Condenan a tres años de cárcel a un hombre que atacó con líquido corrosivo al urbano que iba a detenerlo en Barcelona

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 10 julio 2008 19:59

BARCELONA 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Barcelona ha condenado a tres años y tres meses de prisión a un hombre que lanzó líquido corrosivo a la cara del guardia urbano que procedía a detenerlo por un hurto en la capital catalana. También deberá indemnizarle con 8.710 euros por las lesiones y las secuelas.

De esta forma, la Sección Octava ha desestimado el recurso interpuesto por el procesado, Hamza Z., y ha confirmado la sentencia dictada en abril por el Juzgado Penal número 8 de Barcelona que lo condena a un año y tres meses de prisión por el delito de atentado y a otros dos años de cárcel por las lesiones, así como a una multa de 180 euros por la falta de hurto.

La defensa alegó que se había vulnerado la presunción de inocencia, que la mochila robada estaba abandonada y que su cliente se encontraba bajo los efectos de la droga cuando atacó al agente, aunque no aportó pruebas que demostraran que actuó bajo la influencia de sustancias estupefacientes.

Además, la sentencia, hecha pública hoy, señala que los testimonios de la víctima, de la vigilante de seguridad que presenció los hechos y de los agentes que finalmente detuvieron al procesado permiten concluir "sin lugar a dudas o reservas de tipo alguno" que el acusado cometió los hechos con el propósito de atentar contra la autoridad que encarna el policía y de hacerle daño.

En declaraciones a Europa Press, el abogado de la Guardia Urbana, Andrés Maluenda, explicó que sobre las 10.30 horas del 23 de junio de 2006, una vigilante de seguridad del Bus Turístic de Barcelona vio a un hombre esnifando de una botella de disolvente cerca de la parada de la plaza Cataluña. La mujer se acercó a él para ahuyentarlo.

La vigilante de seguridad vio como Hamza Z. robaba una mochila a un turista cuando se marchaba, por lo que alertó a un guardia urbano --que finalmente resultó herido-- y éste salió corriendo detrás del sospechoso, a quien alcanzó en el aparcamiento subterráneo de la misma plaza.

Cuando el agente se dispuso a detener al procesado, éste le arrojó el disolvente a la cara dejándolo ciego durante unos instantes. Después de un año de tratamiento, aún tiene problemas en los ojos. Sin embargo, el urbano pudo alertar a sus compañeros, quienes detuvieron a Hamza Z. a escasos metros del lugar.

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