Actualizado 15/03/2010 19:24

González-Páramo propone cambiar el mercado laboral y realizar reformas estructurales

Miembro Del Comité Ejecutivo Del Banco Central Europeo (BCE), José Manuel Gonzál
EP

ZARAGOZA, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El economista español y miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), José Manuel González-Páramo, propuso este lunes cambiar el mercado laboral y realizar "reformas estructurales" en la economía para salir de la crisis.

González-Páramo ofreció este lunes una rueda de prensa en la sede de Caja Inmaculada (CAI), en Zaragoza, poco antes de pronunciar una conferencia sobre el tema 'El euro y la política monetaria europea ante la crisis', dentro del ciclo 'CAI en el siglo XXI'.

En su intervención, José Manuel González-Páramo indicó que la tasa de desempleo entre los jóvenes de 25 años de edad rebasa el 40 por ciento y subrayó que este es uno de los colectivos donde "los contratos temporales inciden", tras lo que apostó por "terminar o atenuar la segmentación" de este tipo de contratos.

Es preciso que los políticos españoles decidan si ello guarda relación con "mercados laborales rígidos o un sistema que no está plenamente adaptado al mercado", expresó. Otras posibles causas de la crisis en España son el sobredimensionamiento del mercado inmobiliario y el sobreendeudamiento, opinó.

González-Páramo dijo que es preciso "desarmar" el conjunto de medidas articuladas por las grandes potencias "sin afectar de manera negativa a la actividad económica" y a la vez facilitando "la salida" de la crisis.

POLÍTICA MONETARIA

El ejecutivo prosiguió aludiendo al marco actual de la política monetaria, que se basaba en la capacidad de inyectar grandes cantidades de fondos en numerosos ámbitos, lo cual ha funcionado bien en la actual crisis.

Ahora es preciso proteger el patrimonio y el balance del eurosistema. El requisito fundamental es que las medidas de control de riesgo que hay sean suficientes para garantizar el balance y el patrimonio del eurosistema.

Respecto a la competitividad, hay un debate, en el caso de aquellas economías más volcadas en el ámbito de la exportación, continuó González-Páramo, quien explicó que en el caso de la economía española, dos tercios de los socios extranjeros son europeos y el otro tercio del resto del mundo.

De la crisis económica que afecta a Grecia, José Manuel González-Páramo indicó que "es difícil minusvalorarla" porque es un país que pertenece a la zona euro y apostó por "coordinar de manera mucho más estrecha" aquello que atañe al "interés común" de la Unión Europea (UE).

A colación, González-Páramo expresó que el Banco Central Europeo (BC) "está abierto a cualquier propuesta que refuerce la credibilidad del marco institucional", a lo que añadió que ello puede traducirse en la aplicación de "sanciones más severas y más creíbles".

"Es muy difícil sancionar a otro país", prosiguió el ejecutivo del BCE, quien opinó que "todo el refuerzo de antemano es fundamental". También indicó que Grecia "se ha comprometido como país" a respetar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, así como a elaborar políticas económicas "coherentes con las del conjunto".

González-Páramo expresó que "uno no puede imaginar cómo se puede plantear la salida del euro". Según el ejecutivo, "no se trata de ver escenarios, sino de ver cómo podemos reforzar este entramado".

González-Páramo prosiguió afirmando que la política económica de los países europeos tiene tres patas, como son la política monetaria común y única, que se basa en el euro, la fiscalidad sujeta a "compromisos de disciplina y coordinación", así como las "reformas estructurales que permiten tener dinamizada la economía".

Del plan propuesto por el Gobierno central del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, González-Páramo señaló que "si se aplica con las características que tiene y se va a basar en la reducción del gasto público será, finalmente, exitoso".

El plan de ahorro del Gobierno de Aragón es "factible", pero "necesita precisión y un compromiso político", tras lo que pronosticó que "tiene su dificultad" porque exige la contención salarial en la Administración pública y debe ser negociado por los sindicatos.