Ejecutiva del PP del 25 de mayo
EUROPA PRESS
Actualizado: martes, 16 junio 2015 17:21

Los Estatutos del PP facultan al presidente para nombrar cargos y distribuir "competencias entre las áreas de actividad" o modificarlas

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los inminentes cambios que va a realizar Mariano Rajoy tanto en el Gobierno como en el PP han desatado los nervios en las filas de su partido, cuyos dirigentes hacen quinielas y cábalas sobre los posibles movimientos que se pueden acometer ante el hermetismo del presidente del Gobierno.

Desde que el propio Rajoy anunció en Milán que este jueves reuniría al Comité Ejecutivo del PP para formalizar los anunciados cambios tras la debacle electoral en municipales y autonómicas, el PP es un hervidero de rumores acerca de a quién afectará la mano alargada del presidente.

Fuentes gubernamentales y del PP dan por hecho que sus decisiones se centrarán sobre todo en el partido, una maquinaria que el jefe del Ejecutivo quiere poner a punto para la campaña de las generales. Con esos movimientos buscará ir a esos comicios "de la mejor forma posible" para pedir a los españoles que "vuelvan" a dar su "confianza" al PP, como dijo el propio Rajoy el pasado 27 de mayo.

En este contexto, es posible que Rajoy aproveche la cita de este jueves ante la plana mayor del PP para designar al jefe del comité de campaña. "La campaña electoral empieza el jueves y Rajoy estará todo el día en la calle", resume una de las fuentes consultadas por Europa Press, que da por sentado además que el presidente tendrá más protagonismo como portavoz de la labor realizada por su Gobierno esta legislatura.

Según los Estatutos del PP, el presidente nacional tiene competencia para proponer al Comité Ejecutivo los nombramientos del secretario general, los vicesecretarios, los coordinadores, los secretarios y el tesorero. Además, puede someter al mismo órgano "la propuesta de distribución de competencias entre las áreas de actividad, así como su modificación, supresión o refundición".

TIENE LA OPINIÓN DE BARONES, MINISTROS Y ASESORES

A la espera de que Rajoy mueva ficha por fin, en las últimas horas han crecido los nervios y las especulaciones en las filas del PP. Sin embargo, las fuentes consultadas admiten que el presidente lleva este asunto con gran secretismo y ni siquiera ha trasladado sus ideas a sus colaboradores más cercanos.

Lo que sí que ha hecho Rajoy en las últimas semanas es recabar diferentes opiniones de ministros, barones territoriales e incluso sus asesores acerca de las "correcciones" que debería llevar a cabo en su gabinete ministerial y en el partido para ganar impulso en esta recta final de legislatura.

Con todo ese compendio, tomará ahora sus decisiones que, la mayoría de las fuentes consultadas, creen que no serán "una revolución" sino más bien "cambios por adición", sumando nuevas caras en el PP para reforzar el partido, mejorar la tarea de comunicación y acercarse más a los ciudadanos.

Fuentes próximas a Rajoy admiten que el presidente no es muy dado a cambiar equipos y recuerdan que él mismo dijo públicamente en su día que, si podía, no cambiaría a sus ministros en toda la legislatura. Por eso, pocos son los que creen que, a cinco meses de las generales, se atreverá a destituir a numerosos ministros o cambiar casi por completo a la cúpula del PP.

MEJORAR LA COORDINACIÓN ENTRE EL GOBIERNO Y EL PP

Las fuentes consultadas consideran que los cambios deben ir encaminados a mejorar la coordinación entre el Gobierno y el PP, máxime cuando en las filas 'populares' es un secreto a voces que no hay una relación fluida entre la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

Cospedal ha estado en el punto de mira estas semanas tras el retroceso electoral pero fuentes 'populares' dan casi por seguro que seguirá llevando las riendas del PP, aunque con el refuerzo de un coordinador o portavoz. El diputado Pablo Casado aparece en las quinielas como posible nueva voz en el partido.

En el caso de Santamaría, algunas fuentes apuntan a la posibilidad de que su labor de portavoz recaiga en otra persona como Alfonso Alonso o de un perfil similar. También se apunta a una posible salida del ministro de Educación, José Ignacio Wert, para ser embajador de España ante la OCDE, pero está por ver si todas esas cábalas y quinielas finalmente se cumplen.

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