El Gobierno no se sumará a la denuncia contra Maduro ante el TPI, como piden PP y Cs, porque no la ve oportuna

Publicado 11/10/2018 16:05:39CET

Borrell insiste en pedir una investigación independiente de la muerte del opositor Albán: "Venezuela tiene que dar explicaciones al mundo"

MADRID, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno español no se sumará a la denuncia ante el TPI anunciada por seis países contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tal como han reclamado PP y Ciudadanos, porque no la ve oportuna por varios motivos, según ha explicado el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Josep Borrell, junto a su homólogo brasileño, Aloysio Nunes.

Los dos ministros han coincidido en las tres razones por las que sus gobiernos no suscriben la denuncia: porque la Fiscalía del TPI ha iniciado su propia investigación y no quieren interferir en los plazos, porque les parece "poco nítida la base jurídica" para acusar de crímenes contra la humanidad, en palabras de Nunes y, por último, porque tiene "un problema de oportunidad desde el punto de vista de la capacidad de mantener y establecer diálogos políticos", ha explicado Borrell. Nunes ha dicho, eso sí, que si el próximo presidente es Jair Bolsonaro su posición con el Gobierno de Venezuela será más dura.

La denuncia la han presentado Colombia, Argentina, Perú, Chile, Paraguay y Canadá. Según fuentes diplomáticas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha expresado su punto de vista a los mandatarios de estos países con los que ha tenido ocasión de reunirse en los últimos meses.

El ministro brasileño ha destacado que España y Brasil están "a favor de una solución pacífica de los problemas de Venezuela", una solución que sea dialogada entre los propios venezolanos y que se aleje de cualquier opción violenta. El Gobierno venezolano, ha dicho, tiene que entender que es necesario un diálogo serio.

Con ese objetivo, el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica y el Caribe, Juan Pablo de Laiglesia, ha viajado a Caracas para "una toma de contacto y exploración", que incluirá contactos con el Gobierno "en el nivel adecuado", con parte de la oposición venezolana que está en el interior del país y con empresarios españoles con intereses en Venezuela, para conocer su opinión y sus perspectivas, según ha explicado Borrell.

El ministro, que ha puntualizado que De Laiglesia se reunió con la oposición del exterior durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, ha asegurado además que el viaje está siendo "tan intenso" que se prolongará un día más y regresará el sábado, cosa que ha considerado positiva porque "eso quiere decir que tiene gente con la que hablar".

Por otro lado, Borrell y Nunes se han mantenido firmes en su exigencia de una investigación independiente sobre la muerte del concejal opositor Fernando Albán, que el pasado lunes cayó a desde una ventana del décimo piso del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), desmarcándose así del expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha pedido respeto para la Fiscalía venezolana.

El ministro español ha dejado claro que no tiene ningún problema con que la fiscalía venezolana investigue, pero ha insistido en que este caso en particular "requeriría una investigación independiente". "El Gobierno venezolano tiene que dar explicaciones al mundo como tendría que hacer cualquier país ante un acontecimiento así, normalmente la gente no se tira por la ventana", ha dicho.

EL CASO DE ENRIQUE RUANO

Así, ha subrayado que su Ministerio hizo un comunicado bastante "rotundo" y que fue él mismo quien convocó al embajador venezolano para recabar información. Aunque en es momento no la tenía, ha recalcado que "quedó emplazado a comunicar cualquier avance".

El propio Borrell ha relatado que le comentó al embajador que un suceso como éste "en la psicología española" tiene trascendencia y "trae recuerdos de otros tiempos", porque en los últimos años del franquismo hubo casos de presos que murieron al caer por una ventana mientras estaban siendo interrogados -en alusión a la muerte de Enrique Ruano en 1969--. No obstante, acto seguido ha puntualizado que no qfuería establecer ningún paralelismo ni anticiparse a la investigación.

Venezuela ha formado parte de las conversaciones entre los dos ministros en el Palacio de Viana, tanto el aspecto político como el humanitario. Brasil tiene 2.200 kilómetros de frontera con Venezuela y, según ha explicado, en los últimos tres años han cruzado la frontera 150.000 venezolanos. Los que se han quedado se han integrado con facilidad, pese a que sí que hay problemas de servicios públicos en la región frontreriza, y los conatos de xenofobia han sido aislados, ha dicho.

Nunes ha explicado que su Gobierno mantiene diálogo con Venezuela sobre asuntos de interés común como la seguridad fronteriza o los problemas sanitarios. Eso sí, al Gobierno de Michel Temer le quedan apenas dos meses y medio, y Nunes ha dado por hecho que si el próximo presidente es Jair Bolsonaro su posición hacia Caracas será más dura, mientras que, si ganase Fernando Haddad sería lo contrario.

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