Actualizado 03/03/2011 15:29 CET

Las Juntas de Guipúzcoa celebran un acto de memoria histórica y homenaje a las víctimas del franquismo

Romero asegura que "las políticas de silencio son un grave obstáculo que lastran la convivencia" y no contribuyen a la conciliación

SAN SEBASTIAN, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las Juntas Generales de Guipúzcoa han celebrado un acto de memoria histórica y homenaje a las víctimas del franquismo con el objetivo de "situarse frente al olvido" y junto a "los derechos de todas las víctimas". La presidenta del Parlamento foral, Rafaela Romero, ha considerado que "las políticas de silencio son un grave obstáculo que lastran la convivencia y en modo alguno contribuyen a la construcción de un futuro de pacífica conciliación de la ciudadanía vasca".

En el acto, además, se ha presentado el libro 'Guipúzcoa. De Ayuntamientos republicanos a franquistas. 1936-1937', elaborado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y editado por el Parlamento foral. Representantes de una veintena de ayuntamientos del territorio han recibido una copia del mismo en el evento, en el que se ha recordado especialmente a los alcaldes, concejales y funcionarios de las instituciones públicas que fallecieron durante el franquismo.

La portavoz del Gobierno vasco y consejera de Justicia y Administración Pública, Idoia Mendia, el primer teniente de diputado general, Iñaki Galdos, y el subdelegado del Gobierno en Guipúzcoa, Pedro Luis Río Oyarbide han acudido al acto.

Asimismo, han estado presentes representantes de sindicatos y partidos políticos como el socialista Miguel Buen, Jon Abril, vicecoordinador de Aralar, Antton Karrera (EB-Berdeak), Martin Beramendi (Hamaikabat) e Isabel Salud (Partido Comunista de Euskadi).

También ha contado con la asistencia de representantes de las asociaciones de memoria histórica Kattin Txiki Taldea de Oiartzun, Euskal Memoria Fundazioa y Demagun de Guipúzcoa.

"MUERTE Y EXILIO"

En su intervención, Romero ha recordado que el golpe militar del general Franco "golpeó a las instituciones democráticas y dilapidó a sus autoridades, a las que sustituyó por las franquistas, sometiendo a persecución, muerte y exilio" a los cargos públicos democráticos de la República.

La presidenta de la Cámara foral guipuzcoana ha señalado que los valores de las instituciones democráticas vascas de la época son "un patrimonio político y moral de todos los vascos" que las actuales están "obligadas a preservar, con verdad y fidelidad".

"Las políticas de olvido, ocultamiento, silencio o banalización de la injusticia y la violencia son un grave obstáculo, que lastran la convivencia, perjudican la democracia y en modo alguno contribuyen a la construcción de un futuro de civilizada y pacífica conciliación de la ciudadanía vasca", ha remarcado.

De este modo, ha asegurado que las Juntas de Guipúzcoa "no cierran los ojos a una violencia sí y a otra no" sino que "abren los ojos para rechazarlas, condenarlas todas y no olvidar a sus víctimas, las de antes y las de ahora". "Porque las instituciones democráticas deben velar por el recuerdo de las víctimas de la violencia, para que ese recuerdo se transmita a las nuevas generaciones, en el deseo de un futuro sin violencia", ha añadido.

A su juicio, todas las víctimas merecen la solidaridad por su sufrimiento. "Ya no caben las excusas. Porque no sirve la disculpa por traída y llevada de que eso pasó hace mucho tiempo. Porque tampoco sirve condenar en adelante y no condenar lo de antes. Porque no se debe olvidar", ha recalcado Romero.

"LLENAR UN VACIO"

Por su parte, el profesor Francisco Etxeberria, representante de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y director de las excavaciones en fosas comunes de la Guerra Civil, ha señalado que llevan diez años llevando a cabo un "estudio serio y riguroso" sobre los restos de las víctimas franquismo y ha asegurado que su tarea trata de contribuir a "llenar un espacio de vacío, de manera objetiva e imparcial aunque no neutral".

Según ha explicado, durante la Guerra Civil en el frente vasco fallecieron 6.300 republicanos y 5.700 franquistas. Un total de 764 fueron fusilados por el bando republicano y 2.352 por los nacionales. Un tercio de estas víctimas eran guipuzcoanas, ha señalado.

Finalmente, Etxeberria destacado la importancia de la "memoria histórica", al tiempo que ha remarcado el valor de los homenajes por parte de las instituciones, como los que han realizado muchos ayuntamientos guipuzcoanos y el propio Gobierno vasco, para "confortar a las familias".