MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
El 54,5% de los españoles es partidario de que la Unión Europea refuerce sus vínculos con China y otras potencias emergentes, frente a un 31,5% que preferiría apostar por una posición fundamentalmente alineada con Estados Unidos y la OTAN. Además, el 68,2% aboga por una política exterior acordada por todos los estados miembro, mientras cuatro de cada diez defienden que cada país de la UE tenga autonomía para definir sus relaciones internacionales.
Así se desprende del Estudio sobre la situación política internacional hecho público este viernes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que se basa en un total de 6.001 entrevistas realizadas entre los días 22 y 30 de abril y tiene un margen de error del más/menos 1,3%.
En el contexto internacional actual, un 65,5% de las personas entrevistadas sostiene que España debería mantener una posición alineada con la UE y la OTAN y sólo un 30,4% considera que debería ir por libre en esta materia.
En paralelo, el 87,4% entiende que los estados miembro deberían cooperar más el ámbito internacional, un 82,4% que los Veintisiete tendrían que tener más poder en la escena mundial y un 65,4%, que los países deberían delegar más poder a la UE en materia internacional. Cerca del 70% aboga por un ejército compartido y un 54% ve necesario gastar más en defensa, frente un 33,2% que rechaza incrementar ese gasto.
ELIMINAR EL DERECHO DE VETO EN LA ONU
El CIS también hace preguntas específicas sobre Naciones Unidas, un organismo que a juzgar por las respuestas, debería ser reformado. Así, el 78% pide incrementar el número de países que participan en las decisiones del Consejo de Seguridad, un 65,8% apuesta por reducir el poder de los países más grandes y un 53,5% pide directamente eliminar el derecho de veto.
Además, el 85% reclama que la ONU tenga más relevancia en la resolución de conflictos internaciones, un 77,6% que aumente su capacidad de intervención "en guerras y crisis entre países" y un 57,6% quiere que los miembros de Naciones Unidas contribuyan a la organización con más dinero.
Para siete de cada diez, la coyuntura mundial invita al pesimismo y sólo un 26,7% la contempla con optimismo. Además, un 58,5% está convencido de que en el futuro se vivirá aún peor que ahora, por un 33% que confía en que sea al revés.
En concreto, un 89,5% aprecia más peligro ahora que hace diez años y el 66% admite estar preocupado por una posible "guerra global". Los mayores riegos se perciben en los enfrentamientos entre grandes potencias (29%), el uso de armas nucleares (27,4%), las crisis humanitarias y migratorias (17,9%) y la extensión del conflicto en Oriente Próximo a otros países (17,3%).
LA GUERRA AFECTA AL BOLSILLO
Respecto a la guerra de Irán, el 31% dice que no le está afectando "personalmente", pero hay un 68% al que sí, principalmente por la subida del precio de los carburantes y la comida, y en menor medida por el de la luz y el gas y también por una mayor sensación de riesgo e inseguridad.
La mitad de la muestra (52,4%) cree que Estados Unidos e Israel están perdiendo la guerra y rondan el 90% quienes consideran los dos países y sus líderes (Donald Trump y Benjamin Netanyahu) están empeorando su imagen internacional. Para el 70% también está haciendo que caiga la confianza de los estadounidenses en Trump y en el Partido Republicano (51%).
El 76,3% asegura seguir las noticias sobre los conflictos de Ucrania, Gaza e Irán, pero sólo la mitad confía en la información que recibe. En concreto, el 46% no lo hace y, en todo caso, un 63% considera que los medios "simplifican mucho o bastante" los datos que ofrecen al respecto.