Archivo - El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, se reúne con el presidente de Líbano, Joseph Aoun, en la capital libanesa, Beirut, a 15 de enero de 2025. - TWITTER @JMALBARES - Archivo
MADRID 11 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de España ha celebrado este martes la "histórica" aprobación parlamentaria de la ley para la abolición de la pena de muerte en Líbano y ha felicitado al país de Oriente Próximo por una decisión que el Ejecutivo español considera un "hito fundamental" para la protección de los derechos humanos en la región.
A través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, España ha celebrado "la determinación y el coraje de las instituciones libanesas". "Su liderazgo inspirador en el mundo árabe acredita que el progreso en materia humanitaria y de justicia penal es posible incluso ante los desafíos de seguridad más complejos", han expresado.
Asimismo, han indicado que "la pena de muerte constituye un trato cruel, inhumano y degradante, carente de todo valor disuasorio y cuyo error judicial resulta irreparablemente irreversible".
LLAMAMIENTO GLOBAL
Del mismo modo, el Ministerio que dirige José Manuel Albares, ha reiterado su "llamamiento global" a los estados que aún mantienen este castigo en sus leyes "a fin de que establezcan moratorias inmediatas de las ejecuciones como paso previo a su total erradicación", y a los que valoran su reinstauración les urge a "desistir de cualquier retroceso legislativo".
Finalmente, el Ejecutivo ha reafirmado su "profunda amistad" con el pueblo y autoridades libanesas y ha manifestado su intención de mantener los vínculos cooperativos con su Gobierno en sus "valientes esfuerzos" dirigidos al "fortalecimiento institucional y del estado de derecho, además de a la reforma del sistema judicial y a la promoción de derechos y libertades fundamentales".
Líbano se convierte así, en el 114º país del mundo en abolir la pena de muerte para todo tipo de delitos, que aún estaba vigente en el país, aunque no se ha llevado a cabo ninguna ejecución desde 2004.
La legislación contempla la abolición de la pena capital para quienes hayan sido condenados y su sustitución por cadena perpetua con "trabajos forzados agravados", mientras que las penas de aquellos que sean condenados tras su aprobación será conmutada por el mismo supuesto, según ha recogido la agencia de noticias libanesa NNA.