Actualizado 06/10/2012 23:56 CET

Urkullu defiende una Euskadi como nación sin subordinaciones y plantea una "cohabitación responsable"

PNV
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Dice que "va a gobernar la salida de la crisis" y reclama una "mayoría suficiente" que les permita "recuperar el tiempo perdido"

BARAKALDO (VIZCAYA), 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

El candidato del PNV a lehendakari, Iñigo Urkullu, ha defendido una Euskadi como nación europea "sin subordinaciones, ni ataduras impuestas" y ha reclamado con una nueva fórmula de convivencia, "de soberanías compartidas mirando a Europa y de cohabitación responsable".

Urkullu ha realizado esas manifestaciones en el mitin fiesta que ha organizado el PNV en el BEC de Barakaldo (Vizcaya), donde ha congregado a alrededor de 15.000 militantes y simpatizantes que han recibido al líder jeltzale con gritos de "Urkullu lehendakari" y que también han reclamado la independencia durante varios momentos del evento.

Al acto han acudido, además de los dirigentes del PNV y sus representantes institucionales, los exlehendakaris Juan José Ibarretxe y José Antonio Ardanza, así como la exsecretaria general de EA, Begoña Errazti, entre otros.

A lo largo del acto, se han intercalado las actuaciones musicales y distintos videos en los que se recogían imágenes de la campaña "herriz herri" desarrollada por Urkullu en los últimos meses y también testimonios de distintas personalidades que han elogiado la figura del líder jeltzale, como el exresponsable de Innobasque, Pedro Luis Uriarte, el exfutbolista Andoni Goikoetxea, entre otros.

Asimismo, se ha proyectado un vídeo con imágenes del lehendakari, Patxi López, en el que se ha mostrado algunas de las afirmaciones del dirigente socialista para contraponerlas a su comportamiento posterior y criticar, entre otras cuestiones, el pacto alcanzado con el PP.

Posteriormente, Urkullu, junto a Joseba Egibar, Antonio Ortuzar, Xabier Agirre y Bakartxo Tejeria, ha recorrido el camino hacia el escenario, donde el candidado jeltzale ha estado arropado por los exlehendakaris.

En su discurso, el líder jeltzale ha afirmado que, ante "la emergencia nacional", la palabra "clave" es "acuerdo". "Acuerdo para construir un nuevo tiempo. Acuerdo para reinventar una nueva Euskadi, por la recuperación económica y el empleo, para la consolidación de una paz duradera. Y, acuerdo también, para una nueva convivencia política que nos impulse como nación", ha añadido.

"PAÍS SIN SUBORDINACIONES"

En concreto, ha defendido un acuerdo sobre la convivencia política "de manera normalizada y el futuro abierto". En concreto, ha reclamado un nuevo estatus político para Euskadi y su reconocimiento como nación europea". "Un país pleno, pujante, maduro, sin subordinaciones, ni ataduras impuestas, una nueva fórmula de convivencia que arraigue con nuestra tradición secular de pacto, de soberanías compartidas mirando a Europea, de cohabitación responsable", ha añadido.

Urkullu ha apostado por un nuevo status con un "sistema de bilateralidad efectiva" y con "garantías recíprocas de lealtad y de respeto". "Un planteamiento de derecho de decisión sujeto a pacto" , ha agregado.

El dirigente jeltzale, que ha defendido "ganar independencia cada día y ganar libertad para hacer y para decidir", ha apelado a "defender y proteger lo que somos, sin odiar ni causar enfrentamiento con lo que no somos".

"CONVERTIR LA CRISIS EN OPORTUNIDAD"

Urkullu ha indicado que Euskadi necesita también acuerdos "urgentes" que conviertan la crisis en una "gran oportunidad" y ha señalado que se lleva "demasiado tiempo, los unos frente a los otros".

Por ello, ha defendido que el tiempo de "los frentes" debe "acabar" y Euskadi debe "cerrar la página de la confrontación" para dar paso al entendimiento y abrir "un nuevo capítulo de diálogo constructivo".

En este sentido, ha defendido que la recuperación del empleo, la reactivación económica, la seguridad de las pensiones, la incorporación de los jóvenes al mercado laboral, la estabilidad de las familias, la competitividad de las empresas y el sostenimiento de los servicios públicos son objetivos básicos de otro de los acuerdos que reclama y que promoverá como primera acción de Gobierno

Urkullu ha reconocido que es una "acción compleja" en la que se deberán implicar instituciones y partidos, organizaciones empresariales y sindicales para "sellar un compromiso de reactivación" y de "rigor presupuestario y estímulo económico". "Gobierno, Diputaciones y Ayuntamientos juntos en políticas públicas comunes. Respetando cada marco de actuación", ha añadido.

El líder del PNV ha destacado que, en la anterior crisis, la voluntad colectiva unidad al autogobierno, permitió dar "la vuelta a aquella depresión" y se supo "salir del agujero". Ante la actual coyuntura en la que vuelve la "pesadumbre" y la crisis es "una pandemia que lo envuelve todo", ha asegurado que no hay "soluciones mágicas".

Él, por su parte, ha trasladado su compromiso de decir "siempre la verdad" y no ocultar los problemas y tampoco los "sacrificios" que se van a tener que asumir. Urkullu ha reconocido que la situación no es buena, pero se ha mostrado convencido de que "vamos a salir de esta" y se superará "este difícil momento, aportando cada cual su granito de arena". Para ello, según ha indicado, habrá que "moldear" el presupuesto para "resistir".

En este sentido, ha asegurado que no se resigna y que "va a gobernar la salida de la crisis". Para ello, ha reclamado una "mayoría suficiente" que les permita "asumir el liderazgo y recuperar el tiempo perdido".

PAZ DEFINITIVA

Urkullu ha indicado que otra "alianza estratégica" debe ser para lograr una "paz definitiva", ya que, "tras décadas de sufrimiento inútil, el cese del terrorismo de ETA abre un nuevo horizonte de convivencia". En este sentido, ha apelado a aprovechar esta coyuntura para construir "una cultura de la paz, la convivencia y la reconciliación". "Una paz sustentada en la memoria y en el reconocimiento del sufrimiento injusto padecido por todas las víctimas", ha añadido.

En este ámbito, ha mostrado su compromiso para que el Parlamento retome los trabajos de la Ponencia de Paz y convivencia y se concite un "acuerdo unánime" como "punto de partida de una nueva página en nuestra historia".

En su discurso, se ha referido al Gobierno de Patxi López y a su petición de "cuatro años más de cambio a peor", a su juicio, son "responsables del tiempo perdido" y de haber "endeudado a este País".

También ha hecho mención a los que quieren "hacer creer que este País ha nacido con ellos" y "no tienen memoria". "Son los que viven en la pancarta, el grito y el populismo demagógico. Los que cuando les toca tomar decisiones sólo saben decir 'NO'. Son capaces de decir NO hasta a los planes anti-crisis en plena crisis. Tienen el "guinness" del no", ha denunciado.

Urkullu ha llamado a no "perder ni un segundo más" y ha señalado que el camino del PNV no será el de la confrontación sino el diálogo. "Representamos una manera de hacer las cosas. Somos las hormigas frente a las cigarras", ha añadido.

El líder jeltzale ha defendido su modelo, con compromisos "prioritarios" con las pensiones, la sanidad, los servicios sociales, el empleo y los jóvenes, con los emprendedores, autónomos y con el comercio, con el autogobierno y "con la construcción nacional de cada día".

Asimismo, en su discurso, Urkullu ha querido recordar a los descendientes de las familias trabajadoras que emigraron a Euskadi y que decidieron quedarse pese a la crisis que se vivió en su día en el País Vasco.

"La crisis azotaba y, para más inquietud, algunos alimentaban los mensajes de las 'dos comunidades', del miedo, de las 'maletas', del nacionalismo excluyente. No olvidamos toda aquella difamación".

Urkullu ha destacado el coraje de los que decidieron quedarse en Euskadi y ha afirmado que se "convirtieron en nuevos vascos" y "nos transformaron a todos en una nueva Euskadi", por lo que les ha querido dar las gracias.