IBIZA 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
La pareja de nacionalidad alemana que falleció ayer en Ibiza tras haber matado horas antes a su hijo de doce años, carecía de empleo fijo y el menor no estaba probablemente escolarizado a pesar de llevar más de un año residiendo en las Pitiusas, informaron a Europa Press fuentes de la investigación..
Los cadáveres de la mujer (W.Z, de 40 años) y del hombre (H.K.Z., de 57 años de edad) aparecieron en una habitación mientras que el del niño se encontró en una sala contigua, todos ellos con bolsas cubriéndoles la cabeza.
A pesar de que la Policía encontró una nota escrita en alemán en la vivienda está no desvelaba demasiadas incógnitas sobre las causas de las muertes, según aseguró el director insular del Estado, José Manuel Bar. Los cuerpos no presentaban signos de violencia y la mujer se encontraba perfectamente maquillada.
Los hechos ocurrieron en el segundo piso del número 11B de la calle Emili Pou, en el popular barrio de la Marina, cuando un conocido dio la voz de la alarma ante la prolongada ausencia de noticias de la familia.
Otras fuentes señalan que éste podría haber avisado a la policía alertado por una carta en la que la pareja dejó constancia de su intención de acabar con su vida precisamente durante la jornada de ayer "por no encontrarle sentido, y en la que no se especificaba que pretendieran acabar también con la del niño".
El director insular del Estado confirmó que en la vivienda se encontraron abundantes barbitúricos y bebidas alcohólicas "que podrían poner de manifiesto que los adultos se quitaron la vida mediante la ingesta masiva de algún medicamento", un método que habrían empleado también para matar al niño.
Los vecinos afirmaron hoy que el matrimonio llevaba una vida normal aunque eran muy reservados. Es probable que durante la jornada se levante un acta de Secreto Sumarial por parte de la Juez que instruye el caso. José Manuel Bar concluyó calificando estos hechos como los más dramáticos de los últimos tiempos en la isla.