Archivo - Fachada de la sede del Tribunal Constitucional de España, a 26 de septiembre de 2025, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)
El Tribunal Constitucional (TC) ha notificado al Tribunal Supremo la sentencia que le ordena amnistiar el delito de malversación que pesa sobre dirigentes del 'procés', entre ellos el expresidente catalán y líder de Junts, Carles Puigdemont.
Según han confirmado fuentes de la corte de garantías, ya ha sido notificada la sentencia, además del voto particular de los cinco vocales discrepantes, al Supremo y a las partes.
En el Pleno del TC celebrado este martes, la mayoría progresista respaldó la ponencia del presidente del Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, favorable a amnistiar a la exconsejera con ERC Dolors Bassa por la malversación a la que fue condenada por el Tribunal Supremo, que de momento se ha negado a perdonar ese delito.
También fueron condenados por el mismo motivo y esperan que ahora el Supremo les aplique la amnistía el exvicepresidente Oriol Junqueras y los exconsejeros Raül Romeva y Jordi Turull, actual secretario general de Junts, mientras que en la misma situación que Puigdemont, como procesados pero no juzgados porque huyeron de la justicia, se encuentran los exconsejeros Toni Comín y Lluís Puig.
En su sentencia, la corte de garantías declara la nulidad de los autos impugnados que le negaron la amnistía y ordena retrotraer las actuaciones al momento inmediatamente anterior al dictado del primero de ellos, a fin de que la Sala de lo Penal del Supremo, la que la juzgó, efectúe un nuevo pronunciamiento en el que se declare amnistiado el delito de malversación de caudales públicos por el que fue condenada Bassa, según informó el TC en una nota.
El Pleno considera que el propósito de obtener un enriquecimiento personal de carácter patrimonial, utilizado en la ley de amnistía como criterio excluyente de su aplicación y destacado por el Supremo para no aplicarla, "es un concepto autónomo, no identificable con la noción de enriquecimiento que es inherente a todo delito de malversación, y su función es distinguir las malversaciones amnistiables de las no amnistiables, excluyendo los actos de corrupción privada que se hubieran apartado de la finalidad de financiar" el proceso independentista.
INTERPRETACIÓN "EXTENSIVA"
"Se estima por ello la alegación de la recurrente de que los autos impugnados hicieron una interpretación extensiva de la excepción, ajena a su genuino sentido y finalidad, lo que, por sus consecuencias penales, se traduce en una vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva en su vertiente de derecho a obtener una resolución judicial motivada y fundada en derecho", argumenta.
Para el Constitucional, el "riesgo de secesión territorial de Cataluña", una apreciación que sirvió también para fundamentar la decisión del Supremo de denegar la aplicación de amnistía al delito de malversación, "no es conciliable con los presupuestos fácticos de la sentencia que condenó" a Bassa.
Así, aduce que en esa resolución se "descartó la existencia de dicho riesgo", como tampoco conciliable con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que descartó afectación a los intereses financieros de la UE en el 'procés'.
La decisión del TC de avalar la amnistía para la malversación puede acelerar el regreso de Puigdemont tras nueve años huido de la justicia y tuvo lugar un día después del adelanto electoral, tras el 'no' de Junts a los decretos de vivienda del Gobierno.
De hecho, el juez instructor de la causa en el Supremo, Pablo Llarena, levantó este martes la orden de detención contra Puigdemont, pero no ha aplicado por ahora la amnistía a la espera del contenido íntegro de la sentencia, que ya ha sido notificada.
Por su parte, los magistrados Ricardo Enríquez, Enrique Arnaldo, Concepción Espejel, César Tolosa y José María Macías, del sector conservador del TC, emitieron un voto particular discrepante con la estimación de la corte de garantías al recurso de Bassa, en el que criticaron a sus compañeros por querer "suplantar" al Supremo.