MADRID, 15 May. (EUROPA PRESS) -
Las elecciones a la Presidencia de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) celebradas el pasado sábado, que auparon de nuevo como máximo dirigente a Francisco José Alcaraz tras la retirada del otro candidato, Pablo Broseta, no han dejado de levantar polémica en ningún momento. Y es que el eurodiputado y presidente honorífico del PP de Euskadi defendió la candidatura de Alcaraz en los días previos y se permitió descalificar la alternativa porque, según dijo, "la conciencia" le mandaba hacerlo y porque, además, consideraba un "disparate" que pudiese haber candidaturas alternativas por el riesgo de "división" dentro de la asociación. Este apoyo tan explícito en el proceso electoral de una asociación ha sido duramente criticado por el PSOE, que a través de su portavoz parlamentario, Diego López Garrido denunció la "intromisión" de Mayor Oreja y que se atreviese a criticar a la otra alternativa.
"Era un disparate que hubiese una candidatura alternativa a una posición que ha llevado el presidente de la AVT -Francisco José Alcaraz- que era clara y nítida de defensa de las víctimas". Así de claro se mostró Mayor Oreja sobre el proceso electoral que se resolvió ayer con la reelección de Alcaraz al frente de la AVT, después de que Broseta se retirase. Mayor Oreja, que reconoce que mostrar tan claramente sus preferencias es "políticamente incorrecto", lo justificó porque su "conciencia le mandaba hacerlo".
En el mismo sentido, el que fuera ministro del Interior con el Gobierno Aznar, añadió que se alegraba de haberlo hecho y de "haber provocado la ira" -del PSOE-. Según Mayor Oreja, esto "confirma la estrategia del PSOE y del Gobierno" que, "para llevar adelante sus planes, intenta hacer entrar en crisis a todas las organizaciones asentadas en valores constitucionalistas".
INTROMISIÓN
Y efectivamente ha conseguido levantar las iras en el PSOE. Porque ayer mismo, su recientemente nombrado portavoz en el Congreso, Diego López Garrido denunciaba que Mayor Oreja se hubiese intrometido en la vida de la AVT al descalificar la candidatura de Pablo Broseta. A su juicio, las fuerzas políticas no deberían intervenir en lo que suceda dentro de las asociaciones, y en especial en la AVT, ya que "tienen que actuar con absoluta libertad e independencia".
López Garrido no consideró oportuno pronunciarse sobre la reelección de Alcaraz, si bien precisó que "ha sido una decisión de quienes fueron a votar, por lo tanto no hay nada que decir". En cualquier caso, si que se animó a afirmar que le parecía "sorprendente" que antes de que se produjera esta decisión autónoma, "Mayor Oreja se permitiera descalificar la candidatura de un hijo de una víctima de ETA tan respetable como Pablo Broseta". López Garrido aseguró que se quedó "estupefacto por esta intromisión", aunque quizás no sabía que Mayor Oreja lo hacía sólo porque "le mandaba" su "conciencia".