Alto responsable CESID durante el 23-F dice que el golpe fracasó por "chapucero e improvisado" y por el papel del Rey

Javier Calderón afirma que el hecho de que Tejero no tuviera prestigio también influyó para que el golpe no triunfara

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 23 febrero 2011 13:53

MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

Javier Calderón, que era uno de los altos responsables del CESID, hoy conocido como Centro Nacional de Inteligencia (CNI), durante el fracasado golpe de Estado del 23-F, declaró hoy que su fracaso se produjo por "chapucero e improvisado" y porque el Rey no quiso que triunfara.

En declaraciones a la Ser recogidas por Europa Press, Calderón, que años después ocupó la dirección del CNI, ha afirmado que, teniendo en cuenta "el panel de procesados entre los que había desde generales hasta diplomados del Estado Mayor", es imposible que el golpe hubiera fracasado "si se hubiera planificado bien". "Fracasa porque se improvisa y porque su ejecución tan burda y chapucera en el Congreso estaba condenada al fracaso", ha matizado, y ha reconocido que todavía hoy "siente vergüenza" al ver algunas de las imágenes de los sucesos de aquel 23 de febrero.

A su jucio, también fue clave el hecho de que "el Rey no quisiera un golpe de Estado". "De haberlo querido, el Rey se habría ido de caza", ha afirmado, y ha añadido que su majestad Don Juan Carlos "tenía demasiado presente lo que tanto su cuñado Constantino II de Grecia como su abuelo Alfonso XIII perdieron la corona por amparar golpes de Estado".

En este sentido, Calderón ha calificado de "impensable" que el Rey tuviera algo que ver con lo que ocurrió en el Congreso de los Diputados hace ya 30 años y ha asociado las elucubraciones con el hecho de que durante el asalto los golpistas "emplearan el nombre del Rey en vano".

Calderón también ha negado que el CESID tuviera conocimiento sobre el intento de golpe de Estado antes de que se llevara a cabo y ha argumentado que no es razón para pensar que el servicio de inteligencia estuviera involucrado el que uno de sus miembros, el ex capitán de la Guardia Civil Vicente Gómez Iglesias, sí lo supiera.

"RESPIRAMOS AL SABER QUE ERA TEJERO"

Calderón ha confesado que tras conocer que era el Teniente Coronel de la Guardia Civil Fernando Tejero quien estaba a la cabeza del asalto al Congreso el 23-F durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, el CESID "respiró" porque era un hombre que no tenía "ningún prestigio".

"Cuando escuchamos que el guardia civil que comandaba aquello tenía bigotes y se parecía a Tejero respiramos porque sabíamos que era una personas sin ningún prestigio", ha reconocido aunque sí ha admitido que tras escuchar los primeros disparos tuvieron "el temor de que aquella loca aventura acabara en un baño de sangre".

La acción del Rey también tuvo que ver, según Calderón, para que ni el Ejército y la Guardia Civil en su conjunto siguieran ni a Tejero ni al Capitán General Jaime Milans del Bosh que llegó a sacar algunas compañías de carros de combate a las calles de Valencia.

De Milans ha asegurado que "no tenía especial prestigio intelectual entre sus compañeros" y que en ese aspecto, "la acción del Rey hizo cambiar la duda que tenían algunos de no dejarle solo".

El que no existiera ningún jefe claro durante el 23-F y que "nadie se responsabilizara como autoridad militar y competente aquel día", influyó también, a ojos de Calderón, en el fracaso del golpe de Estado.

EL PAPEL DE LA CIA

Calderón ha reconocido que tras el golpe de Estado les llegaron informaciones de que los servicios de inteligencia norteamericanos "sabían algo". Aunque ha asegurado que "no es capaz de poner la mano en el fuego" sobre si EEUU tenía conocimiento de lo que iba a ocurrir aquel 23 de febrero de 1981, ha aseverado que en ningún momento ni la embajada estadounidense ni la CIA le comunicaron al CESID ninguna información.

En este sentido, el ex director de los servicios de inteligencia española ha asegurado que no cree que la CIA colaborara de ninguna forma con los golpistas ni que les "traicionaran", aunque sí ha afirmado que, tal y como le confirmaron algunos congresistas americanos posteriormente, "la embajada había pedido un avión AWACS de vigilancia a Lisboa 10 minutos antes del golpe".

Calderón también ha manifestado que el entonces embajador estadounidense en España, Terence Todman, con un "historial ampliamente sugerente de golpes de Estado" según el ex director del CESID, también había tratado de "descabalgar del cetro de inteligencia español a personas que él consideraba progresistas".

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