La Región de Murcia estudia biofiltros para recuperar nitrógeno y fósforo de la acuicultura - CARM
SAN PEDRO DEL PINATAR (MURCIA), 4 (EUROPA PRESS)
El Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA) pondrá en marcha en San Pedro del Pinatar una planta piloto para recuperar nitrógeno y fósforo de los efluentes de la acuicultura mediante el cultivo de salicornia, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de esta actividad y reutilizar recursos dentro de un modelo de economía circular.
La iniciativa se desarrollará en el Centro de Recursos Marinos del IMIDA en el marco del proyecto europeo NPower, financiado por el programa Horizonte Europa y dotado con un presupuesto global de 8,95 millones de euros. El proyecto reúne a 25 entidades de ocho países y cuenta con una asignación de 478.300 euros para el instituto murciano.
La planta halófila actuará como un biofiltro natural capaz de captar el nitrógeno y el fósforo presentes en el agua procedente de la acuicultura, reduciendo su concentración y transformando estos nutrientes en biomasa. Durante los cuatro años de ejecución del proyecto se evaluará la capacidad de tratamiento de los efluentes, la recuperación de nutrientes y la producción de biomasa, cuyos resultados se compartirán con el resto de socios europeos, según ha informado la Comunidad.
El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, ha destacado que la iniciativa sitúa a la Región de Murcia "a la vanguardia de la innovación aplicada al sector agroalimentario y acuícola", al combinar sostenibilidad, investigación y transferencia de conocimiento para afrontar retos ambientales.
El IMIDA participa en la acción de demostración de tecnologías de recuperación de nitrógeno y fósforo, liderada por el CEBAS-CSIC, dentro del proyecto NPower, que desarrollará soluciones para reducir las emisiones de estos nutrientes en sectores como la agricultura, la acuicultura, la gestión del agua y los residuos, la energía, el transporte y la industria.
La Región de Murcia será una de las cuatro regiones demostradoras del proyecto europeo y contribuirá al desarrollo de un modelo regional de gestión de los flujos de nitrógeno y fósforo, así como a la validación de tecnologías y medidas orientadas a reducir la contaminación del aire, el agua y el suelo.