MADRID 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
El juicio previsto para hoy en la Audiencia Nacional contra doce acusados de perpetrar 22 acciones de "kale borroka" (violencia callejera) entre junio de 1994 y enero de 1997 en el País Vasco y Navarra ha sido aplazado a mañana al producirse cambios en la composición del tribunal. El fiscal solicita para los acusados penas de entre 9 y 58 años de cárcel.
No es ésta la primera vez que se suspende este juicio. La vez anterior se había aplazado hasta hoy. El pasado 22 de septiembre el juicio no pudo celebrarse porque la abogada del principal acusado, Joseba Mirena Higuera García, alias "El Abuelo", alegó no haber tenido tiempo para estudiar el sumario con su cliente.
El fiscal Vicente González Mota solicita penas entre los 9 y los 58 años de prisión, que suman un total de 401 años de cárcel para los procesados, a los que acusa de cometer 22 actos de "kale borroka", entre ellos, el lanzamiento de "cócteles molotov" contra un coche de la Policía, por el que dos agentes resultaron heridos, uno de ellos muy grave. El Ministerio Público les imputa delitos de colaboración con banda armada, lesiones terroristas, tenencia ilícita de armas, tenencia de sustancias explosivas, daños, estragos e incendio.
Joseba Mirena Higuera García, alias "El Abuelo" se enfrenta a 58 años de cárcel por todos los delitos anteriores con la agravante de reincidencia, salvo el de lesiones terroristas. En su escrito de conclusiones provisionales, el fiscal considera que actuaba como "responsable externo" o "dinamizador" de los "grupos Y", que cometían las acciones de "kale borroka" siguiendo instrucciones de ETA para crear un "clima de inseguridad colectiva".
Según el Ministerio Público, "El Abuelo" era el encargado de reclutar jóvenes para las acciones violentas, les proporcionaba material e instrucción para cometerlas, fijaba objetivos y reivindicaba los actos de "kale borroka" ante el diario "Egin".
En el registro de su domicilio, la Policía se incautó de multitud de materiales para confeccionar artefactos explosivos, como cócteles molotov o napalm casero, una escopeta, un revólver de perdigones o tacos de madera con punta metálica para confeccionar cohetes-flecha.
Asimismo, el fiscal pide 43 años de prisión para Alberto Pio Oyaga, quien supuestamente también actuaba como "dinamizador", ordenando y planificando las acciones violentas, y encargándose de fabricar y almacenar los cócteles molotov. También Carlos Iñigo Blasco, para quien solicita 15 años de cárcel, se ocupaba de ocultar materiales para los explosivos en un lugar accesible para los procesados.
Entre los actos de los que les acusa el fiscal se encuentra el lanzamiento de cócteles molotov en septiembre de 1996 contra un vehículo de la Policía Nacional de Pamplona. Los dos agentes que se encontraban dentro del coche resultaron heridos. Uno de ellos sufrió quemaduras de segundo grado en el 13% de su cuerpo, que precisaron 170 días para curar y le dejaron numerosas cicatrices. Como resultado de las heridas y del daño psicológico, el agente sufrió incapacidad permanente para ejercer su profesión.
También se les imputa el incendio con "cócteles molotov" de dos camiones de TVE, también en Pamplona, cuando dos vigilantes jurados custodiaban los vehículos, alcanzando a uno de ellos uno de los artefactos arrojados sin producirle lesiones.
Otros ataques por los que el fiscal acusa a los procesados se dirigieron contra la Comandancia de Marina de San Sebastián, autobuses urbanos, vehículos policiales, cabinas telefónicas, cajeros automáticos y sedes bancarias.