Colas de inmigrantes en las inmediaciones de una asociación para conseguir el certificado de vulnerabilidad - EUROPA PRESS
MURCIA, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, ha afirmado que la jornada de este miércoles se está desarrollando con "total normalidad" en el barrio murciano de San Pío X, tras los incidentes registrados este martes en las inmediaciones de la sede de una asociación habilitada para formalizar el certificado de vulnerabilidad en el proceso de regularización de inmigrantes.
En declaraciones a los medios de comunicación en un acto público, Lucas ha confirmado que, pese a la "incidencia puntual" de la pasada jornada, la situación actual es de calma. "El proceso se está llevando a cabo con total normalidad", ha insistido, tras apuntar que se ha incrementado la presencia de patrullas de la Policía Nacional en todas las oficinas de tramitación con carácter preventivo.
El también líder de los socialistas murcianos ha contrapuesto la gestión de los municipios según su color político y, en este sentido, puesto como ejemplo de "normalidad" a los ayuntamientos del PSOE, citando el caso de Alhama de Murcia, donde ya se han tramitado más de 100 expedientes.
Por el contrario, ha acusado a los consistorios del PP de estar "boicoteando el proceso". "Me consta que hay ayuntamientos gobernados por el Partido Popular que a día de hoy no han emitido todavía ningún certificado", ha denunciado Lucas, quien ha reclamado a estos alcaldes "empatía y colaboración" ante un proceso que considera "de justicia".
Lucas ha insistido en que la regularización supone conceder "derechos y obligaciones a personas que trabajan y viven en la Región" y ha destacado además el "impacto positivo" que tendrá para la "estabilidad y el crecimiento económico" en sectores como el campo, la construcción o la hostelería, necesitados de mano de obra en la Región de Murcia.
Asimismo, el delegado ha remarcado que se siente identificado con los mensajes de "humanidad" del Papa Francisco y "muy alejado de la actitud y de los discursos de odio del presidente López Miras y Abascal". "No se puede utilizar a las personas para confrontar y para sacar rédito político", ha sentenciado.