El Hospital Virgen de la Arrixaca realiza su primer trasplante infantil de médula ósea

Europa Press Murcia
Actualizado: miércoles, 30 mayo 2007 18:06

Sanidad quiere intervenir a unos 25 niños cada año, dentro de tres años, lo que cubriría las necesidades de la Región MURCIA 30 May. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia ha realizado su primer trasplante infantil de médula ósea, por un equipo médico multidisplinar, coordinado por el doctor José María Moraleda, jefe de la Unidad de Trasplante Hematopoyético y Terapia Celular del centro hospitalario.

El doctor Moraleda, en declaraciones a Europa Press, explicó que este primer trasplante se realizó, el pasado 2 de mayo, a un niño de nueve años "con una leucemia aguda de muy alto riesgo", siendo el donante el hermano del menor.

En menos de un mes, el paciente "se ha recuperado estupendamente y, de hecho, hoy le damos el alta", concretó el doctor Moraleda, quien explicó que el niño tendrá que pasar controles una vez a la semana, de forma ambulatoria, y llevar un seguimiento "al menos un año".

El próximo trasplante será la próxima semana, a un menor con una anemia de Fanconi, y el donante será también un hermano. En este sentido, el doctor Moraleda apuntó "se ha puestio en marcha, con éxito, el programa regional de trasplantes de médula ósea infantil, que tiene previsto el incremento progresivo de su actividad en los próximos años, hasta cubrir todas las necesidades de la Región. Así, se espera que este año se realicen 5 trasplantes más, 10 el segundo, y entre 15 a 25 el tercero y posteriores.

La consejera de Sanidad, María Teresa Herranz, junto al director gerente del Servicio Murciano de Salud, Francisco Agulló, y el director gerente del Hospital Virgen de la Arrixaca, Manuel Alcaraz, presentaron hoy, en rueda de prensa, este programa de trasplantes de médula ósea infantil.

Herranz señaló que, hasta hace unas semanas, los niños murcianos que requerían un trasplante de médula ósea tenían que ser enviados a hospitales de otras comunidades autónomas, como el Valle de Hebrón de Barcelona, el Niño Jesús de Madrid o La Fe de Valencia. Ello significaba el desplazamiento de entre 10-15 niños al año y de gran parte de sus familias durante al menos tres meses.

Por ello, Herranz subrayó que "la puesta en marcha de una unidad de trasplante de médula ósea era una necesidad y uno de los grandes objetivos del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, hospital de referencia en la Región para otro tipo de trasplantes como el de hígado, riñón o corazón".

La Unidad de Trasplante Hematopoyético infantil y Terapia celular está compuesta por un equipo multidisciplinar compuesto por oncohematólogos, pediatras, radioterapeutas, intensivistas, inmunólogos, microbiólogos, farmacia hospitalaria, y enfermería, de quienes el doctor Moraleda destacó "su enorme profesionalidad, ilusión y ganas".

Asimismo, Moraleda consideró que este primer trasplante de médula ósea infantil realizado con éxito en la Región "supone un gran paso adelante, tanto médico, como científico y social, para la Sanidad murciana". "También abre la posibilidad de incrementar nuestro conocimiento en investigación en enfermedades infantiles y su tratamiento mediante terapia con células madre de fuentes novedosas como el cordón umbilical, o en el futuro incluso de la terapia génica y por tanto es un gran avance tecnológico para la Región", añadió.

Igualmente, Moraleda adelantó que la Unidad tendrá sus propias instalaciones en el nuevo Materno-Infantil de la Arrixaca, incluyendo las habitaciones de flujo laminar para proteger a los pacientes de las infecciones, ya que en esta ocasión han tenido que emplearse las de la tercera planta del hospital.

EL TRASPLANTE Y LA TERAPIA CELULAR EN PEDIATRÍA.

El trasplante de médula ósea es un tratamiento establecido para la curación de enfermedades neoplásicas como las leucemias, los linfomas, el mieloma y otros tumores sólidos. También es el tratamiento de elección en otras enfermedades de la sangre como la aplasia medular o trastornos hereditarios, como las talasemias, inmunodeficiencias y alteraciones congénitas del metabolismo.

Pese a su alta eficacia, "es una técnica muy compleja cuyas consecuencias en circunstancias como el rechazo inmunológico o la enfermedad injerto contra huésped ofrecen una morbimortalidad elevada", según la documentación aportada por la Consejería de Sanidad de Murcia.

El trasplante de médula ósea supone la infusión de células progenitoras hematopoyéticas (células madre), obtenidas de un donante histocompatible, habitualmente un hermano idéntico en el sistema HLA, de un donante no familiar, o del propio paciente si la enfermedad no afecta la médula ósea o se ha tratado previamente. Si el donante es el propio paciente el trasplante se define como autólogo y si es de otra persona se llama trasplante alogénico.

Antes de la infusión de células madre es necesario preparar al paciente con quimioterapia a dosis altas y/o radioterapia corporal total para erradicar la neoplasia, o con agentes inmunosupresores si la enfermedad no es maligna.

Actualmente, hay muchas variedades de trasplante dependiendo de la fuente de obtención de células progenitoras (médula ósea, sangre periférica, cordón umbilical) y del tratamiento de preparación que se utilice para el trasplante.

El procedimiento requiere un equipo médico y de enfermería altamente cualificado y la integración de múltiples especialistas, coordinados, y con un alto control de calidad. También requiere habitaciones especialmente diseñadas para disminuir el riesgo de infección y de métodos de diagnóstico y tecnología y aparataje complejos, por lo que se suele realizar en hospitales de referencia con Servicios centrales de máxima garantía.

La población infantil es una de las más afectadas por enfermedades que requieren trasplante. Así, las leucemias agudas son las neoplasias más frecuentes en la infancia (30% del total de leucemias diagnosticadas).

El trasplante de médula ósea es el tratamiento más efectivo en niños con leucemias agudas y con otros tipos de cáncer agresivo como los neuroblastomas de alto riesgo, el sarcoma de Ewing y algunos tumores del sistema nervioso central. También es el tratamiento que produce más índice de curación definitiva en enfermedades congénitas como la talasemias, las inmunodeficiencias y las enfermedades de depósito.

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