MADRID 14 Mar. (EUROPA PRESS) -
La ex responsable de Ekin y de Euskal Herritarrok (EH) en las Juntas Generales de Vizcaya Olatz Egiguren negó hoy, en el 'macrojuicio' del 'caso Ekin' contra el supuesto entorno de ETA que se celebra en la Audiencia Nacional, su pertenencia a la organización terrorista, aunque añadió que "hay miles de ciudadanos vascos que comparten los sentimientos de ETA" porque defienden "sus mismos objetivos y sueñan con lo mismo".
La acusada rechazó ante la Sección Tercera de lo Penal que militar en Ekin, considerada por el fiscal como el brazo político de ETA, implicase pertenecer a la organización terrorista. Según dijo, Ekin no controlaba, como sostiene el Ministerio Público, la 'kale borroka' (lucha callejera), la coacción, la violencia complementaria o las relaciones internacionales de ETA. "Ekin no nació para controlar a nadie", remachó.
Preguntada por su abogado, Igor Reizabal, también rechazó que Ekin dirigiese al colectivo de presos de ETA, aunque matizó que uno de sus objetivos era "defender los derechos de los presos políticos vascos", con los que mantenían una "coincidencia de objetivos". Sin embargo, añadió, los presos etarras tenían "sus propios canales para llevar a cabo sus discusiones y tomar sus decisiones".
Asimismo, Egiguren aseguró que si militó en Ekin fue porque su "conciencia de euskaldún y abertzale decía que si quería tener un pueblo propio, tendría que trabajar en este ámbito", y añadió que su adhesión a la organización no era "teórica", sino más bien "sentimental y de personalidad".
AUTONOMÍA ENTRE BATASUNA Y EKIN
Asimismo, la ex responsable de Euskal Herritarrok (EH) en las Juntas Generales de Vizcaya Olatz Egiguren aseguró también que esta formación y Ekin actuaban de forma "autónoma", y subrayó que Ekin no utilizó la sede de la formación 'abertzale', como sostiene el fiscal, quien acusa a Egiguren de ser la encargada de aplicar la estrategia política de ETA desde sus funciones en Ekin y EH, y coordinar la "coacción y la violencia complementaria" de la organización terrorista.
En la sesión de ayer, la acusada apenas tuvo tiempo para negarse a contestar a las preguntas del fiscal Enrique Molina y de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) porque, según ella, "forman parte de la estrategia de guerra contra nuestro pueblo". Después de que se suspendiese el 'macrojuicio' porque el traductor de euskera se encontraba indispuesto, Egiguren retomó hoy su declaración subrayando la autonomía entre ambas organizaciones y ETA.
Asimismo, la imputada negó haber sido portavoz de Ekin, a pesar de que participó en la presentación pública de la organización 'abertzale', ya que sostuvo que en Ekin no había dirigentes y que "cualquiera de la organización" podría haber intervenido en el acto.
Eriguren afirmó que, tanto en Ekin como en EH, se ocupó especialmente del ámbito de la educación, porque, según ella, es el instrumento que utilizan los Estados "para la transmisión ideológica y para poder mantener sus modelos sociales". En este sentido, destacó que la intención de Ekin era la creación de un "sistema educativo nacional vasco, ya que tanto el sistema francés como el español son un "fracaso" porque "no 'euskaldunizan'".
Las labores de la 'organización abertzale', por tanto, estaban encaminadas a la creación de "una escuela y una universidad nacionales vascas", con su propio "currículum vasco", de acuerdo con un "modelo participativo" en el que "los vascos decidamos qué sistema de educación queremos", dijo.
POLÉMICA POR LA TRADUCCIÓN
Después de que ayer se suspendiese el juicio porque el intérprete de euskera se encontraba enfermo y no podía continuar, hoy volvió a producirse una polémica en torno a la traducción. Eriguren realizó su declaración en euskera, que fue interrumpida en numerosas ocasiones porque su abogado, Igor Reizabal, consideraba que la traducción no incluía todo lo que su cliente decía. Por este motivo, el letrado repitió algunas de sus preguntas hasta cuatro veces.
En un momento dado, la acusada planteó la posibilidad de responder en castellano, aunque luego prosiguió en euskera, y aseguró que sus "derechos lingüísticos" estaban siendo "completamente vulnerados". En este sentido, su letrado solicitó al tribunal que, "si respeta el derecho a hablar en euskera", cambiase el sistema de traducción por uno acorde" con sus necesidades. La presidenta de la Sección, Ángela Murillo, le respondió que el sistema que estaban utilizando es "perfectamente acorde".
La sesión continuará por la tarde con la declaración del acusado Imanol Iparaguirre, para quien el fiscal solicita una pena de 15 años de prisión por un delito de integración en organización terrorista.