29 de marzo de 2020
 
Actualizado 14/11/2008 16:04:03 CET

La Fiscalía cree que las FARC pidieron ayuda a ETA para atentar en España contra el ex presidente Pastrana

Se querella contra cinco etarras que recibieron e impartieron formación sobre explosivos en la selva colombiana

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) recibieron entre julio y agosto de 2003 formación de la organización terrorista ETA y solicitaron su colaboración para atentar en España contra el ex presidente colombiano Andrés Pastrana y otros cargos políticos y militares del país sudamericano, según una querella criminal presentada hoy por la Fiscalía de la Audiencia Nacional contra cinco etarras que se encuentran huidos en Cuba y Venezuela.

En su escrito, que ha recaído en el juzgado del magistrado Eloy Velasco, el Ministerio Público se querella y solicita la detención y prisión provisional de cinco etarras que habrían asistido a los campamentos de las FARC: Iñaki Domínguez Atxalandaburo y 'Martín Capa', que habrían impartido cursos sobre explosivos; y José Ignacio Echarte Urbieta, José Ángel Urtiaga Martínez, Arturo Cubillas Fontán, que los habrían recibido. Además, pide que se identifique a otros tres miembros de la banda apodados 'Enrique', 'Dani' e 'Indio' que también habrían asistido a estos campamentos.

La querella, que parte del análisis de 25 correos electrónicos incautados en marzo de 2008 al dirigente de las FARC Luis Edgar Devia, 'Raúl Reyes', sostiene que los miembros de la FARC habrían solicitado "colaboración" a ETA para "localizar en España" a Pastrana, a la que fue embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín Posada; al ex candidato presidencial y dos veces alcalde de Bogotá Antanas Mockus; al vicepresidente de Colombia Francisco Santos y a otros cargos políticos y militares "con la finalidad de cometer un atentado contra ellos, bien en otro país de la Unión Europea".

VIAJES A ESPAÑA

A este respecto, la Fiscalía destaca el "relevante" correo electrónico que 'Raúl Reyes' envió al también dirigente de las FARC Manuel Marulanda, 'Tirofijo', en el que destacaba "el compromiso de los de Euskalherria para contribuir con trabajos en España y otros países".

Para llevarlos a cabo, el terrorista Ramón Vargas Salazar manifestó haberse traslado en dos ocasiones a España por orden del dirigente Edgar Gustavo Navarro Morales, 'El Mocho', para "realizar vigilancias sobre la Embajada de Colombia" y estudiar los itinerarios que Pastrana iba a realizar durante las visitas que llevó a cabo el 8 de marzo y el 30 de septiembre de 2000. A este respecto, la Fiscalía pide que se acredite la veracidad de este viaje.

Del mismo modo, el fiscal reclama que se tome declaración a otros siete miembros de las FARC que también habrían tenido relación con ETA: Alfredo Vargas Gómez; Diana Yamile Álvarez Galvis; José Dabid Quebrada, 'Yoyo'; Paola Andrea Rodríguez Martínez, Juan Carlos Celis González y Rosember Gutiérrez Puertas; y otros dos conocidos con los alias de 'Camilo' y 'Carlos'. También pide que se libre una comisión rogatoria internacional para obtener más documentación sobre esta causa.

CURSOS DE 20 DÍAS

En un escrito de 17 folios en el que repasa las relaciones entre ambos grupos terroristas desde 1993, González Mota sostiene que la colaboración entre este grupo y ETA se extendió a la celebración de cursos en los campamentos de Noel Matta Matta, 'Nariño'; y Luciano Martín Arango, 'Iván'; donde al menos cuatro miembros del grupo colombiano "habrían recibido formación para el manejo de explosivos".

Los cursos habrían sido impartidos por 'Martín Capa' y Domínguez Atxalandaburo, que se desplazaron, según la Fiscalía, a la selva colombiana en agosto de 2007 para explicar el manejo de explosivos a 13 miembros de las FARC y siete del Frente de Liberación Bolivariana (FLB).

El curso duró unos 20 días, a razón de dos horas diarias, e incluyó sesiones teórico-prácticas sobre el manejo del C-4, un explosivo con "un efecto destructivo superior" al de la dinamita y de fácil adquisición en Venezuela. Además, Domínguez impartió una clase sobre la utilización de teléfonos móviles como mecanismo iniciador de las cargas explosivas.