La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional, Carmina Fernández - PSRM-PSOE
CARTAGENA (MURCIA), 5 (EUROPA PRESS)
La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional, Carmina Fernández, ha asegurado este lunes que el PSOE afronta las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con el objetivo de ganar y ha relativizado los resultados de las encuestas al considerar que la campaña electoral puede modificar el escenario político.
"Las encuestas son la foto fijada en un momento determinado, con unas noticias y con un panorama mediático en una circunstancia", ha señalado Fernández, quien se ha referido específicamente a la encuesta del CEMOP y ha defendido que los sondeos responden al contexto existente en el momento en el que se realizan.
En este sentido, ha asegurado que "las campañas lo cambian todo" y que durante las próximas semanas variarán tanto la actualidad como la movilización de los votantes. "El Partido Socialista va a salir a ganar estas elecciones como siempre sale", ha afirmado.
Fernández ha planteado el 29N como una elección "entre dos modelos de país", que ha contrapuesto como "el de los derechos o privilegios, el de la vivienda o los fondos buitre y el de seguir avanzando o retroceder en derechos y libertades".
La dirigente socialista ha situado además la vivienda y el cambio climático entre los principales retos a los que tendrá que enfrentarse España en los próximos años. Sobre el primero, ha considerado que determinará "la vida de las próximas generaciones" y ha defendido la intervención de los poderes públicos para favorecer el acceso tanto al alquiler como a la compra.
"El Partido Socialista tiene proyecto, tenemos equipo y tenemos fuerza y vamos a salir a defender los intereses de la mayoría en esta convocatoria electoral", ha afirmado Fernández, que ha reivindicado los avances de los gobiernos encabezados por Pedro Sánchez durante los últimos años.
Asimismo, ha advertido de que en las elecciones se decidirá si España continúa ampliando derechos o, por el contrario, se abre "la puerta al odio y al retroceso" con un eventual Gobierno de PP y Vox.