MAZARRÓN (MURCIA), 30 (EUROPA PRESS)
La asociación profesional de la Guardia Civil JUCIL ha denunciado la agresión sufrida por una patrulla del Puesto Principal de Mazarrón durante la madrugada del 29 de septiembre en la zona de Cala de Siscar, en Punta de Calnegre, cuando los agentes acudieron tras recibir un aviso relacionado con actividades de 'petaqueo', según ha informado la organización.
Los agentes dieron el alto a una furgoneta y un turismo, cuyo conductor habría arremetido con el primer vehículo contra uno de los guardias civiles, que evitó ser atropellado por escasos centímetros. Posteriormente, el segundo vehículo habría intentado también embestir a la patrulla.
Ante esta situación, uno de los agentes efectuó un disparo al aire con su arma reglamentaria, tras lo que los vehículos fueron detenidos y se procedió a arrestar a sus dos ocupantes, según la asociación. No se produjeron heridos.
JUCIL ha señalado que los refuerzos de la Guardia Civil de Alhama de Murcia y de la Policía Local de Lorca llegaron al lugar aproximadamente una hora después de los hechos y ha cuestionado que una única patrulla tuviera que hacer frente a los dos vehículos.
La asociación sostiene que el suceso se enmarca en una situación que viene denunciando en los últimos meses en relación con el 'petaqueo' y la actividad de embarcaciones vinculadas al narcotráfico en la costa murciana. Asimismo, ha recordado sus anteriores reclamaciones sobre los medios disponibles para la Guardia Civil en la Región y el funcionamiento del Servicio Marítimo.
"Una patrulla acudió a un aviso, dos vehículos intentaron embestir a los guardias civiles, un agente tuvo que efectuar un disparo al aire y los refuerzos llegaron una hora después", ha señalado JUCIL, que considera que existe "un contraste evidente entre el discurso oficial y la realidad operativa".
La organización ha reclamado a la Administración un incremento de las plantillas destinadas a seguridad ciudadana y lucha contra el narcotráfico, la dotación de vehículos y medios adecuados, la renovación de la flota naval y protocolos que permitan disponer de apoyos con mayor rapidez.
JUCIL también ha vuelto a reclamar el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo y ha trasladado su reconocimiento a los agentes que participaron en la intervención.