ESTRASBURGO (FRANCIA), 11 (EUROPA PRESS)
El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles por amplia mayoría las nuevas normas que regularán los diferentes instrumentos de financiación de la Política Exterior de la UE y que contarán con más de 51.000 millones de euros entre 2014 y 2020.
En términos generales, los principales cambios normativos van dirigidos a garantizar que la ayuda europea se concentra donde más se necesita y más aporta, en los países más pobres y se asigne de forma diferenciada en función de las necesidades del país, sus capacidades, compromisos, rendimiento y potencial de impacto de la ayuda.
Igualmente, la ayuda europea se concentrará en el futuro en menos sectores para evitar ineficiencias ligadas a la dispersión de la ayuda por sectores y su fragmentación y permitirán más flexibilidad para adaptarse a la rapidez de los cambios sobre el terreno al introducir nuevos mecanismos que permiten revisarlos a fin de mejorar la capacidad de respuesta europea a los acontecimientos imprevistos.
Asimismo, simplifican la normativa y procedimientos para programar y entregar la ayuda europea para aumentar su eficacia, mejorarán la coordinación entre los Estados miembros y la UE para maximizar el impacto de su ayuda y visibilidad a través de la programación conjunta de la ayuda y prevén un mayor enfoque de la ayuda en los Derechos Humanos, la democracia y el buen gobierno. Los nuevos instrumentos también prevén un mayor control democrático sobre la asistencia con una mayor participación del Parlamento Europeo.
"Hemos garantizado que la acción de la UE será más visible, mejor coordinada y más centrada en los Derechos Humanos, la democracia y la sociedad civil", ha explicado el eurodiputado popular alemán Elmar Brok, ponente de la normativa de las reglas comunes para todos los instrumentos.
DIFERENTES INSTRUMENTOS
El presupuesto para la Política Exterior europea se dividirá en los fondos del Instrumento de Ayuda a la Preadhesión a la UE (11.698 millones); el Instrumento de Vecindad Europea (15.432 millones), el Instrumento de Asociación (954 millones), el Instrumento para la Estabilidad y la Paz (2.338 millones), el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (1.332 millones) y el Instrumento de Cooperación al Desarrollo (19.622 millones).
El ponente del reglamento en la Eurocámara sobre el Instrumento de Ayuda a la Preadhesión, el socialista checo Libor Roucek, ha explicado que las nuevas normas harán la asistencia para los países candidatos y potenciales "más flexible, mejor dirigida y más estrechamente ligada al progreso sustancial en las reformas, con un especial énfasis en el Estado de Derecho y los derechos fundamentales". "Al mismo tiempo, reforzará el control del Parlamento e influencia en las prioridades de financiación", ha precisado.
En el caso del nuevo instrumento de Vecindad Europea, "la UE debe poder ser capaz de reaccionar más rápido al cambio de realidad en nuestra vecindad a la vez que apoya claramente los valores democráticos y los Derechos Humanos", ha explicado el ponente de este instrumento, el eurodiputado eslovaco popular Eduard Kukan. "Estamos listos para dar más apoyo a los países que hagan progresos en reformas democráticas, pero esperamos que demuestren más respeto a estos valores", ha resumido.
En el caso del Instrumento de Asociación, el ponente del reglamento, el eurodiputado del PP Antonio López Istúriz ha defendido la importancia de que en el mundo globalizado actual la UE refuerce y desarrolle las relaciones con otros socios y regiones para atajar conjuntamente los desafíos. "Esto requiere recursos adecuados. El Instrumento de Asociación tiene una contribución importante que desempeñar en este sentido", aseguró en el debate previo al voto.
Por su parte, el ponente del Instrumento para la Estabilidad y la Paz, el eurodiputado verde Reinhard Butikofer, ha celebrado que el Parlamento Europeo haya logrado "doblar" la financiación entre 2014 y 2020 para prevenir conflictos, hasta los 200 millones "a pesar de la oposición de los Gobiernos de la UE". "El nuevo Instrumento para la Estabilidad y la paz podrá hacer más para promover actividades de construcción de la paz que su predecesor", ha celebrado.
En el caso del Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos, el eurodiputado responsable, el alemán liberal Alexander Graf Lambsdorff, ha celebrado por su parte que el Parlamento Europeo ha logrado "una mayor voz" y en torno a un 20% de aumento del presupuesto para democracia y Derechos Humanos. "Pero también hemos garantizado apoyo específico para actividades de Derechos Humanos en situaciones peligrosas", ha apostillado.
Por su parte, el eurodiputado ponente del instrumento para la Cooperación al Desarrollo, el socialista holandés Thijs Berman, ha celebrado por su parte que la financiación en este caso "se centrará en el desarrollo humano y durable". "Todas nuevas políticas se basarán en un enfoque basado en los Derechos Humanos y se dirigirá a los países más pobres", ha explicado, al tiempo que ha precisado que con las nuevas normas el Parlamento Europeo tendrá "más oportunidad de comprobar cómo se aplican las políticas".
BRUSELAS CELEBRA EL APOYO DE LA EUROCÁMARA
Los comisarios de Ampliación y Desarrollo, Stefan Füle y Andris Piebalgs, han celebrado el voto positivo de la Eurocámara porque los nuevos instrumentos "permitirán que la UE continúe siendo un actor global y promover sus intereses y valores" y "ofrecer apoyo efectivo para la paz y la estabilidad en todo el mundo" centrándose en cuatro prioridades políticas como son la ampliación, la vecindad, la cooperación con socios estratégicos y la cooperación al desarrollo.
Ambos han defendido que en los próximos siete años, la ayuda europea debe dirigirse "donde más se necesita y donde mejores resultados" pueda obtener y por ello se limitarán los sectores de apoyo en cada país a los más estratégicos y orientados al crecimiento y se reducirá o se pondrá fin a la ayuda bilateral en el caso de los países cuyas economías son "capaces de financiar sus bienes públicos".
Además, los nuevos instrumentos permiten "formas de financiación innovadoras" combinando ayudas y préstamos para atraer más inversiones y habrá más eficiencia en la ayuda gracias a la simplificación de las normas y procedimientos para suministrar la ayuda y también habrá "un debate más democrático sobre la asistencia externa de la UE en el futuro, a través de una mayor implicación del Parlamento Europeo".
Füle y Piebalgs han asegurado que la UE acompañará de forma "eficaz" las reformas y mantendrá los esfuerzos de aproximación con los países del Este de Europa y "alentará la democratización y desarrollo económico y social en el Sur" garantizando "incentivos" para los socios que "genuinamente apliquen la democracia profunda y durable, incluido respetando los derechos humanos y los objetivos de reformas acordadas" y en el caso de los países candidatos a la adhesión o aspirantes la financiación europea "apoyará reformas clave en áreas como el Estado de Derecho, la gobernanza económica, la competitividad y el desarrollo socioeconómico".