Agentes de la Guardia Civil inspeccionan la finca de un vecino de Cieza (Murcia) al que se le instruyen diligencias como presunto autor de delito contra animales. - GUARDIA CIVIL
CIEZA (MURCIA), 22 (EUROPA PRESS)
La Guardia Civil, gracias a la colaboración ciudadana, ha destapado un caso de maltrato animal en Cieza, por imprudencia en la custodia de animales de compañía. Al investigado se le instruyen diligencias como presunto autor de delito contra los animales.
Las actuaciones se iniciaron hace unas semanas, cuando una asociación protectora de animales de compañía alertó a la benemérita de la existencia de un núcleo zoológico en el término municipal de Cieza que albergaba alrededor de medio centenar de perros de diferentes razas y tamaños, que se ofertaban para su venta a través de internet.
Al parecer, varias personas que habían accedido a las instalaciones informaron de que las mismas parecían no reunir las condiciones mínimas exigibles para la custodia de animales de compañía, según informa la Guardia Civil.
Especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil abrieron la correspondiente investigación para verificar los hechos y, en su caso, esclarecerlos.
Los especialistas del SEPRONA comprobaron que las instalaciones no tenían la preceptiva autorización para la tenencia y custodia de animales de compañía, también verificaron que presentaban deficiencias en la condiciones higiénico-sanitarias y carecían de los registros de veterinarios sobre los tratamientos realizados a los animales.
Durante la inspección, los guardias civiles hallaron los restos mortales de un can de la raza 'perro de agua', que se encontraban en avanzado estado de descomposición en una zona utilizada como patio entre distintas jaulas.
Además, presentaba síntomas evidentes de haber muerto por heridas y desgarros en la zona del cuello y de la cabeza. El propietario informó a los integrantes de la patrulla que el animal había sufrido una agresión por otros perros, al escaparse de su jaula y meterse en la zona común con otros animales.
Estos hechos descritos fueron verificados por los integrantes del Servicio de Inspección de la Oficina Comarcal Veterinaria del Altiplano, en Jumilla.
Por estos hechos, así como por la muerte de otro perro por ahorcamiento con su propia cadena de sujeción, al quedar colgado por el cuello tras introducirse por un agujero del vallado perimetral, la Guardia Civil ha investigado al propietario de la finca y le ha instruido diligencias como presunto autor de delito contra los animales, por imprudencia, al tener los animales en instalaciones inadecuadas desde el punto de vista de la seguridad.