Publicado 02/02/2021 20:12

Cruce de reproches entre Gobierno, independentistas y oposición en el Congreso sobre el diálogo en Cataluña

Fachada del Congreso de los Diputados
Fachada del Congreso de los Diputados - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

Junts y la CUP cuestionan ese foro y Vox pide cadena perpetua para los penados por sedición

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

La moción de ERC para reactivar la mesa de diálogo sobre Cataluña entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el Ejecutivo que surja de las elecciones catalanes del 14 de febrero ha convertido el Pleno del Congreso en un escenario de un debate de campaña electoral, con reproches entre las fuerzas independentistas catalanas y con críticas del PP, Vox y Cs al PSOE por apoyar una nueva reunión de ese foro en el que Esquerra quiere hablar de todo.

Esquerra ha sometido a debate una moción en la que se insta al Gobierno a convocar una segunda reunión de la mesa sobre Cataluña tras los comicios catalanes, una iniciativa que previsiblemente saldrá adelante el jueves, cuando la vote el Pleno, porque el PSOE y Unidas Podemos han avanzado su apoyo a esa propuesta.

En ERC, la diputada Montse Bassa ha presumido de que la fuerza de su partido es la que llevó al Gobierno de coalición a sentarse después de muchos años en una mesa de diálogo que ahora apuesta por retomar para hablar "de todo", incluida la amnistía para los líderes del procés encarcelados y el ejercicio del "derecho de autodeterminación".

ERC VE "ABSURDO" QUE ILLA ESTÉ EN LA MESA

Y es que, a su juicio, no sólo la pandemia ha impedido avanzar en esa mesa de diálogo sino también el "desinterés" que, en su opinión, el PSOE y Junts han evidenciado. Por eso, cree que es "imprescindible" que ERC gane las elecciones porque sería "absurdo" que en el lado catalán de la mesa estuviera el candidato del PSOE y exministro Salvador Illa, con el que dice que su partido, ha dicho, no conformará "nunca" un Gobierno.

Frente a esto, el diputado del PSOE José Zaragoza ha censurado que Esquerra defienda que la democracia sea la base del diálogo y, sin embargo, no respete la posibilidad de que Illa pueda llegar a ser el representante de Cataluña en la citada mesa de negociación.

"¿O es que el diálogo sólo vale cuando el Gobierno catalán lo presiden los independentistas? ¿Qué democracia es ésa? Si pierden, pierden", ha reflexionado Zaragoza, quien confía en que tras las próximas elecciones se pueda acabar con el "conflicto" catalán y no "mantenerlo vivo" como, a su juicio, buscan las fuerzas de la derecha y el independentismo radical.

De su lado, el presidente de Unidas Podemos, Jaume Asens, ha defendido que la solución a la crisis catalana pasa por retomar la senda de diálogo para construir amplios consensos, por "desjudicializar" el "conflicto", por poner en libertad a los independentistas presos y por acordar el "derecho a decidir" de los catalanes. Y, para ello, sostiene que Junts no puede estar en la mesa de diálogo porque no cree en él, y así se lo ha advertido a ERC.

BORRÁS Y SU "PLAN A"

En nombre de Junts, Laura Borrs ha cuestionado la efectividad de la "mal llamada" mesa de diálogo porque en ese foro, que se ha reunido una vez, sólo se ha reconocido la existencia de un "conflicto" y nada más. Borrás ha dicho que esa mesa ha sido una "gran operación de marketing" de Pedro Sánchez para salvar su investidura y aprobar los Presupuestos de 2021 y ha prometido que si se convierte en presidenta y el Gobierno sigue sin querer negociar con Cataluña ejecutará "el plan A de obediencia democrática al Parlament".

Desde la CUP, Mireia Vehí ha pedido no hacer electoralismo con una mesa de diálogo que "no está sirviendo" y ha llamado a ERC y Junts a volver a la organización de un nuevo referéndum y a poner fin de la represión "por todas las vías". "Lo otro (la mesa) lamentablemente sólo les hace un favor al PSOE al ayudar a explicar que cierran por arriba lo que hemos abierto por abajo", ha dicho.

Tanto el PNV como Bildu han avanzado su respaldo a la propuesta de Esquerra porque es necesario que las partes dialoguen "sin límites ni condiciones" para resolver el "conflicto" y con los dirigentes independentistas encarcelados "libres", según ha apuntado el portavoz de los nacionalistas vascos, Aitor Esteban.

Por contra, tanto el PP, como Vox y Ciudadanos han cargado contra el PSOE por aceptar poner otra vez en marcha una mesa en la, según ha apuntado la diputada 'popular' María de los Llanos de Luna, el independentismo pretende "mercadear" con la soberanía nacional con la amenaza de que volverán a saltarse la ley si no consiguen sus objetivos.

"EL TRIPARTITO ESTÁ ATADO Y BIEN ATADO"

Javier Ortega Smith ha tachado de "aberrante" que los socialistas respalden una moción de un partido que pretende poner "de rodillas" al Gobierno para exigirle romper la unidad de España y buscan la impunidad de los "golpistas".

Por ello, ha presentado una enmienda que insta al Gobierno a llevar a cabo las reformas legislativas necesarias para ilegalizar a los partidos independentistas, prohibir que puedan ser indultados los condenados por rebelión o sedición y por reformar el Código Penal para que este tipo de delitos sean penados con cadena perpetua.

Por último, José María Espejo, de Ciudadanos, considera que el apoyo del PSOE y Unidas Podemos a la moción de ERC evidencia que el tripartito "está atado y bien atado". "El tripartido es un hecho", ha insistido el dirigente de la formación naranja, quien ha rechazado los "golpes de pecho" de la diputada de ERC al asegurar que nunca gobernará de la mano del PSOE.

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