MURCIA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil de la Región de Murcia han controlado este fin de semana a un total de 3.223 conductores, de los cuales 127 arrojaron resultado positivo en alcohol, es decir, el 3,94 por ciento. En el dispositivo se ha procedido a la detención de doce de estos conductores por alcoholemia, que fueron puestos a disposición judicial.
Por otro lado, las 115 personas restantes fueron denunciadas ante la Jefatura Provincial de Tráfico de Murcia por la comisión de una infracción administrativa, según informaron fuentes de la Benemérita en un comunicado.
Estas actuaciones tienen lugar en el marco del 'Plan operativo de respuesta policial al tráfico y consumo de drogas en zonas de ocio y diversión', así como dentro de la estrategia de Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT), y coincidiendo con la celebración de fiestas locales en Cartagena y Lorca.
Se trató de un amplio dispositivo para, de forma simultánea, verificar la conducción de vehículos bajo los efectos del alcohol y las drogas con la finalidad de concienciar a los conductores de los peligros que suponen conducir bajo los efectos de estas sustancias.
Resulta especialmente destacable el amplio dispositivo de control establecido en las proximidades de Lorca y Cartagena, con motivo de la celebración de la feria y fiestas de Cartagineses y Romanos respectivamente, donde fueron detectados aproximadamente dos terceras partes de las pruebas positivas realizadas. En tales dispositivos se detuvo a cuatro conductores, mientras que los restantes fueron denunciados ante la Jefatura Provincial de Tráfico.
Durante este fin de semana no se ha registrado ninguna víctima mortal ni tampoco accidentes de importancia en las carreteras de la Región de Murcia, destacando el desarrollo de los dispositivos especiales en las vías de acceso y salida a las ciudades de Cartagena y Lorca, al objeto de garantizar la seguridad vial con motivo de la celebración de sus fiestas, donde no se ha producido ningún accidente.
La Benemérita reitera, una vez más, su mensaje a los conductores para que eviten ponerse al volante si ingieren bebidas alcohólicas o drogas y de esta manera continuar en la línea positiva de reducción de la siniestralidad, evitando las pérdidas personales y las lamentables consecuencias que suponen los accidentes de tráfico.
La Guardia Civil recuerda que conducir un vehículo a motor o ciclomotor con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0'60 mg/l, lleva aparejada la detención del conductor, por presunto delito contra la seguridad vial, castigado con penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o trabajo en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y en cualquier caso la privación del permiso por un tiempo de 1 a 4 años.
Por otra parte, la conducción de vehículo a motor o ciclomotores con tasas superiores a 0'25 mg/l (0'15 mg/l, conductores noveles) y hasta 0'60 mg/l, supone una sanción económica de 500 € y la pérdida de hasta 6 puntos del permiso de conducir.
La conducción habiendo ingerido drogas puede determinar la comisión de un supuesto delito contra la seguridad vial o, en su caso, una denuncia administrativa sancionada en los mismos términos antes referidos.
En todos los casos, los vehículos afectados son inmovilizados por la Guardia Civil hasta que sus conductores se encuentren en condiciones de proseguir viaje, una vez que hayan rebajado el nivel de alcoholemia dentro de los límites permitidos, o bien se hagan cargo de los vehículos otros conductores que se encuentren habilitados y previa la prueba de alcoholemia que acredite que pueden retirarlos.
Conducir un vehículo a motor o ciclomotor estando privado de permiso por resolución judicial o administrativa lleva aparejada la detención del conductor, como presunto autor de delito contra la seguridad vial, castigado con penas de prisión de 3 a 6 meses o multa de 12 a 24 meses o trabajo en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.