MADRID 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
El diputado PP en el Congreso Ignacio Cosidó cree que "no es casual" que sea en Murcia, "la región en la que el PP obtiene sus mejores resultados electorales", donde se ha desatado una "ola de violencia política", en la que enmarca la agresión al consejero de Cultura y Turismo murciano, Pedro Alberto Cruz.
"Lo que algunos no consiguen ganar en las urnas de forma democrática, lo intentan imponer en la calle a través de la violencia", denuncia el portavoz del PP en la comisión de Interior de Congreso en un artículo de su página personal de Internet, recogido por Europa Press.
Cosidó, que dice estar convencido de que los impulsores de esa "ola de violencia política" van a fracasar, hace un llamamiento para evitar que el clima que vive Murcia se extienda al resto de España y exhorta a todos los que se consideran demócratas a actuar con rotundidad ante este tipo de hechos.
COMPRENSIÓN POR INTERÉS POLÍTICO
El diputado se queja de que "la violencia ejercida por los extremistas tiene a veces un cierto grado de comprensión en función de los propios intereses políticos" y cita como ejemplo que los socialistas mostraron "una gran complacencia" cuando las sedes del PP "fueron rodeadas o apedreadas durante la guerra de Irak" porque ese "acoso" les "favorecía políticamente".
En esta línea, lamenta que la izquierda haya "alentado la crispación" en el caso de Murcia y que sólo haya condenado las agresiones a los miembros del Ejecutivo regional cuando estas se han convertido en "brutales".
Por todo ello, pide a "la izquierda" que no "caiga en la tentación de poner en marcha una estrategia encaminada a mostrar que solo ella es capaz de asegurar la paz social". "El PSOE estaría planteando con esta estrategia un chantaje inaceptable desde un punto vista democrático: o nosotros o el caos", avisa Cosidó.
Para el diputado del PP, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tiene una "responsabilidad política ineludible en este asunto por su pasividad" ante unos incidentes que ya eran reiterados y es "inadmisible" que "no tenga intención de dar una explicación en el Parlamento".