Arquitectos: "No hay edificios puros"

Actualizado 08/11/2009 14:52:42 CET

LOGROÑO, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

La historia de la arquitectura demuestra que "no hay edificios puros y que los únicos que perduran son aquellos que se ha sabido transformar y adaptar a las posibilidades de cada época". Esta es una de las conclusiones de las XV Jornadas Internacionales de Intervención en el Patrimonio Histórico-Artístico celebradas estos días en Logroño.

Organizadas por el Colegio de Arquitectos de La Rioja bajo el lema Autenticidad o Cinismo, han contado con la participación de 200 profesionales de todas las disciplinas vinculadas con la reconstrucción del patrimonio.

Los arquitectos se quejan de la "falta generalizada de sensibilidad en la sociedad" y de cómo la Administración Pública para suplir esa situación confía la protección en comisiones constituidas por personas que, en su mayoría, "no tienen formación en materia de arquitectura y construcción". "Comisiones que en ocasiones, sin pudor alguno, valoran en menos de dos minutos propuestas de intervención elaboradas después de muchas horas de reflexión y trabajo", añadieron.

En la intervención sobre el Patrimonio Histórico, se indicó que cinismo es "intentar reproducir de una manera hipócrita determinados tipos de técnicas constructivas del pasado o imitarlas como un mero decorado", mientras que autenticidad es "defender la esencia del edificio histórico frente a las actitudes que buscan simplemente la apariencia".

Otra de las conclusiones del encuentro se refiere a que en arquitectura "no hay edificios puros, de un solo estilo", lo auténtico "es cambiante en el tiempo y solo el paso de los años nos puede decir si perdura como tal". Aunque las preferencias arquitectónicas cambian según las épocas, el cinismo "siempre es el mismo en todos los periodos de la historia".

La historia de la Arquitectura nos demuestra que los edificios "están en permanente transformación y solo tienen futuro los que se transforman". Un edificio "es un organismo vivo y si las múltiples intervenciones realizadas en él, superpuestas las unas a las otras, están correctamente ejecutadas son merecedoras de admiración".

"En la actualidad nuestro compromiso es aplicar a las intervenciones los componentes de autenticidad de nuestra época que no son otros que las tecnologías que aporta la arquitectura contemporánea", afirmaron los participantes en las jornadas.

Además indicaron que los proyectos de arquitectura "están condicionados por el lugar y su entorno y el paisaje es el primer patrimonio que hay que conservar, el primer monumento con el que hay que contar a la hora de intervenir".

Intervenir con autenticidad es un proceso constructivo complejo y laborioso que además requiere mucha sensibilidad. Las soluciones más simples "son las que en muchas ocasiones aportan la mejor opción de intervención", manifestaron.

"SE CAEN DE VERGÜENZA"

La responsabilidad de mantener el Patrimonio Histórico "es de la sociedad en general". En España algunos monumentos "no se caen de viejos sino de la vergüenza que les da el estado en el que se encuentran ante la falta de conservación", destacaron los arquitectos en sus conclusiones.

Para intervenir sobre el Patrimonio Histórico "no solo sirve la intuición sino que se requiere un estudio sensible y particularizado de cada edificio tanto en el proceso de la redacción del proyecto como en el transcurso de toda la obra". No hay un patrón genérico al que ajustarse al intervenir, para preservar la autenticidad cada edificio impone sus reglas.

A las administraciones públicas "no les sobra sensibilidad y confían la protección en comisiones constituidas por una mayoría de personas poco formadas en materia de arquitectura y construcción". Comisiones que, en no pocas ocasiones y sin pudor alguno, valoran en menos de dos minutos propuestas de intervención elaboradas después de muchas horas de reflexión y trabajo. Siendo así, los sistemas de control instaurados por la administración "son de dudosa confianza y se convierten en meros sistemas de persecución y represión, ineficaces para conseguir el objetivo de protección que persiguen", indicaron .

Para transmitir a generaciones venideras el conocimiento íntegro del edificio resulta "imprescindible documentar con el máximo detalle posible la totalidad de las obras realizadas en cada intervención".

Al intervenir en el Patrimonio Histórico "lo fácil es realizar el derribo indiscriminado que permita la reedificación sin tener condicionante alguno. Lo complejo es asumir el compromiso de la recuperación de los valores culturales del documento arquitectónico, que es la única manera de garantizar la autenticidad del edificio histórico", finalizaron los arquitectos.