Un diputado musulmán del PSC en Cataluña dice que "no es normal" que haya inmigrantes sin derecho a voto

Actualizado 30/08/2007 20:28:08 CET

La directora de la Casa Árabe en España defiende la construcción de mezquitas como una "muestra positiva de integración"

SANTANDER, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

El diputado del PSC en el Parlamento de Cataluña Mohamed Chaib Akhdim abogó hoy por un cambio en las políticas relacionadas con la inmigración y señaló que "no es normal que a estas alturas tres o cuatro millones de inmigrantes no tengan derecho al voto", al tiempo que pidió que este colectivo pueda decidir "cómo quieren que sean sus ciudades y barrios". "En esto los musulmanes tenemos mucho que decir", apostilló, recordando que en España viven un millón de inmigrantes de origen musulmán.

El también presidente de la asociación sociocultural 'Ibn Batuta' hizo estas afirmaciones en una rueda de prensa en la que compareció con la directora general de la Casa Árabe en España, Gema Martín Muñoz, con quien participó en el ciclo las 'Conversaciones en La Magdalena' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), que esta semana celebra el seminario 'Jóvenes y también musulmanes. La nueva generación musulmana en Europa y los países islámicos'.

Chaib reclamó la "normalización" de la población musulmana, algo en lo que "queda mucho camino por recorrer", dentro de una perspectiva de trabajo diferente a la que se emplea en la actualidad, que se remonta a hace 15 ó 20 años, cuando la proporción de inmigrantes musulmanes en España era "menor", dijo.

Por su parte, Martín Muñoz enfatizó el derecho a la "igualdad de todos ante la ley", lo que para la también directora del Instituto Internacional de Estudios Árabes implica a su vez el derecho "al ejercicio de su fe y al culto". "No podemos hacer una geometría variable que beneficie a unos y perjudique a otros", aseveró.

CONSTRUCCIÓN DE MEZQUITAS

En este contexto, defendió la construcción de mezquitas en territorio español como una muestra "positiva de integración y transparencia", y lamentó las reacciones "muy negativas" que se producen en ocasiones cuando se plantea erigir estos templos, lo que para la catedrática lleva a una "paradoja": que por un lado se pida a los musulmanes que dejen de ser "visibles" y "se clandestinicen, mientras que, por otro, cuando esto sucede, se reclama tenerles controlados" para evitar problemas.

"No podemos pedir que desaparezcan porque es una realidad que existe", defendió Martín Muñoz, que destacó la "transparencia" administrativa con la que los musulmanes tramitan el proceso de construcción de sus templos.

Además, Chaib Akhdim apuntó la necesidad de un "esfuerzo" en el acercamiento a los imanes que imparten su doctrina en España para convertirles en "interlocutores", porque están presentes "en las ciudades y los barrios". Matizó que esto debe hacerse bajo los principios de la "igualdad, el derecho y la justicia", y afirmó que el Islam es "compatible con los derechos humanos y la democracia".

INTEGRACIÓN.

Martín Muñoz admitió por otro lado la existencia de "tensiones en el ámbito público en relación con los ciudadanos musulmanes en España, que consideró propias de "todo proceso migratorio". No obstante, señaló la "sobredimensión" en los medios de comunicación de los actores más "conflictivos y radicales" del Islam, que consideró que "en absoluto representan a la mayoría de los musulmanes".

Por ello, manifestó su temor a que estas visiones "perjudiquen a la vida cotidiana" de los musulmanes en España, y abogó por "descodificar" los prejuicios que puedan generar un sentimiento social de "miedo o amenaza" entre los ciudadanos españoles. En este sentido, defendió la necesidad de un "pensamiento social preventivo".

Entre los retos para la comunidad musulmana en España, destacó la igualdad de oportunidades en el ámbito educativo de cara a la integración de los 200.000 jóvenes musulmanes que viven aquí. "La integración no se puede hacer con paternalismo ni privilegios", aseguró, por lo que reclamó un "esfuerzo" de la Administración. "Se ha hecho muchísimo, pero todavía queda por hacer", añadió.

Cuestionó además el uso del término "segunda generación" en relación a los hijos de los inmigrantes musulmanes, ya que la mayoría de ellos son "plenamente españoles" al haber nacido en España o ser muy pequeños cuando sus padres llegaron. "La clave del éxito es que estos jóvenes puedan decir que son españoles y musulmanes, que son europeos y musulmanes, cosas que no son incompatibles", recalcó.

DISTURBIOS EN FRANCIA.

Sobre los conflictos que se produjeron en los suburbios de Francia, ambos matizaron que estos disturbios no tuvieron relación con la "adscripción musulmana" de sus participantes, sino que estuvieron provocados por jóvenes entre los que también había "franceses con apellido europeo", dijo Martín Muñoz en referencia a que los musulmanes también deben ser considerados franceses.

"La clave fue la discriminación, el gueto o la falta de igualdad de oportunidades", explicó, aunque reconoció que los conflictos centran la reflexión en las nuevas generaciones y su igualdad de oportunidades. Así, criticó que la definición de una persona como inmigrante se prolongue en el tiempo y se extienda a sus descendientes.

"Si se dan las mismas circunstancias, prejuicios, discriminación y 'guetización'", precisó, podría pasar lo mismo en España, si bien el diputado catalán distinguió que en el país aún se encuentra en la "mal llamada" segunda generación" de inmigrantes y no en la cuarta o quinta como Francia. En el país galo, achacó los problemas de integración al hecho de que sus autoridades pensaran que la concesión de la nacionalidad iba a suponer "el fin de la discriminación"

Gema Martín Muñoz planteó la importancia de políticas de integración adaptadas a los marcos nacionales, de los que dijo que, pese a la construcción europea, son aún "muy fuertes".