Actualizado 08/10/2008 18:59

Innova.- El SAI de la UMU compra un sistema capaz de incorporar todos los tratamientos de fertilización por riego

El Servicio de Biología Molecular del SAI amplía su oferta de análisis de fragmentos de ADN

MURCIA, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Servicio de Apoyo a la Investigación (SAI) de la Universidad de Murcia (UMU) adquirió recientemente un sistema de fertirrigación que permite incorporar todos los tratamientos de fertilización a través del riego, al tiempo que amplió la oferta de análisis de fragmentos de ADN de su Servicio de Biología Molecular.

En concreto, el SAI adquirió el sistema de fertirrigación Nutritec 9500, que instaló en el Servicio de Experimentación Agrícola y Forestal (SEAF) y que le permitirá incorporar todos los tratamientos de fertilización a través del sistema de riego.

El control de la fertilización puede realizarse mediante sensores de PH y conductividad eléctrica, que "pueden obviarse en caso de ser necesario", y el equipo fue diseñado especialmente para los requerimientos de los ensayos realizados en el SEAF, según informó a Europa Press la responsable de este servicio, Almudena Gutiérrez.

De esta forma, el sistema dispone de cuatro tanques para fertilizantes, uno para ácido, uno para aportes especiales y seis depósitos para soluciones nutritivas. Esta instalación se realizó con las conducciones necesarias para poder aplicar estos tratamientos a las cuatro cabinas del invernadero de cristal y al túnel de plástico del SEAF, de forma simultánea o no.

Específicamente, se trata de un autómata de riego "con 20 programas distintos que tiene capacidad para realizar la fertilización con ocho abonos independientes, y un ácido inyectado en continuo de los diferentes tanques, por medio de electroválvulas y venturis, en el que se dan unos impulsos de activación temporal de las mismas", destacó.

Gutiérrez añadió que se trata de un equipo "con numerosas aplicaciones para las instalaciones del SEAF", pues en éste servicio "se desarrollan ensayos muy diversos, agricultura ecológica, hongos saprófitos y micorrícicos, fitopatología, selección de variedades tradicionales, aclimatación de plantas producidas in vitro, entre otros".

Y es que todos los ensayos "requieren de condiciones muy concretas y diferentes entre sí, por lo que con este equipo se pueden cubrir las diferentes necesidades de cada uno de ellos, en el momento preciso y de una forma totalmente controlada", concluyó.

ANÁLISIS DE FRAGMENTOS DE ADN

Por su parte, el Servicio de Biología Molecular del SAI mejoró recientemente su oferta en el análisis de fragmentos de ADN al calibrar sus analizadores genéticos (también llamados secuenciadores de ADN) con un nuevo grupo de fluoróforos, que permiten "aumentar la versatilidad del análisis", según informó a Europa Press el facultativo y responsable del Servicio, César Flores.

Para ello, el grupo de la UMU hizo una puesta a punto del secuenciador de ADN con un nuevo set o grupo de fluoróforos. Este equipamiento ya estaba preparado para identificar las moléculas de ADN con un grupo de estas sustancias químicas, pero el nuevo hará que el equipo sea "más versátil y los investigadores pueden utilizar distintos compuestos para realizar diversos estudio".

Esto otorgará "más posibilidades a los investigadores de afrontar los estudios de identificación basados en los análisis de ADN", según Flores, quien añadió que, la maquinaria utilizada es un analizador genético o secuenciador de ADN, que también puede realizar análisis de fragmentos de ADN. "De lo que se trata es de generar fragmentos de un ADN, y marcarlos con unos compuestos que emiten fluorescencia (llamados fluoróforos) y que son los que, posteriormente, la máquina puede detectar", precisó.

A partir de estos fragmentos de ADN a los que se sigue la pista con señales fluorescentes "se pueden distinguir razas, variedades e, incluso, individuos, se podrían realizar test de paternidad, o establecer la presencia de un sospechoso en el escenario de un crimen", explicó el investigador, quien dijo que el trabajo se realiza siempre sobre muestras biológicas. Hay que extraer un ADN, purificarlo y trabajar sobre la muestra pura.

El Servicio de Biología Molecular de la Universidad de Murcia empezó hace cinco años a hacer la secuenciación de ADN, que consiste en establecer su secuencia de nucleótidos, lo que tiene importantes aplicaciones en el ámbito de la investigación básica pero también en medicina, por ejemplo, a la hora de realizar el diagnóstico genético de una enfermedad. Los análisis de fragmentos de ADN, por su parte, se pusieron a punto hace dos años.

Una de las funciones principales de este servicio es, por tanto, llevar a cabo la secuenciación y el análisis de fragmentos de ADN, que tienen, a su vez, múltiples aplicaciones, como el diagnóstico precoz de enfermedades genéticas, el estudio de poblaciones, y el establecimiento de razas de animales, realización de test de paternidad, y utilidades en ciencia y medicina forense.

Flores dijo que el Servicio de Biología Molecular "no realiza todavía los test de paternidad, pero se podría hacer con nuestro equipamiento", y explicó que algunos investigadores de la UMU utilizan esta maquinaria, por ejemplo, para establecer razas de animales, cerdos, monos u otras especies, mediante lo que se conoce como estudio de microsatélites de ADN (un estudio particular de los análisis de fragmentos de ADN).

El responsable del laboratorio aseguró que la Policía Judicial "utiliza el mismo equipamiento pero tiene instalada una aplicación orientada hacia la ciencia forense y la identificación de individuos, mientras que la UMU utiliza el sistema dirigido a investigaciones biológicas, como identificar razas y variedades de especies animales y vegetales".

El coste de la secuenciación de ADN depende del organismo que demande su realización, de forma que hay una tarifa específica de 8 euros por análisis para la UMU y para el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC), que se eleva a 11 euros para organismos públicos como hospitales y otras universidades, y a 14 euros para instituciones privadas.

En el caso de los análisis de fragmentos de ADN, el Servicio de Biología Molecular cobra 1,5 euros para la UMU, 3 para los organismos públicos y 6 para las empresas privadas, un coste que "no es muy elevado", reconoció, aunque dijo que los investigadores "analizan muchas muestras, en ocasiones 100 o más en un único experimento, lo que puede encarecer el coste".

El equipo es un analizador genético que se compró con fondos europeos FEDER de la convocatoria 2005-2006, aunque el servicio dispone de otros analizadores que se compraron también con fondos FEDER pero de convocatorias anteriores o fueron cedidos por el departamento de genética de la UMU.

La máquina "costó 141.352 euros, aunque los productos químicos para la calibración con el nuevo grupo de fluoróforos cuestan alrededor de los 300 euros. La calibración puede servir para cinco o seis años, ya que el equipo va perdiendo precisión.

Este servicio de la UMU realiza entre 100 y 200 análisis de secuenciación de ADN semanales para distintos organismos de la Región como el CEBAS, el hospital Virgen de la Arrixaca o el centro regional de Hemodonación, aunque el principal cliente es la UMU.

En cuanto al análisis de fragmentos, su realización es muy variable y puede oscilar las 100 muestras semanales o bien, ninguna, para dos clientes principales, el departamento de Producción Animal de la UMU y el equipo de Patología Vegetal del CEBAS.

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