BILBAO, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno vasco ha presentado la 'Hoja de Ruta para la Edificación Sostenible, Bultzatu 2025', que contempla, en los próximos 13 años, movilizar más de 1.300 millones de euros al año, crear o consolidar más de 10.800 empleos y ahorrar 49 millones de euros en la factura energética, lo que produciría un retorno fiscal de 160 millones de euros al año.
Los consejeros de Vivienda, Iñaki Arriola, de Industria, Bernabé Unda, de Empleo, Gemma Zabaleta, y de Medio Ambiente, Pilar Unzalu, junto con el secretario general de Presidencia, Manu Salinero, han suscrito este miércoles, en el Palacio Euskalduna de Bilbao, la Hoja de Ruta para la Edificación Sostenible, Bultzatu 2025, que fijará las líneas de actuación del Plan de Edificación Sostenible promovido por el Ejecutivo.
Esta hoja de ruta se configura como instrumento de apoyo a la planificación estratégica y a la implementación de actuaciones en un horizonte de actuación a largo plazo, para avanzar hacia un parque de viviendas capaz de ofrecer "mejores prestaciones a sus usuarios, más respetuoso con el medio ambiente y motor de actividad económica a través de una demanda de productos y servicios avanzados que contribuyan a la trasformación del sector de la construcción en Euskadi".
Este plan tiene por objeto establecer una dinámica de innovación en el ámbito de la Edificación y priorizar y planificar las principales acciones a desarrollar para convertirse en un instrumento decisivo para posicionar a Euskadi como referente europeo en materia de Edificación Sostenible en 2025.
En un plazo de trece años las bases establecidas y la líneas de trabajo recogidas en la hoja de ruta pretenden posibilitar movilizar al año más de 1.300 millones de euros, de inversión directa, crear o consolidar más de 10.800 empleos y ahorrar 49 millones de euros en la factura energética, lo que produciría un retorno fiscal de 160 millones de euros al año.
Liderada por Departamento de Vivienda con la colaboración de Innobasque, esta iniciativa es el resultado de una acción coordinada del Gobierno vasco, sus sociedades públicas, (EVE, IHOBE y VISESA) así como los clústeres implicados (ERAIKUNE, ACLIMA, GAIA y ENERGIA), y tiene como objetivo alinear las políticas de vivienda, innovación, empleo, energía y medio ambiente con las políticas europeas actuales y futuras.
Para ello, fija unos compromisos de resultados y una planificación de actuaciones para alcanzarlos, tanto en nueva construcción como en rehabilitación. Su horizonte de desarrollo es a medio-largo plazo y se fija unos objetivos a alcanzar en el 2025.
Su objetivo principal es la puesta en marcha y desarrollo de una dinámica en la que participen el Gobierno vasco y los agentes económicos y sociales.
Se desarrollará el concepto de Edificación Sostenible, garantizando la consecución de los objetivos establecidos en materia de vivienda, energía y medioambiente, empleo y competitividad. También se incrementará el nivel de exigencia en materia energética y ambiental en la construcción y rehabilitación de viviendas, alinéandolo a la política de los países más avanzados y contribuirá a la transformación del sector de la construcción favoreciendo la generación de nuevas capacidades y el desarrollo de nueva tecnología o mejorada en el ámbito de la edificación sostenible fruto de la colaboración con otros sectores como el de energía, medioambiente y TICs.
Se pretende avanzar hacia un nuevo modelo de edificación, uso y gestión del parque de vivienda que busca mejorar la competitividad empresarial, favoreciendo la generación de nuevas capacidades, un empleo cualificado, y el desarrollo de nuevas tecnologías, teniendo como objetivo final mejorar el bienestar de la ciudadanía a través de su vivienda y el medio ambiente.
Con esa Hoja de Ruta se pretende alcanzar el cumplimiento de las metas establecidas para el sector residencial vasco en los planes con impacto en la sostenibilidad, especialmente la Estrategia Energética Vasca 3E2020, que demanda para el 2020 una reducción del 8,7 por ciento del consumo de energía del sector residencial con respecto a la evolución tendencial, pero también las que como país se marcan en relación a la calidad de vida de los habitantes, como son la estrategia de atención de crónicos a domicilio, desarrollada en el Plan Kronikbasque, o el envejecimiento activo, desarrollado en el Plan Etxean Ondo, que tienen como soporte físico fundamental el parque residencial.
La iniciativa se ha estructurado en cinco líneas de trabajo: desarrollo normativo, activación de la demanda, movilización de recursos y financiación, desarrollo de la oferta y formación.
Según Gobierno vasco, las intervenciones de rehabilitación sobre el parque edificado son "determinantes para mejorar el comportamiento en sostenibilidad del sector residencial vasco y ofrece un potencial de actuación y de impacto notablemente superior al de la nueva construcción". Por ello, ha añadido, la generalización de las rehabilitaciones integrales es "la vía fundamental para acelerar la sostenibilidad de la edificación residencial y requisito imprescindible para alcanzar los objetivos fijados en este ámbito".
Para avanzar hacia ese escenario, el Ejecutivo vasco cree preciso introducir "niveles de exigencia superiores a los que exigen las directivas europeas en la actividad constructiva a desarrollar, minimizando el impacto de la edificación en el cambio climático y reduciendo el consumo de recursos energéticos y naturales", así como "un impulso decidido a la rehabilitación integral".
COMITÉ ASESOR
Para el desarrollo de la Hoja de Ruta de la Edificación Sostenible de Euskadi, se ha constituido un Comité Asesor para consensuar la aplicación concreta del plan, apoyar y garantizar su desarrollo a medio-largo plazo, contrastar las directrices recogidas en la Hoja de Ruta y asesorar en acciones posteriores. Formarán parte del Comité diferente agentes relacionados con el sector de la Edificación, empresarial, financiero e industrial.
En Euskadi existe un parque formado por 1.004.740 viviendas con un ratio de ocupación de dos personas por hogar, aproximadamente. Su antigüedad supera los 39 años, lo que le convierte en el segundo parque de vivienda más antiguo de Europa tras el de Reino Unido.
En lo que se refiere a su comportamiento, el 31 por ciento de la sociedad vasca reside en viviendas con una tipología de vulnerabilidad alta o muy alta y el 15 por ciento de los edificios residenciales necesitan una urgente intervención. El 9,7 por ciento tiene, como mínimo, deficiencias en su estado de conservación.
La edificación de obra nueva está viviendo una fuerte ralentización y, por primera vez, se construyen más viviendas protegidas que libres. La tasa de rehabilitación sobre el total de la actividad de edificación residencial en Euskadi es del 10 por ciento, inferior a la media de la Unión Europea que llega al 61,7 por ciento sobre el total de la actividad.
Las rehabilitaciones energéticas que se desarrollan al mismo tiempo que otro tipo de intervenciones en los edificios son dos o tres veces más eficientes en términos de coste, por lo que "debe aprovecharse el momento de intervenir en los elementos comunes para incorporar estas medidas", han indicado desde el Gobierno vasco, para añadir que la mejora de la accesibilidad y el confort en el parque residencial "podría evitar importantes costes futuros de atención sociosanitaria".