetivo de "conseguir a medio plazo el desarrollo de una denominación de origen del chato murciano".

De esta forma, Ramis señaló que existe interés entre el sector productor por el chato murciano, ya que "hay un sector de la población dispuesta a pagar un poco más por un producto más diferenciado que los que se obtienen habitualmente".

Entre los motivos por los que los consumidores empiezan a preferir el chato murciano frente a otras variedades se encuentra que, pese a ser una especie más grasa, presenta muchos más ácidos grasos insaturados que saturados, por lo que el posible colesterol que tiene es beneficioso y cardiosaludable.

Según Ramis, esta característica se conoce gracias a la única raza autóctona en la que se ha invertido realmente un esfuerzo de investigación, que es el cerdo ibérico. "Y el chato murciano procede del cerdo ibérico y tiene esa capacidad de disponer de muchos más ácidos grasos insaturados que saturados", precisó.

A corto plazo, la investigación se centrará en averiguar las características genéticas que permitan conocer en qué estado se encuentra la raza en términos de nivel de consanguineidad y diferenciación de otras razas que hayan podido estar implicadas en su recuperación. A largo plazo, Ramis mostró su esperanza en que el proyecto "continúe con trabajos para evitar que esa consanguinedidad se haga más acusada y establecer un programa de mejora genética".

El proyecto, que tendrá un año de duración y en el que la Consejería de Agricultura y Agua invertirá 44.000 euros, impulsará una nueva línea de investigación para la mejora genética del chato murciano, con la que se pretende determinar la pureza y el estándar racial de los animales de esta especie, que, según Cerdá, representa "el último exponente que nos queda de la raza porcina murciana primitiva".

La Región de Murcia cuenta actualmente con un censo de 250 hembras reproductoras repartidas en las 16 explotaciones ubicadas en los municipios de Murcia, Lorca, Puerto Lumbreras y Bullas y que se dedican a la explotación comercial de esta variedad, que se puede encontrar en los supermercados, según Ramis.

El titular de Agricultura y Agua destacó la "perfecta coordinación" entre las distintas organizaciones y los centros públicos y privados para consolidar esta raza porcina autóctona y mejorar la calidad de sus productos cárnicos derivados, además de aumentar su comercialización e incrementar el control de la calidad para "evitar fraudes", matizó el consejero.

La Consejería de Agricultura y Agua está llevando a cabo desde 1997 diversos trabajos de mejora y consolidación del chato murciano, como el programa de Transferencia Tecnológica para el desarrollo de esta raza, que realiza el CIFEA de Lorca, junto con la Agrupación de Defensa Sanitaria de Ganado Porcino y la Asociación de Criadores para la Conservación y Recuperación del Chato Murciano.

En el marco de actuaciones de I+D, la Consejería está desarrollando en colaboración con el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas-CSIC) y las universidades de Murcia y Cartagena otros dos proyectos sobre el efecto de la edad y el peso al sacrificio que tienen sobre la calidad del canal y la carne, con el objetivo de optimizar el binomio producción/calidad. También se está investigando sobre la influencia de la alimentación en la calidad y vida útil de la carne y sus elaborados.

La raza chato murciano está catalogada por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, como una raza de protección especial.

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