El acusado de matar a su pareja en Mazarrón niega los hechos y alega que sus amputaciones le impedían agredirla

El acusado sale esposado de los juzgados de Totana
El acusado sale esposado de los juzgados de Totana - EUROPA PRESS
Europa Press Murcia
Publicado: viernes, 30 octubre 2026 16:20

MURCIA 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

El acusado de acabar con la vida de su pareja sentimental en la urbanización Camposol de Mazarrón (Murcia) en diciembre de 2022 ha negado este viernes ante el tribunal del jurado haber golpeado a la víctima hasta matarla porque, según ha indicado, las amputaciones y problemas de movilidad que sufre le impedían perpetrar tal agresión.

El procesado, que solo ha aceptado responder a las preguntas de su letrada, ha rechazado la tesis del Ministerio Fiscal --que le acusaba de golpear a la mujer a patadas y puñetazos-- y ha indicado que desde hace muchos años sufre la enfermedad de Buerguer, que le ha provocado limitaciones físicas debido a la pérdida progresiva de extremidades.

Además, la defensa ha indicado que el día de los hechos el enjuiciado sufría un cuadro avanzado de gangrena en un pie. "Tienes que estar en un lado para golpear y me caigo y no puedo", ha manifestado el enjuiciado, de nacionalidad británica, para justificar la imposibilidad de sostener la mecánica agresiva que le atribuían el Ministerio Público y el abogado de la hermana de la víctima.

Durante la última sesión del juicio, el investigado ha sostenido que la noche de los hechos halló a la mujer tendida e inconsciente en el suelo.

Según su versión, ambos regresaron en vehículo al domicilio tras realizar unas compras y acudir a dos bares donde consumieron alcohol. La mujer descendió en primer lugar para recoger a los perros en la parte trasera de la vivienda, momento en el que él permaneció en el coche recogiendo las bolsas de las compras en los asientos traseros.

El acusado ha declarado que, tras unos minutos de espera y al ver que la casa continuaba a oscuras, dio marcha atrás con el automóvil para iluminar la entrada con los faros. Al descender del vehículo, localizó a su pareja tendida frente al coche y "lo más rápido" que pudo se acercó a ella e intentó "despertarla". Según el hombre, a continuación solicitó ayuda a los vecinos.

El Ministerio Fiscal ha mantenido sus conclusiones definitivas, tras calificar los hechos como un delito consumado de homicidio en la modalidad de asesinato con alevosía y ensañamiento. En concreto, solicita para el procesado la pena de 25 años de prisión, al considerar acreditadas las circunstancias agravantes de parentesco y de comisión del delito por razones de género.

En su alegato final, la fiscal ha descartado la hipótesis de un atropello o caída accidental y ha sostenido que el acusado propinó una brutal paliza a la víctima, aprovechándose de su superioridad física y del estado de desvalimiento de la mujer por el consumo de alcohol.

Por su parte, la letrada de la defensa ha modificado sus conclusiones provisionales, por lo que ha retirado la petición inicial de libre absolución para solicitar de forma subsidiaria que los hechos se tipifiquen como un delito de homicidio por imprudencia, con una petición de pena de un año de prisión.

La representación del acusado ha reclamado la estimación de las atenuantes de embriaguez, dilaciones indebidas con carácter de muy cualificada y la atenuante parcial de reparación del daño, tras la consignación en el juzgado del 50% de la responsabilidad civil (11.000 euros).

En su informe, la defensa ha recalcado que no existen pruebas biológicas directas que vinculen al procesado con la agresión y ha argumentado que las secuelas y amputaciones que padece por la enfermedad de Buerger le impedían físicamente la ejecución de los hechos que le atribuyen las acusaciones.

Por su parte, la acusación particular, ejercida por el letrado en representación de la hermana de la víctima, se ha adherido a la calificación de la Fiscalía para solicitar 25 años de prisión por un delito consumado de homicidio en la modalidad de asesinato con alevosía y ensañamiento, con las agravantes de parentesco y género, si bien ha elevado la petición de indemnización a 200.000 euros.

En su informe final, la representación de la hermana ha tildado de "inverosímil" la tesis del atropello accidental, al enfatizar las contradicciones en los relatos del procesado, su impasibilidad e insultos hacia el cadáver y la ausencia de restos biológicos o de sangre en un vehículo que se encontraba "inmaculado".

Asimismo, ha remarcado que las fracturas costales, la rotura del esternón y las marcas de presión en labios y manos de la fallecida responden a una agresión violenta por golpes y compresión física.

Contador

Contenido patrocinado