VALENCIA, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia acoge, hasta el 11 de enero, la exposición 'El abanico español', que recorre, a través de más de un centenar de piezas procedentes de la colección particular del Marqués de Colomina, el Palacio Real y los fondos del propio centro, la historia de este sugerente complemento desde el siglo XVIII.
La muestra, una coproducción del Ministerio de Cultura, la Fundación Caixa Galicia y el González Martí, refleja la producción del fabricante valenciano de abanicos José Colomina, que convirtió a Valencia en la 'cuna del abanico nacional'.
De hecho, el Marqués de Colomina fue uno de los representantes más afamados de la centenaria industria local, ya que fue designado proveedor de la Casa Real por Isabel II y alcanzó un gran reconocimiento con su nombramiento marquesal por Amadeo de Saboya en 1872.
La selección propone al visitante un itinerario cronológico por la evolución del abanico para conocer cómo se ha ido adaptando a las modas, sobre todo a las del vestuario de la mujer y a las artes decorativas.
Así, el recorrido se inicia con los abanicos del siglo XVIII de estilo Luis XV y Luis XVI, cuando todavía se consideraba un objeto reservado únicamente a las clases altas de la sociedad. Los lujosos ejemplares que lucían María Antonieta y el resto de la Corte, hechos con costosos materiales como el marfil y la cabritilla, dejaron paso a una democratización del complemento tras la Revolución Francesa, que acercó el abanico a las clases populares.
La muestra continúa con ejemplos de los abanicos del siglo XIX, en concreto los de estilo isabelino y los 'pericones', correspondientes a la regencia de María Cristina de Habsburgo. Ya en del siglo XX, se exhiben piezas de época alfonsina y los contenidos se complementan con obras orientales y del Palacio Real de Madrid, pertenecientes a Patrimonio Nacional.
Las diferentes estampaciones que se pueden contemplar en los abanicos seleccionados dan cuenta de al pluralidad de temas plasmados en este típico objeto femenino. Escenas bucólicas, de género, temas religiosos o motivos conmemorativos son algunos de los asuntos que se tratan.
En este sentido, son especialmente curiosos los abanicos procedentes del Palacio Real que constituyen un testimonio histórico. Destacan entre ellos el de al visita a Valencia en 1888 de la regente María Cristina que incluye motivos alusivos a la ciudad, como el tradicional Micalet.
Destaca, asimismo, un abanico de pasta de carey, tafetán de seda y hueso en el que puede verse un retrato de la familia de Alfonso XIII, es decir la reina Victoria Eugenia y sus hijos.
PINTORES VALENCIANOS
Otra de las curiosidades es que se cree que muchos de los principales pintores valencianos del siglo XIX, como Cecilio Pla o Benlliure, pintaron abanicos por encargo, aunque las piezas no aparecen firmadas a causa de los que creadores consideraban estos trabajos un demérito.
En la muestra, comisionada por Carmen Rodrigo, se incluyen abanicos 'balloon' en forma de globo, otros con impresiones fotográficas, temática oriental e incluso uno en el que el varillaje reproduce la rueda del velocípedo pintado en la tela.