BILBAO, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
ELA critica, en el ámbito de la política, la "persistencia" del Gobierno central en "desaprovechar las oportunidades para la paz, como el alto el fuego" de ETA y la propuesta de verificación internacional, mientras que, en materia económica, advierte de "las consecuencias sociales que, en el corto y medio plazo, puede tener la situación de desempleo tan grave sin los necesarios mecanismos de protección social".
En un documento elaborado con motivo de la celebración del Aberri Eguna, ELA considera que, en la actual coyuntura, "hay que conceder relevancia al proceso realizado por el sector político ilegalizado y al proceso unilateral y de apuesta exclusiva por vías pacíficas que ha realizado".
Por ello, reprueba "la persistencia del Gobierno español en desaprovechar las oportunidades para la paz, como el alto el fuego y la propuesta de verificación internacional" porque es "una gran irresponsabilidad, ajena al bien común que los gobiernos deben de promocionar".
Asimismo, el sindicato nacionalista rechaza "cualquier intento por parte de ETA, pasado, presente o futuro, de tutelar el proceso político u obstaculizarlos", añade que la banda terrorista "debe dejar las armas definitivamente" y recuerda que "eso es lo que le reclama la sociedad".
ELA considera que es preciso "volver a defender el diálogo y la negociación" y precisa que "nadie está planteando hoy -desde instancias políticas y en relación con el proceso de normalización- que ese diálogo deba tener por objeto abordar cuestiones como la territorialidad o el derecho de autodeterminación".
En su opinión, "el objeto de ese diálogo político debería ser ordenar una transición que es, en cualquier caso, difícil". "Esa negociación posibilitada por el diálogo debe ofrecer cauces operativos a las partes para blindar un escenario definitivo de paz", agrega.
ELA lamenta que el Estado español "no quiere facilitar esa transición y no cesa la política penitenciaria inhumana, se insta al encarcelamiento de personas que, habiendo cumplido sus penas, han sido recientemente excarceladas, persiste la persecución de un espacio social amplísimo bajo la excusa de la lucha antiterrorista, se publica la injusta sentencia del Tribunal Supremo impidiendo la legalización de Sortu y ahora se amenaza con actuaciones del gobierno español contra posibles alianzas electorales u otras listas".
CRISIS
En el ámbito de la economía, ELA denuncia que la crisis, "de naturaleza y origen capitalista", se está utilizando "para imponer las medidas más antisociales que se recuerdan en Europa desde la segunda guerra mundial" y advierte que "acabar con el desempleo no es la prioridad de la política económica de los gobiernos", que, por el contrario, "han decidido proceder a graves recortes de gasto social para poner inmensos recursos públicos al servicio de los poderes económicos y financieros"
A su entender, "la negativa a abordar reformas de tinte progresista en la fiscalidad y los consiguientes recortes presupuestarios y de gasto social, todo ello unido a la reforma laboral, de las pensiones y la anunciada de la negociación colectiva, conforman un cuadro político y social muy grave".
En ese sentido, censura que, "amparadas por los poderes públicos, las patronales exigen, por un lado, que todo lo que es susceptible de otorgarles beneficio debe ser privatizado y, por otro, chantajea y amenaza para modificar a la baja las condiciones de trabajo en la negociación colectiva".
ELA alerta y muestra su preocupación "creciente" sobre "las consecuencias sociales que, en el corto y medio plazo, puede tener la situación de desempleo tan grave sin los necesarios mecanismos de protección social". Además de otras consecuencias, en particular advierte sobre "los discursos racistas y xenófobos que abandonan la privacidad y toman cuerpo incluso en las expresiones de los partidos políticos".
En su opinión, el hecho de que las instituciones "culpabilicen de manera creciente a los perceptores de ayudas sociales contribuye grandemente a fortalecer esos discursos". Por ello, ELA urge a "rechazar de plano este tipo de falacias, que no pretenden sino ocultar el origen de la crisis y sus responsables, así como la injusticia de las medidas que se están tomando".
Por otra parte, ELA señala que el Gobierno vasco y el nacionalismo institucional "han querido dar valor al marco estatutario procediendo a una transferencia mutilada de las políticas activas de empleo". Tras criticar que "el simple transcurso del tiempo ha conseguido que una transferencia inaceptable en el pasado se presente como un logro", el sindicato considera que "las estrategias seguidas desde la transición política española por las dos grandes familias del nacionalismo vasco para avanzar en el autogobierno carecen ya de futuro".
ELA cree que "es hora de dar por definitivo que el soberanismo sólo tiene posibilidades de éxito si es capaz de sumar democráticamente para confrontar con el estado y ganar la soberanía". "Esta suma exige nuevos códigos de actuación para definir unas reivindicaciones mínimas compartidas que estén a salvo de la lucha de espacios partidarios, legítima pero contraproducente en la confrontación con el estado para ganar la soberanía", añade.
ELA recuerda que, "en lo que va de crisis, la mayoría sindical ha convocado tres huelgas generales, además de multitud de movilizaciones" y asegura que sus militantes "están dando muestras de una enorme dignidad en los conflictos derivados de cierres de empresa, los expedientes de regulación y la negociación de convenios".
El sindicato afirma estar manteniendo "esta lucha en un contexto de chantajes y amenazas, contra todas las fuerzas políticas que gobiernan o tienen opción de hacerlo, y desde luego, contra la patronal y el resto de poderes económicos y financieros".
ELA destaca que "no está sola en el espacio del contrapoder social y político" y asegura que "la colaboración en el seno de la mayoría sindical vasca constituye un elemento ilusionante cuyas virtualidades sindicales, sociales y políticas son evidentes".
En ese sentido, considera que "el acercamiento práctico, no exento de dificultades, que ELA y LAB venimos realizando en estos tres años es un elemento de esperanza para la clase trabajadora".
ELA se compromete a seguir trabajando "cuantos espacios de colaboración sociales, sindicales y políticos entienda puedan contribuir a alcanzar una Euskal Herria unida, libre y justa" y anima a sus afiliados a "renovar su ilusión y compromiso militante abertzale y de clase".
Por último, en el Aberri Eguna del año de su centenario, ELA quiere dar valor "al compromiso de todas las generaciones de militantes que se han empeñado en defender unas condiciones de vida y trabajo dignas para la clase trabajadora", en un momento "especialmente duro para el mundo del trabajo y los sectores sociales más desprotegidos".