Primer día del juicio del 'crimen de Halloween' - EUROPA PRESS
MURCIA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
El procesado por el llamado 'crimen de Halloween' ocurrido en la noche del 1 de noviembre en un bar de la pedanía murciana de Santa Cruz ha reconocido los hechos ocurridos aquel día en los que, supuestamente, acabó con la vida de otro hombre atravesando su corazón con una navaja que habría sacado "para intimidar".
En la primera sesión que se celebra con jurado popular en la sección 2ª de la Audiencia Provincial de Murcia el acusado, que solo ha respondido a las preguntas de su abogado y del jurado, ha explicado que ese día recibió la llamada de un viejo amigo que le propuso quedar para verse. Con reticencias al principio, porque llevaba mucho tiempo sin consumir alcohol, el acusado finalmente aceptó la cita que se produjo en un bar de Santa Cruz donde trabajaba una amiga de ambos.
Los amigos pasaron una noche amena en el bar, ha asegurado. "Lo estábamos pasando bien, la camarera llegaba de vez en cuando, hablaba con nosotros, nos reíamos porque teníamos muchas anécdotas", ha recordado.
En un momento dado, ha explicado, entró al baño y al salir vio a su amigo hablando con otra persona, el fallecido, por lo que al pensar que se conocían se colocó en otro lugar de la barra para seguir hablando con la camarera aunque oía la conversación de su amigo con el desconocido que le pareció presuntuoso. "Presumía de fuerte, sacando músculo", ha precisado.
Asimismo, el procesado ha afirmado que la víctima profirió graves insultos hacia la camarera y hacia su amigo y que incluso la trabajadora llegó a acompañarlo a la calle.
Cuando la víctima entró al baño el amigo del acusado se le acercó. "Se ha puesto a hablar conmigo, me falta al respeto, se está riendo de mi", ha asegurado que le dijo, a lo que le contestó que eso eran "solo son palabras" y le invitó a que se quedará con él. Al salir el fallecido del baño este quiso que el amigo del acusado se fuera a su lado, a lo que se negó diciéndole lo molesto que estaba por los insultos que le dirigía a él y a la camarera, por lo que, según la versión del procesado, la víctima le retó a salir a la calle a pegarse a lo que este se negó puesto que lleva una pierna ortopédica y estaba recientemente operado de las dos caderas por una accidente de moto, hecho que, según el acusado, le había comunicado antes.
"Lo quería sacar a toda costa a la calle", ha explicado el acusado, que ha afirmado que lo llegó a coger del cuello. Según el procesado, intentó liberar a su amigo pero no pudo ya que "estaba muy fuerte" y que, durante el forcejeo, la víctima le habría golpeado dejándolo "aturdido".
Entonces, según el acusado, el fallecido le dijo "te mato, ahora te vas a enterar" tras lo que recibió un empujón de su amigo que lo derribó. Al levantarse se puso en posición "como si quisiera pelear, poniéndose en guardia" y fue cuando el procesado explica que recibió dos golpes. "No sé en qué momento saco la navaja para intimidar y recibo otro golpe y como acto reflejo o arrebato hago así" ha indicado repitiendo el gesto que habría realizado esa noche y con el que le atravesó el corazón provocándole la muerte. "No miraba, tiré al bulto", ha insistido.
"Me miré la mano y llevaba la navaja. No pensaba acabar con su vida, ni hacer un rasguño", ha asegurado. Durante su declaración ha explicado que llevaba esta navaja consigo para abrir un panecillo a la hora del almuerzo en su trabajo.
Tras la agresión, en la que el procesado ha afirmado creer que "le había dado en el brazo o por la cadera" devolvió la furgoneta del trabajo y recogió su vehículo particular con el que se dirigió a su casa. Fue por el camino cuando se deshizo del arma, la cual no ha podido ser encontrada.
En el trayecto fue alcanzado por su amigo al que le dijo: "Me parece que lo he matado", a lo que este le respondió: "Has tirado muy bajo". Esa misma noche la Policía Local se presentó en su domicilio para detenerle, momento en el que le comunicaron el fallecimiento de la víctima.
LAS ACUSACIONES PIDEN 20 AÑOS DE PRISIÓN
El Ministerio Fiscal solicita 18 años de prisión, mientras que la acusación particular, formada por la madre, las hermanas, y las dos hijas del fallecido piden para el procesado 20 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía. Asimismo, solicitan indemnizaciones económicas para la madre, las hermanas y las dos hijas del fallecido de 90.000, 75.000 y 260.000 euros para cada una de las hijas, respectivamente.
Por parte de la defensa, se ha solicitado su libertad o, en caso contrario, pena de prisión de 2 años y 6 meses alegando enajenación mental dado el estado depresivo, el trastorno de la personalidad y los problemas de alcoholismo que sufriría el procesado, así como la colaboración mostrada.
La acusación particular ha insistido en que el procesado tenía "pleno conocimiento", estaba "lúcido" y era "plenamente consciente de lo que hacía por su actos anteriores y posteriores". Además, ha señalado que el fallecido "no tuvo oportunidad de defenderse ni de salir corriendo".
El abogado de la defensa ha insistido en que lo sucedido fue "un hecho no buscado y no deseado" y que el acusado "no inició la pelea, sino que se vio superado y sacó la navaja para pararla" visto que el fallecido era más joven que él.
Los familiares de la víctima han acudido al juicio y se han concentrado en la puerta de la Ciudad de la Justicia vistiendo camisetas con una foto del fallecido y una pancarta en la que se pide "justicia" y en la que afirman que lucharán "hasta el final".